El Gobierno ha aprobado este martes un nuevo incremento del salario mínimo interprofesional (SMI), el suelo retributivo en España, que se elevará en cuanto quede establecido en el Boletín Oficial del Estado de este miércoles. Estas son algunas de las principales claves de esta nueva subida.
¿Cuál es el nuevo salario mínimo?
1.221 euros brutos en 14 pagas, un 3,1% más que en 2025, lo que supone 37 euros más. Son 17.094 euros al año y 9,55 euros por hora. En 12 pagas, el SMI queda establecido en 1.424,5 euros.
¿La subida es retroactiva?
Sí. Aplica desde el 1 de enero de 2026, así que los empresarios deben repercutir el aumento no abonado en enero en nóminas posteriores. Es más, si un trabajador cobró el SMI en enero y rescindió en febrero, tiene derecho a reclamar por ese primer mes del año.
¿Por qué sube un 3,1%?
El Ministerio de Trabajo pidió al comité de expertos que recomendó esta nueva subida que proyectase dos escenarios: cuánto debía subir aportando al IRPF y cuánto sin tributar, y que en ambas situaciones no perdiese poder adquisitivo y quedase emparejado con el 60% del salario medio neto del país. La primera recomendación, sin impuestos, era un 3,1% (en línea con la inflación interanual de octubre, el último dato del que dispusieron, pese a que el dato medio del año es un 2,7%) y la segunda, tributando, un 4,7%. Los sindicatos pedían una subida del 7,5% y que el SMI tributase, mientras que las patronales proponían un 1,5% condicionado a una compensación en las contratas públicas.
Una vez que Hacienda decidió dejar exento el SMI ampliando la actual deducción, Trabajo planteó a los negociadores la subida del 3,1%. Los sindicatos aceptaron la propuesta, pero no la patronal, que no da su visto bueno a un aumento del SMI desde 2020.
¿Cómo funciona la deducción en el IRPF?
La deducción actual, de 340 euros al año, se queda corta y no basta para diluir el efecto del IRPF tras el nuevo incremento, por lo que se subirá hasta unos 600 euros. Los trabajadores tributarán en 2026 a través de las retenciones practicadas por los empleadores y un año después, al presentar la declaración de la renta, recibirán una devolución por el mismo importe.
¿A quién beneficia el incremento?
Según calcula el gabinete económico de CC OO, el incremento va a beneficiar a 1,66 millones de asalariados, de los que 1,42 millones trabajan a tiempo completo y 230.000 a tiempo parcial. Esto es, en conjunto, el 9% de la población asalariada, una proporción que varía mucho al desagregar por grupos. Entre mujeres, la subida elevará la retribución del 12,4% de ellas, frente al 6,3% entre hombres. Así, el 60% de las personas a las que les subirá el SMI son mujeres.
Por edades, el 19,5% de los asalariados de 16 a 24 años notará un incremento en su nómina, frente al 6,7% en el grupo de 55 a 65 años. Por sectores destaca la gran porción de asalariados del campo a los que se les elevará la retribución: el 27%. La desagregación por nacionalidad muestra que se verán beneficiados el 8% de los asalariados españoles o con doble nacionalidad y el 15,2% de los extranjeros.
Y por comunidades, la que agrupa a una mayor proporción de empleados con salarios equivalentes al SMI es Canarias, con un 18% y muy dependiente del turismo y la agricultura. La menor porción se da en la industrializada Navarra, con un 4,5%.
¿La subida puede tropezar en el Congreso?
No. El incremento se aprueba como un real decreto, sin necesidad de convalidación parlamentaria.
¿Cuánto ha subido en los últimos años?
Desde 2018, cuando Pedro Sánchez accedió al Ejecutivo mediante la moción de censura a Mariano Rajoy, el SMI ha crecido un 66% contando este nuevo incremento. De 736 a 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas. En el mismo periodo los precios han crecido un 23%, lo que implica una ganancia de poder adquisitivo del suelo salarial de unos 40 puntos.
¿Qué ha dicho Díaz tras el Consejo de Ministros?
