Con más de dos millones de suscriptores en YouTube y 800 millones de visualizaciones acumuladas, además de aclamadas reseñas de películas como Joker (2,8 millones) o Cats (2,6 millones), la historia del estadounidense Chris Stuckmann es la de un visionario que supo ver una oportunidad en el internet de finales de los años 2000 y hacerse un hueco como una de las voces más influyentes de la crítica cinematográfica online. 

Por ello, como gran apasionado del cine de terror, su salto a la dirección no ha sorprendido a muchos y ha despertado una enorme expectación. Tras su paso por festivales como el Fantasia International Film, el London FrightFest o Sitges, La maldición de Shelby Oaks aterriza ahora en España de la mano de DeAPlaneta. 

Este found footage (metraje encontrado) aborda la historia de un documentalista que sigue la pista de una mujer desaparecida y se obsesiona con el caso al darse cuenta que un demonio de su infancia podría haber sido real. 

Para ello, cuenta en su reparto con Brendan Sexton (Boys Don’t Cry), Camille Sullivan (Cazador contra cazador) o Sarah Durn (La chica salvaje), entre otros. El periplo de esta película no fue sencillo y comenzó hace una década. 

En 2016, Stuckmann empezó a desarrollar la idea central de La maldición de Shelby Oaks, pero no fue hasta 2019 cuando la productora Paper Street Pictures se incorporó al proyecto. Aun así, la falta de financiación obligó a que, en marzo de 2022, el cineasta lanzara una campaña de crowdfunding en la plataforma Kickstarter para poder financiarla.

En tan solo un mes, la producción recaudó más de 1,3 millones de dólares gracias a 14.720 benefactores, un éxito que permitió el rodaje y generó un enorme interés. Tal fue así que, en 2024, la productora Neon se interesó por su distribución internacional una vez finalizada la película. 

Con la entrada de la compañía indie –responsable de algunas de las películas más premiadas de los últimos años– y a pesar de que La maldición de Shelby Oaks ya estaba completamente montada, los acontecimientos dieron un giro inesperado. 

Neon aportó un mayor presupuesto al proyecto y permitió que Stuckmann regrabara algunas secuencias, mientras que el maestro del terror Mike Flanagan (La maldición de Hill House, Doctor Sueño, La vida de Chuck) se unía como productor ejecutivo, ayudando al director en el nuevo montaje.

Comparada con el carácter revolucionario de títulos de metraje encontrado como El proyecto de la bruja de Blair o la saga Paranormal Activity, Stuckmann confesaba durante la promoción que todo surgió de su trauma de niño a las cintas de VHS malditas. Y es que The Ring y sus vídeos crípticos impactaron a toda una generación, que todavía sufre las secuelas de los escalofríos que causó.