Según el último informe de la Air Transport Association (IATA), el promedio anual de entrega de aviones hasta 2031 es de 2.100 unidades. Unas … cifras que, como explicó este lunes el ‘número dos’ de ITP Aero, Carlos Alzola, se van a disparar en la próxima década hasta alcanzar una renovación de la flota aérea mundial con la construcción de 42.000 nuevos aviones.
La expansión del sector, tras el parón de la pandemia, parece no tener techo y el hecho de que Euskadi cuente con referentes internacionales de la aeronáutica, como el fabricante de motores ITP Aero, ha llevado al lehendakari, Imanol Pradales, a reivindicar el papel del PaísVasco en esta industria. Lo hizo este lunes, precisamente, en la sede de la firma vasca, propiedad del fondo estadounidense BainCapital y en la que el Ejecutivo participa con un 6%. Pradales reivindicó que «el sector aeronáutico y aeroespacial vasco está, por méritos propios, situado en una excelente posición».
Este ámbito es en el que se centra la puesta en marcha del primer proyecto tractor de la veintena que contempla el plan Industrial delGobierno vasco. Una propuesta que liderará la propia ITP con una inversión que lanzará la empresa de 110 millones y que desarrollará con una docena de compañías vascas del sector generando 200 empleos directos y otros 600 indirectos. El objetivo es canalizar todas las capacidades del sector aeronáutico vasco para fabricar y contar con el desarrollo tecnológico del «avión del futuro». Según afirmó Pradales, una suma de fuerzas en la que están seis centros tecnológicos vascos y la UPV/EHU, y que conforma un «dream team que vuela alto con el objetivo de llevar la aviación ‘Made in Euskadi’ al futuro».
ITP Aero es uno de los fabricantes de componentes de motores para aeronaves líder en el mundo. Un sector en el que se hacen necesarios nuevos mecanismos de propulsión que necesitan ganar eficiencia avanzando en ahorro de consumo y sostenibilidad. Para ello es necesario desarrollar elementos con nuevos materiales y procesos de fabricación avanzada, como la tecnología aditiva, la flexible y mecanismos conectados con el uso de la inteligencia artificial. En la consecución de ese objetivo, ITP ha invertido hasta ahora 200 millones desde que en 2022 fue adquirida por Bain Capital. En ese tiempo, ha levantando las instalaciones del centro de I+D Admire en el parque tecnológico de Zamudio, justo donde se concentran las últimas tecnologías de fabricación. Los 110 millones anunciados este lunes se encuadran en los 1.200 –700 en activos y 500 en actividades de I+D– que la empresa invertirá en sus instalaciones hasta 2030, tal y como recoge su plan estratégico.
Arraigo empresarial
El Gobierno vasco ha recogido las claves de su política industrial para los próximos cuatro años en el documento ‘Industria Euskadi 2030’, que presentó en junio pasado. La hoja de ruta anuncia una inversión pública de 3.900 millones para movilizar otros 12.000 de capital privado e inyectar un total de 16.000 en el tejido productivo. El objetivo es lograr que en sectores estratégicos en los que Euskadi está bien posicionada, como la aeronáutica o la automoción, haya un refuerzo de las grandes empresas, así como de toda la cadena de proveedores. Porque, tal y como señaló Pradales, «no podemos ser los mejores en todo, pero sí podemos concentrar nuestros recursos y talento en aquellos ámbitos en los que disponemos de capacidades diferenciales y que nos aportan ventajas competitivas».
La apuesta porITP Aero como tractor del plan de Industria del Ejecutivo es para el lehendakari un «acto que fortalece el arraigo y el empleo de la aeronáutica en Euskadi». La firma fue adquirida por 1.600 millones en 2022 por Bain Capital, que tiene el 70% del accionariado. Mientras que el Gobierno vasco participó con 65 millones con los que ostenta el 6% de la firma y un asiento en el consejo de administración.
El fondo designó como consejera delegada a Eva Azoulay y la firma abrió el mercado de Estados Unidos firmando acuerdos con el fabricante Pratt & Whitney. Junto a esto, el desarrollo del mantenimiento y el crecimiento en los trabajos para aviones de un solo pasillo han duplicado la facturación hasta alcanzar los 1.600 millones. Una marcha que le ha permitido repartir 1.430 millones de dividendos en dos años. Bain prepara ahora un fondo de continuación para rotar los inversores que canaliza en ITP manteniendo su posición en la empresa.