La gestora aeroportuaria Aena ha presentado su Documento de Regulación Aeroportuaria para el periodo de 2027 a 2031 (DORA III). Este plan estratégico contempla una inversión de 12.888 millones de euros, de los cuales 9.991 millones corresponden a inversiones reguladas para la ampliación y modernización de la red. Sin embargo, según ha confirmado la directora general de Aeropuertos, Elena Mayoral, durante la presentación del plan ante los medios de comunicación, estas inversiones se quedarán fuera del DORA III, pese a que el documento refleja previsiones de carga. “Esta financiación tiene otro tratamiento fuera del plan porque así lo establece la legislación, pero ello no quita que tengamos muchísimas peticiones de nuevas instalaciones en materia de carga aérea”, ha explicado Mayoral. Aena confirma que la carga aérea continúa siendo un importante activo para la estrategia quinquenal, pese a que su inversión venga de diferentes fuentes, incluyendo las privadas, que sí quedan fuera del plan, aunque el nuevo documento estratégico no refleja ninguna partida concreta y específica para la carga. Asimismo, el vicepresidente ejecutivo, Javier Marín, ha confirmado que las ciudades aeroportuarias tampoco están contempladas en este DORA III “porque es actividad no regulada, pero igualmente se beneficiarán de los avances que se realicen en los aeropuertos del futuro” y de los crecimientos del tráfico aéreo previstos.

“Las ciudades aeroportuarias no están reflejadas en el DORA III porque es actividad no regulada”
Javier Marín Vicepresidente ejecutivo de Aena

Este desembolso se produce tras más de diez años de inversiones congeladas y se produce porque, según argumenta Aena, los aeropuertos necesitan mantenimiento e incrementar su tamaño para no obstaculizar la movilidad de los ciudadanos y el crecimiento económico. Igualmente, algunas infraestructuras están ya al límite de su capacidad y la gestora público-privada ya advierte que habrá limitaciones puntuales en la capacidad durante las obras. El DORA III incluye las inversiones propuestas para los aeropuertos de España gestionados por Aena, así como los estándares de seguridad y calidad, los pronósticos de tráfico y la senda tarifaria. Aena destaca que la congelación de inversiones durante una década ha conllevado una igual congelación de las tarifas aeroportuarias en términos nominales y a una disminución significativa en términos reales.

Este documento busca, según la versión oficial, reforzar el papel de los aeropuertos como nodos de conectividad multimodal y su aprobación se da en un contexto de confrontación con las aerolíneas, que demandan una reducción de las tasas, mientras que Aena contempla nuevas subidas para financiar las obras. De hecho, según el documento presentado ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la gestora ya ha aprobado subir las tarifas aeroportuarias el 3,8% anual entre 2027 y 2031 con una subida media anual de las tarifas de 43 céntimos por pasajero, de forma que el incremento acumulado será del orden del 20,6%. Estos 43 céntimos se ajustarán en función del tamaño del aeropuerto, es decir, serán inferiores en el caso de los recintos medianos y pequeños, porque las tarifas de los aeropuertos de Aena son diferentes en función del tamaño. Para la determinación de la inversión y las tarifas aeroportuarias, se ha considerado una estimación del tráfico de 1.690 millones de pasajeros para el periodo al que se refiere el DORA III, de los que corresponderían a 2027 un total 329 millones, y a 2031, otros 347 millones.

Y ello pese a que Aena prevé una ralentización del crecimiento del tráfico aéreo en España durante los próximos años. La empresa cotizada asegura que esta estimación del tráfico ha tenido en cuenta que, en los próximos años, el crecimiento está limitado en algunos aspectos por la capacidad de las infraestructuras actuales. La gestora estima que el crecimiento del volumen de pasajeros en la red de aeropuertos en España en 2026 será del 1,3% en comparación con 2025, alcanzando aproximadamente 326 millones de pasajeros. “Esta propuesta es la muestra del firme compromiso de Aena con los pasajeros y las aerolíneas en un entorno de infraestructuras fuertemente tensionadas”, explica el presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena. “Somos conscientes de que es un gran desafío porque muchos de los grandes aeropuertos estarán condicionados por obras de ampliación y mejora”. Sin embargo, que el volumen de inversiones se haya descongelado “es fundamental para el progreso sostenible de los aeropuertos porque las infraestructuras del transporte aéreo no deben obstaculizar la creación de prosperidad y la movilidad”. Además, el consejero delegado sostiene que estas tarifas continuarán siendo “las más competitivas de Europa”.

