Medir los niveles de glucosa es fundamental para pacientes con diabetes, ya que ayuda a mantener la salud de los pacientes y previene complicaciones. Los monitores continuos de glucosa disponibles, actualmente, en el mercado requieren el uso de pequeñas agujas para insertarlos, y las personas pueden sufrir irritación o erupciones …
Medir los niveles de glucosa es fundamental para pacientes con diabetes, ya que ayuda a mantener la salud de los pacientes y previene complicaciones. Los monitores continuos de glucosa disponibles, actualmente, en el mercado requieren el uso de pequeñas agujas para insertarlos, y las personas pueden sufrir irritación o erupciones cutáneas debido a los procesos químicos que se producen bajo la piel. Además, no siempre son lo suficientemente sensibles.
Por su parte, los sensores electroquímicos portátiles han despertado un gran interés debido a su gran potencial para la evaluación in situ y continua de la glucosa. En esta línea, investigadores de la Universidad Estatal de Washington (EEUU) han desarrollado un biosensor portátil que podría mejorar el monitoreo inalámbrico de glucosa para personas con diabetes.
Según el trabajo publicado en la revista ‘Analyst, se trata en concreto de un sensor portátil e intuitivo que utiliza microagujas y sensores para medir el azúcar en el líquido que rodea las células, ofreciendo una alternativa a los sistemas de monitorización continua de glucosa, además de resultar menos invasivo que los modelos actuales.
«Logramos amplificar la señal mediante nuestro nuevo catalizador monoatómico y crear sensores más pequeños, inteligentes y sensibles», según Annie Du, profesora de investigación de la Facultad de Farmacia y Ciencias Farmacéuticas de la WSU y coautora del trabajo.
Los investigadores utilizaron impresión 3D para crear su sensor, lo que lo hace relativamente económico en comparación con los monitores tradicionales. El sensor utiliza una bomba que se activa con un botón y diminutas microagujas huecas para extraer líquido de las células y el tejido subcutáneo para su análisis.
«Las microagujas huecas son indoloras y mínimamente invasivas, lo que las convierte en dispositivos médicos de próxima generación», señaló Kaiyan Qiu, profesor asistente Berry en la Facultad de Ingeniería Mecánica y de Materiales de la WSU y autor correspondiente del proyecto.
A diferencia de otros monitores de glucosa que pueden causar inflamación y dolor en la zona de la prueba, el proceso de análisis se realiza fuera del cuerpo, lo que reduce la posible toxicidad para los pacientes.
Los datos de concentración de glucosa se transmiten de forma inalámbrica a una aplicación para smartphone en tiempo real, lo que facilita el acceso y la monitorización remota.
Asimismo, el dispositivo parece muy sensible, ya que utiliza un catalizador de un solo átomo y reacciones enzimáticas, llamadas nanoenzimas, para mejorar la señal del azúcar y medir niveles bajos de los biomarcadores. «Las nanoenzimas hacen que nuestra señal sea mucho más fuerte y pueden detectar una cantidad mínima de cualquier biomarcador», indicó el prof. Qiu.
SEGUIR LEYENDO