El proyecto Fotografía y románico es una iniciativa de la Asociación Litera Full Frame, que se concreta en una exposición compuesta por 70 imágenes escogidas entre más de 2.000 captadas en once templos de la comarca, y que ofrece una mirada profunda al arte medieval, explorando su materialidad, simbolismo y la constante búsqueda de la luz,
Desarrollada en colaboración con la Comarca de La Litera y el Centro de Estudios Literanos (CELLIT), además de la colaboración de la Asociación Amigos del Románico, esta muestra itinerante está recorriendo mes a mes desde el pasado verano, cada rincón de la comarca y se quiere completar con un libro.
La artista binefarense Gloria Jubero, miembro de Litera Full Frame, explica a este periódico que para esa publicación del románico en La Litera, “vimos que hacían falta más fotos de Nachá, y fuimos con el grupo a hacerlas”. Cada uno con su forma de mirar, “ellos son más fotógrafos y yo más pintora y utilizo la fotografía como archivo para hacer composiciones”, inmortalizaron la iglesia de San Nicolás.
En el caso de Jubero, convencida de que “unir la fotografía con la música es una forma de que llegue mucho más”, fue un paso más allá porque “quería plasmar otra visión, la humana”, y el resultado han sido sus fotografías y composiciones recogida en el vídeo La permanencia del gesto, que se suma al que se proyecta en la exposición, “que va dirigido al tiempo en cuanto a monumento histórico, no a espacio vivido”, explica.
Gloria Jubero suele hacer sus composiciones fotográficas con dos o tres imágenes, y una vez impresas las pinta. En el caso de las que recoge en este producción, trabaja sobre una sola imagen creando “un conjunto que se articula como una investigación visual sobre la permanencia, concebida no como inmovilidad sino como acumulación de gestos, usos y presencias a lo largo del tiempo”.
Jubero presenta la iglesia románica de Nachá no como un monumento “sino como un espacio vivido, atravesado por la fragilidad de lo humano”. Y lo que busca con este vídeo es “transmitir como se transforma un espacio con el uso y el tiempo, y todo lo que ha contribuido la gente que ha pasado por allí para que cuando tú vas sientas que todavía está vivo”.
La mirada se desplaza hacia lo secundario, a objetos funcionales, rincones, huellas de desgaste, fragmentos arquitectónicos y elementos devocionales, una elección que responde “a una voluntad de descentralizar lo icónico y situar el foco en aquello que sostiene la experiencia de lo sagrado”.
La luz actúa como un agente de revelación lenta. “No dramatiza, acompaña la materia”. Piedra erosionada, madera marcada, textiles, vidrio…, son superficies “en las que se inscribe un tiempo no lineal, donde pasado y presente coexisten”.
Jubero recoge lo que hay en el interior de la iglesia de Nachá, lo que las personas que la visitan experimentan. “Se nutren de esa energía que ha quedado en todo, en los libros, en las velas…, en el ambiente”. E insiste, “es la huella de los sentimientos de mucha gente con diferentes, de espacios y gestos. Es importante que el visitante mire de otra forma, no sólo vea una pared sino que vea todo lo que esa pared ha vivido”.
Otros trabajos
La actividad artística de Gloria Jubero no para. Tras la presentación en diciembre de 2022 en Binéfar de su libro ilustrado Mujeres somos todos, ha seguido llevándolo a Zaragoza, Barcelona, Vic…, además, “con las obras hice una serie de pañuelos, una pequeña colección de prendas de invierno que se expusieron en Venecia y otra de verano”.
Sus exposiciones individuales han recorrido en los últimos dos años algunas localidades altoaragonesas: Monzón, Barbastro, Sariñena o San Esteban de Litera, además de Zaragoza.
A ello se suma su participación el año pasado con tres obras en Postales desde el Limbo, una muestra de arte solidario en formato postal que se organiza en la capital aragonesa y cuya recaudación se destina a Proyecto Hombre. “Se vendieron enseguida, nada más abrirse la exposición, y fue una satisfacción personal”.
Su obra también está traspasando fronteras y se está viendo digitalmente fuera de España. Sus creaciones se han mostrado en el Parc Floral de París, la Galería Trastevere de Roma o la Galería Atelier de Oporto, y ahora “tengo una exposición digital con una galería en Suiza. Estoy trabajando en tres obras que se centran en la evolución del ser humano, de los caminos que toma: la inocencia, la juventud y la memoria en cuanto a la madurez, que debo presentar antes del 26 de febrero”.
Para Gloria Jubero el arte es “una vía de comunicación que transciende lo verbal, conectando con lo humano de manera profunda y visual”, algo que ella traslada a sus trabajos para que quien los ve “pueda sentir”.