El comisario principal José Ángel González Jiménez, de 66 años, natural de Aguilar del Río Alhama (La Rioja), vive un momento crítico en lo profesional y en lo personal. Su dimisión/destitución como Director Adjunto de la Policía (DAO) tras ser denunciado por violación por … una subordinada, ha provocado perplejidad en un cuerpo que, tras años muy convulsos, había encontrado la tranquilidad desde su nombramiento como máxmo responsable operativo 2018.
Conocido por todos por el apelativo de ‘Jota’ y experto sobre todo en seguridad ciudadana, desde su llegada a la DAO optó por mantener un perfil discreto y profesional, alejado en lo posible de los focos. Sus compañeros le definen como una persona directa, que ejerce el mando con firmeza, pero también con serenidad. Muchos piensan que su nombramiento en 2018 fue un acierto, porque la Policía estaba envuelta en numerosos escándalos -la llamada ‘policía patriótica, el caso Villarejo…- y había que dar la vuelta a la situación. Y lo cierto es que lo consiguió.
Su primera prueba de fuego fue dirigir el operativo policial para garantizar la seguridad en Cataluña en los durísimos altercados posteriores a la sentencia del procès, un trabajo en el que consiguió la complicidad con los Mossos d’Esquadra, con los que trabajó codo con codo. No fue sencillo, porque las heridas entre los dos Cuerpos policiales con motivo del referéndum ilegal del 1-O, no estaban entonces ni mucho menos cerradas.
Quizá su momento de mayor exposición pública fue el de la pandemia, al formar parte del Comité de Gestión Técnica del Coronavirus (CGTC), que gestionó, entre otros asuntos, los confinamientos. Sus ruedas de prensa diarias en el Palacio de La Moncloa junto a los responsables de la Guardia Civil, de las Fuerzas Armadas y de Fernando Simón, hicieron que su rostro se hiciera familiar para los ciudadanos. La imagen de la Policía ganó por entonces muchos enteros.
Grande-Marlaska, decidió hacer un cambio legal para que pudiera seguir en el puesto
En diciembre de 2024 se produjo el hito que marcó el resto de su vida profesional. En esa fecha cumplía 65 años y debía jubilarse, pero el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, decidió hacer el mes anterior un cambio legal para que pudiera seguir en el puesto. Se trataba de una muestra de máxima confianza hacia él, pero a la vez provocó un sentimiento de agravio comparativo en muchos altos mandos que sí se tendrán que retirar al llegar a la edad. Por supuesto, eso provocó tensiones internas que parecían olvidadas. Y hubo asimismo mucho malestar porque se eligiera el decreto de la DANA para hacer la reforma legislativa.
«Desde hace un año no era el mismo, se notaba que algo le pasaba», comentan ahora fuentes próximas fuentes muy cercanas al DAO, que no se explican cómo se ha podido a llegar a esto: «Si tenía alguna noticia o indicio de que iba a ser denunciado por un hecho como este, lo lógico es que hubiera dimitido antes de que saltase este escándalo, que ya es irreconducible».
«Desde hace un año no era el mismo, se notaba que algo le pasaba»
El futuro de Jota, uno de los pocos ‘botas’ que aún permanecía en activo -se conoce con ese apelativo a los policías de las pocas promociones que estudiaron en la Academia General Militar, donde se graduó en 1984-, es más que incierto, también en lo personal, pues los delitos de los que se le acusa tienen una indudable influencia en la vida familiar del afectado.
Si la denuncia tiene algo de cierto, lo que deberá aclarar la instrucción judicial, nadie entiende que con la responsabilidad que tenía pudiera caer en comportamiento semejante. «Si de verdad lo ha hecho, que le castiguen con la máxima dureza», afirman distintas fuentes policiales.
El ‘mini Dao’ también paga las consecuencias
Su íntimo amigo y colaborador de la máxima lealtad Óscar San Juan, el comisario que trabajaba a sus órdenes directas conocido internamente como el ‘mini Dao’, también ha pagado las consecuencias de este disparate. Pero sobre todo la que las sufre, una vez más, es la imagen de la Policía.
El ministro del Interior eligió a ‘Jota’ y lo elevó a persona de su máxima confianza. Los hechos ocurrieron en abril de 2025, después de haberle mantenido como DAO pasados los 65 años. No hay un solo dato que indique que conoció los hechos antes de ayer por la tarde. Pero muchos consideran que es responsable por su falta de diligencia a la hora de elegir al comisario principal para su equipo de confianza. Y creen que eso le obliga a dimitir también a él.
