Los miércoles por la noche, en el bar Ítaca, circula una hoja entre las mesas. Cualquiera puede apuntarse. Cinco minutos frente al público para hacer lo que quiera: música, poesía, humor, confesión. Noy hay casting previo. No hay filtro. Solo turno.

De esa escena semanal nace Ítaca, un cortometraje documental que quiere sumergirse en una noche de micro abierto en este local murciano con más de tres décadas de trayectoria. El proyecto, dirigido por el murciano Lorenzo Baño, ha recaudado hasta ahora más de 2.800 euros gracias a 62 aportaciones a través de la plataforma www.platinocrowdfunding.com y necesita alcanzar un mínimo de 5.000 antes del 5 de marzo bajo un sistema de financiación ‘todo o nada’.

Una noche cualquiera

La propuesta no será un documental tradicional. Tal y como se explica en la descripción del proyecto, no habrá entrevistas ni narración en off. La idea es construir “un recorrido inmersivo” en el que el espectador observe a la clientela interactuando “ajenos a la cámara”, como si fuera un asistente más de la noche.

La cámara seguirá al barman —socio del local desde hace más de dos décadas—, a músicos que improvisan cada semana qué canción tocarán y a personas dispuestas a subirse a un escenario por primera vez en su vida.

Aunque el micro abierto es una actividad extendida en muchas ciudades, el equipo parte de la idea de que el público general no está familiarizado con su funcionamiento ni con lo que ocurre en ese espacio de exposición voluntaria.

“He escuchado las historias de cientos de personas”

Lorenzo Baño lleva siete años frecuentando locales que organizan micro abierto como actividad semanal. En la motivación del proyecto explica: “He escuchado las historias de cientos de personas, desde universitarios a jubilados, a través de la música, la poesía, el humor, la danza y la improvisación”. Señala que le ha resultado curioso encontrar un micro abierto en distintas ciudades, “como si fuera algo inherente o necesario”, y plantea una reflexión sobre la exposición digital contemporánea: “Aunque nunca ha sido tan fácil ser visto, no podemos decir lo mismo de ser escuchados, sobre todo si buscamos una escucha activa y real”.

Para el director, el micro abierto funciona como un espacio físico de encuentro y de escucha en comunidad a través del arte, una práctica que define como “anacrónica a la vez que revolucionaria”.

Treinta años de escenario abierto

El bar Ítaca lleva más de 30 años acogiendo esta dinámica y se ha convertido en un punto de referencia para la cultura alternativa y la expresión libre en la ciudad capitalina. El documental quiere rendir homenaje a ese recorrido y, en palabras del proyecto, a todos los ‘Ítacas’ que existen en otras ciudades.

La producción corre a cargo de Smiz & Pixel, productora independiente con experiencia en cine social y documental, con trabajos presentes en televisiones y plataformas como RTVE, Movistar Plus+ o Filmin.

Si la campaña alcanza el mínimo marcado, el rodaje podrá llevarse a cabo en las próximas semanas. Mientras tanto, cada miércoles la lista seguirá circulando en Ítaca. Cinco minutos. Un escenario. Y alguien dispuesto a hablar.