El Partido Popular y Vox unirán sus votos este martes en el Congreso de los Diputados para intentar aprobar la toma en consideración de la proposición de ley registrada por este segundo partido para prohibir el uso del burka y el nicab en espacios públicos. … Las formaciones de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal encontrarán una vía de entendimiento en el Parlamento mientras continúan las complicadas negociaciones en Extremadura y Aragón para formar Gobiernos autonómicos.

A pesar del apoyo de los populares, será necesario que Junts vote a favor de la medida para que supere el primer trámite. La postura de los neoconvergentes es más complicada de lo habitual: apoyan la legislación contra este tipo de velos, pero suelen rechazar automáticamente cualquier iniciativa que lleve el sello de Vox.

José Antonio Fúster, portavoz nacional de la formación, defendió este lunes la iniciativa que llevan al Congreso. Según comentó en la rueda de prensa desde la sede de Bambú, no quieren «a ninguna mujer encerrada en una cárcel de tela». Además, propuso ampliar este veto al velo no integral, el pañuelo o el hiyab en los colegios.

«Lo que hagan en sus países nos parecerá una desgracia, pero en España no», aseveró el portavoz, añadiendo que no quieren que el islamismo «se abra paso por las calles de España» ya que es una «amenaza» para la identidad española. Fúster defendió que en esta propuesta «hay una parte de seguridad, de identidad y de protección a la mujer».

Ester Muñoz, portavoz popular en la Cámara Baja, declaró el domingo en un vídeo difundido en sus redes sociales que deben «entenderse» con Vox y aseguró que aprobarán que se debata la prohibición del burka en el Parlamento.

«Entenderse» con Vox

En plenas negociaciones con los populares en Extremadura y Aragón para la investidura, el apoyo a esta propuesta puede ser como una primera vía de entendimiento para facilitar estas complicadas conversaciones. A pesar de ello, la prohibición del velo ha provocado diferencias incluso dentro del PP. En el caso extremeño, María Guardiola afirmó este lunes que no entiende «que sea un escollo (con Vox) defender la igualdad real entre hombres y mujeres» y que defiende un feminismo similar al de la formación de Abascal. Un discurso contrario al que mantuvo en la campaña electoral y también hace tres años, antes de formar su primer Gobierno con Vox.

El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, señaló que realmente existen «bastantes diferencias con los planteamientos» que defiende Vox. Desde Génova trataron de quitar hierro al asunto. La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, matizó que Guardiola «posiblemente» se refería a que ambos partidos están en contra del burka y el nicab.

Junts decidirá entre apoyar a Vox o rechazar una de sus propuestas ideológicas

Sumar, por su parte, anunció que se opondrá a esta medida, que tildan de «retrógrada», y afearon que el PP la apoye. ERC también se opondrá, aunque defienden que este tipo de velos se use «lo menos posible». El previsible rechazo de los demás partidos de izquierdas provoca que Junts tenga que votar a favor para que la propuesta siga adelante.

El CIS sitúa al PSOE casi diez puntos por encima del PP

Como ya ocurriese en enero, al PSOE no le perjudican los malos resultados en las autonómicas. Según el barómetro mensual del CIS de febrero, el partido de Pedro Sánchez se mantiene en cabeza con el 32,6 por ciento del voto, incrementando la distancia con los populares respecto al primer mes del año. En ese sentido, el partido de Feijóo baja tres décimas respecto a enero y se sitúa en segundo lugar con el 22,9 por ciento del voto. Al igual que el partido liderado por Sánchez, la otra formación que ha crecido en este barómetro es la de Santiago Abascal. Tras los buenos resultados en los comicios aragoneses, Vox sube hasta el 18,1 por ciento del voto y se consolida como tercera fuerza política, a tan solo 4,8 puntos del PP. Informa David Loji.

En el caso de Junts, el apoyo o rechazo de la proposición podría comprometer su discurso. En mayo de 2025, la ejecutiva del partido se posicionó en contra del burka y el nicab en espacios públicos y de cualquier tipo de velo por parte de menores de formación obligatoria, ya sea en las escuelas como en actividades extraescolares y extradeportivas.

El crecimiento de Aliança Catalana —que según el CIS catalán igualaría a los neoconvergentes en apoyo— podría provocar un cambio de estrategia en la formación independentista y un mayor endurecimiento en materia de inmigración. El primer paso para ello podría pasar por apoyar la propuesta de Vox, algo que nunca sucede.

Según ha informado el partido independentista, no revelarán su intención de voto y solo realizarán declaraciones ante la prensa después de la votación. Informa Daniel Tercero.

«Ideología incompatible»

Este será el primer trámite de la proposición de ley. Si se aprueba, pasará a la fase de publicación y debate de enmiendas, la ponencia, la votación en comisión y, por último, el debate final por el Pleno, tras lo que, de recibir luz verde, pasaría al Senado.

En la propuesta remitida a la Mesa del Congreso, los de Santiago Abascal defienden «la protección de la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana en el espacio público». Explican que las libertades, bienes y derechos logrados mediante los valores cristianos están siendo «amenazados» por la «llegada masiva de inmigrantes procedentes de otros continentes» y con «la importación de hábitos y comportamientos ajenos a los de las sociedades occidentales en que se insertan, cuando no totalmente contrarios».

Añaden, además, que es necesario evitar que «un inasumible incremento generalizado de la población extranjera se traduzca además en la imposición en muchos casos de la ideología islamista, caracterizada por la intolerancia para otras creencias y costumbres». La propuesta, firmada por la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, no se trata, dicen en su partido, de «una cuestión de sentimientos religiosos» sino del «peligro que representa una ideología incompatible con el modo de vida occidental».

Por todo ello, Vox buscará modificar el Código Penal e incluir un nuevo apartado en el que serán castigados con pena de prisión de un año y seis meses a tres años todo el que imponga mediante violencia, intimidación o cualquier forma de coacción el uso de los velos.