“Después de dos periodos DORA orientados a la eficiencia y calidad, es preciso afrontar un nuevo ciclo en el que, manteniendo la eficiencia, se construya la nueva capacidad con calidad y sin disrupciones”, asegura el ente aeroportuario. Aena asevera que la propuesta de costes operativos tiene en cuenta las especiales circunstancias que se darán en los próximos años, entre ellos la aplicación de requerimientos normativos, tanto relativos a seguridad como mantenimiento de las infraestructuras, así como el incremento de costes para mantener su calidad, y nuevas superficies que se pondrán paulatinamente en servicio por actuaciones en terminales. De hecho, el DORA III definirá las ampliaciones de los principales hubs como el aeropuerto de Madrid-Barajas o el de Barcelona-El Prat, además de las obras de adecuación en otras diez instalaciones más, y determinará el coste de la conectividad en España para la próxima década. La propuesta queda ahora pendiente de pasar el corte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para su aprobación definitiva, previsiblemente antes de septiembre de este año.

“Aena ha manipulado el sistema regulador durante años. Esto debe acabar”
Rafael Schvartzman Vicepresidente regional de IATA para Europa

LAS AEROLÍNEAS REACCIONAN Y PIDEN UNA REDUCCIÓN DEL 4,9% EN LAS TASAS
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) y la Asociación Española de Líneas Aéreas (ALA) han solicitado una reducción anual del 4,9% en las tasas aeroportuarias españolas durante los próximos cinco años, un nivel, aseguran, “compatible con el mantenimiento de un plan de inversión aeroportuaria de casi 10.000 millones de euros durante el mismo periodo y con la mejora de la competitividad económica de España”. Las aerolíneas ya han rechazado así la propuesta de Aena, alegando “la constante subestimación del crecimiento del tráfico” por parte de la compañía público-privada y “los excesivos rendimientos regulados que ha obtenido durante los periodos regulatorios siguientes”.

Además, las patronales de las aerolíneas aseveran que “Aena ha manipulado el sistema regulador durante años, ganando millones de euros más de lo que debería, a expensas de los pasajeros, las aerolíneas y la economía española. Esto debe acabar”. Ambas organizaciones consideran “absurda” su solicitud de nuevos aumentos en las tarifas y creen que, si se concediera, Aena obtendría el mayor rendimiento regulado de cualquier operador aeroportuario comparable en Europa. “Esto es insostenible y poco realista: necesitamos una reducción de las tasas”, afirma el vicepresidente regional de IATA para Europa, Rafael Schvartzman. IATA y ALA asegura que su propuesta no impediría a Aena llevar a cabo su programa de inversión. “Nuestra propuesta de reducir las tasas en el 4,9% mejorará la competitividad de España como destino internacional, estimulando la inversión y la creación de empleo en toda la economía. Se trata de una situación beneficiosa para todos. Esperamos que los reguladores examinen las pruebas y lleguen a las conclusiones adecuadas”, ha añadido Schvartzman.

A este respecto, durante la presentación del DORA III ante los medios de comunicación, Maurici Lucena no ha tardado en responder a las aerolíneas, de las que asegura que “nos encanta escuchar su voz, pero tenemos que pensar en los aeropuertos del futuro, y tenemos que centrarnos en eso, no en intereses de particulares con un evidente conflicto de intereses”. Además, ha llamado a “olvidarnos del ruido y de la furia” y ha recordado a las líneas aéreas que son libres de aumentar los costes de sus servicios si lo consideran necesario, o no. “No estamos hablando de cerrarnos al turismo; estamos hablando de moldear unos aeropuertos nuevos que nos duren 30 años más por un módico precio de 43 céntimos de euro”, ha insistido Lucena.