Los dos aficionados acusados de presuntos delitos de desórdenes públicos y atentados contra agentes de la autoridad en un partido entre Real Sociedad y Alavés … en marzo de 2022 han declarado este miércoles en la Audiencia Provincial de Gipuzkoa. También lo han hecho, en calidad de testigos, una docena de ertzainas y un conocido de uno de los procesados. Durante su intervención ante el tribunal de la Sección Tercera, uno de los acusados ha admitido haber «partido un adoquín» y posteriormente lanzar «dos o tres piedras» en un punto de la plaza Ferrerías, en el barrio donostiarra de Amara. Ha apuntado al «exceso de alcohol o el calentón del momento» como las razones principales que le empujaron a adoptar ese comportamiento, «del que me arrepiento por completo», ha concluido. En su caso, la Fiscalía de Gipuzkoa ha decidido rebajar la peticion de prisión a 2 años y 5 meses –solicitaba 8 años en un principio–, aplicando atenuantes de reparación del daño y de dilaciones indebidas, y «valorando que haya reconocido los hechos».

El otro encausado ha afirmado que el día de los hechos, el 13 de marzo de 2022, viajó junto a tres amigos desde Vitoria –ciudad en la que estudiaba– hasta Donostia para ver el partido que enfrentaba a Real Sociedad y Alavés, que se disputaba a las 18.30 horas. Pese a que «no soy aficionado de ninguno de los dos equipos», se encontraba en la plaza Armerías, punto de encuentro de la afición txuri-urdin. Según han relatado varios agentes que participaron en un «dispositivo de control» aquella tarde, en un momento dado recibieron «una lluvia de adoquines, botellas de cristal y bengalas», lo que les obligó a «solicitar refuerzos y equiparnos en las furgonetas».

Dos agentes que participaron de ‘paisano’ en el dispositivo se acercaron a la plaza Armerías al escuchar el revuelo. «Identificamos un grupo de personas muy activo que lanzaba todo tipo de objetos. Entre ellos se encontraba uno de los acusados», ha detallado uno de los ertzainas. Instantes después, la Brigada Móvil de la Ertzaintza irrumpió en la plaza, realizando «cargas policiales» y fue entonces cuando uno de los acusados, según ha reconocido, rompió un adoquín y arrojó «dos o tres piedras» a los agentes. «Los vi muy cerca, vi algún porrazo, disparos y cargas. No sé si por el alcohol o el calentón, pero las lancé y me arrepiento. Fue desde muy lejos, no creo que llegara a impactarles». El varón ha detallado que nunca antes se ha visto envuelto en ningún incidente y que no pertenece a grupos de animación de ninguno de los dos clubes.

«Nos metimos en un bar»

Según el relato de otra de las agentes que ha intervenido como testigo en la vista oral de este miércoles, el otro procesado se encontraba entre las personas que lanzaron objetos en la plaza Armerías. Ha declarado haberlo reconocido «unos 20 minutos después» de los incidentes, cuando el hombre fue detenido por una patrulla en las inmediaciones de Anoeta por insultar a los ertzainas. El acusado ha admitido que les dijo ‘sois escoria’, pero ha negado que minutos antes agrediera con objetos a otros agentes alegando que «mis amigos y yo nos metimos en un bar hasta que se terminó el revuelo».

En el transcurso del juicio han testificado tres de los ertzainas que sufrieron lesiones leves causadas por el lanzamiento de objetos. Uno de ellos recibió el impacto de un adoquín en el pecho y otro fue golpeado por una botella de cristal en la tibia, lo que le causó un corte que precisó de intervención quirúrgica.

La fiscal ha anunciado las modificaciones en su acusación al término de la sesión. En un principio, solicitaba una pena de 8 años de prisión para cada uno de los encausados. Ahora, considerando la característica atenuante de dilaciones indebidas para ambos y la de reparación del daño para uno de los acusados (ha consignado la responsabilidad civil de 1.120 euros a los agentes afectados), rebaja sus peticiones a 2 años y 5 meses, y 5 años y 9 meses por los delitos de desórdenes públicos y atentado en su modalidad de lanzamiento de objetos contundentes. El juicio ha quedado visto para sentencia.