El partido de Carles Puigdemont ha anunciado este martes que votará en contra de la propuesta de Vox para que en los espacios públicos no se puedan utilizar prendas como el burka o el niqab. “Junts ya defendió esta propuesta en el Parlament y también defendía que esta regulación se pueda decidir desde el Parlament de Cataluña con el traspaso de competencias en inmigración que tumbaron Vox, Podemos y PP”, defienden fuentes de Junts. El partido también asegura que “nunca hemos votado ninguna propuesta de Vox en el Congreso”, pero no dan detalles de la propuesta que van a presentar en el mismo sentido de la de Vox.
El Congreso de los Diputados debate este martes la proposición de ley presentada por Vox para prohibir en espacios públicos el niqab y el burka. La proposición de Vox comienza aclarando que no se trata de “una cuestión religiosa”, pero más tarde habla de “prendas islámicas”, subrayan en el PSOE. Las mismas fuentes afirman que hay jurisprudencia del Tribunal Supremo que anuló normas para impedir el uso del burka en instalaciones municipales.
La propuesta de la extrema derecha invoca también razones de seguridad para impedir la presencia de personas totalmente cubiertas en espacios públicos, un argumento que no convence a los socialistas porque, aducen, en ese caso deberían incluir también prendas como pasamontañas o máscaras. “Es otra más de Vox para alimentar su discurso de odio”, concluyen en el PSOE.
La prohibición del burka y el niqab en espacios públicos es un viejo debate en Cataluña, una de las comunidades que concentra una mayor proporción de migrantes musulmanes. El caso más notable, y el que acabó arrastrando a los demás, fue el del Ayuntamiento de Lleida. En 2010, durante el gobierno del socialista Àngel Ros, el consistorio aprobó una ordenanza que prohibía el uso de esas dos prendas, el burka y el niqab en edificios y equipamientos municipales. El texto se aprobó con los votos de PSC, CiU y PP y preveía la prohibición de acceso y la imposición de multas. Poco después de que Lleida aprobara su texto, otros seis municipios debatieron o aprobaron mociones similares: Cervera y Tàrrega (Lleida) y Tarragona, Reus, Cunit y El Vendrell (Tarragona).
En 2013, en una sentencia ampliamente difundida, el Tribunal Supremo tumbó la ordenanza de Lleida y, con ello, cortó de raíz otras iniciativas surgidas en el ámbito municipal.