“La subida es espectacular. Un 66% de subida en los últimos años, sin destruir nada, al contrario. Hemos conseguido niveles de ocupación récord, que nunca ha tenido España”, ha comentado la vicepresidenta segunda en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Ha subrayado que el incremento del SMI es una medida “especialmente feminista”, dada la mayor incidencia del suelo retributivo en las mujeres. “Es una historia de éxito en nuestro país”, ha agregado Díaz.
La ministra de Trabajo, cuestionada sobre las críticas que el presidente del Gobierno volcó este lunes contra la patronal por no apoyar la subida del SMI, ha dicho que Antonio Garamendi cobra “23 veces el salario mínimo”. “Le pido prudencia y responsabilidad. Hay margen para mejorar los salarios en nuestro país”, ha comentado Díaz, al hacer referencia a “márgenes empresariales brutales” y al fuerte crecimiento económico del país, del 2,8% en 2025. En los últimos años crecen más los salarios más bajos (más afectados por el SMI) que los intermedios y los altos, panorama ante el que Díaz urge a las patronales: “Ahora toca, como dijo ayer el presidente del Gobierno, que los empresarios paguen más. Claro que hay margen”.
¿Qué más han acordado los sindicatos y Trabajo en relación al SMI?
El acuerdo para subir el salario mínimo incluye una promesa del Gobierno a los sindicatos que va con retraso: evitar por decreto que las empresas puedan absorber la subida del SMI con la eliminación de pluses salariales. Las centrales ya firmaron el anterior incremento condicionándolo a ello, pero el Ejecutivo insiste en que esta vez sí emprenderán este cambio y que lo harán por decreto, sin necesidad de que lo avale el Parlamento. Este decreto no se aprueba este martes en el Consejo de Ministros.
El acuerdo sellado por Trabajo y las centrales fija el compromiso de que el Gobierno apruebe “nuevas reglas de absorción y compensación con pleno respeto a la negociación colectiva”. El texto establece que se excluirán los complementos “que se devenguen por las condiciones en que se preste la actividad; la residencia, los ligados a características intrínsecas de la persona trabajadora; los de cantidad o calidad de trabajo o aquellos cuyo carácter no compensable esté previsto en los convenios colectivos aplicables”.
¿Qué otras medidas laborales ha aprobado el Consejo de Ministros?
Según explica el ministerio que dirige Yolanda Díaz, el Consejo de Ministros ha aprobado un plan de empleo de 50 millones de euros para los ayuntamientos afectados por las inundaciones de las últimas semanas, así como la reducción del número mínimo de jornadas a cinco días para acceder al subsidio por desempleo. “Para afrontar las labores de reconstrucción de las zonas dañadas por las borrascas Leonardo y Marta, se aprueba la concesión directa por el Servicio Público de Empleo Estatal de subvenciones destinadas a financiar la contratación por las corporaciones locales afectadas de personas desempleadas en el marco del programa de inserción laboral a través de obras o servicios de interés general y social”, explica Trabajo.
A la vez, se reduce de 35 a un mínimo de cinco jornadas reales cotizadas en los últimos 12 meses naturales el acceso al subsidio por desempleo a los trabajadores agrarios por cuenta ajena de carácter eventual que estén incluidos en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios y residan o tengan su lugar de trabajo en alguno de los municipios de Andalucía.
¿Qué más ha anunciado Díaz?
La vicepresidenta segunda ha indicado que en dos semanas se abrirá el diálogo para emprender otra reforma legislativa de carácter laboral. Díaz ha dicho que convocará a los agentes sociales para diseñar el proyecto con el que hacer partícipes a los sindicatos de la dirección de las empresas. Es lo que el ministerio llama “democracia en las empresas”, en línea con la normativa de otros países europeos.
En la posición del ministerio tendrá un gran peso el informe de expertos en la materia que encargó Trabajo y presentó en enero. Estos especialistas piden que los empleados ocupen hasta la mitad de los sillones de los consejos de administración y que las plantillas puedan acceder a la propiedad del capital social de la compañía, con un mínimo del 2%.
Esta reforma tiene escasas opciones de prosperar, dado el rechazo empresarial a estos planteamientos y a la mayoría de derechas en el Congreso.