La Junta de Paz para Gaza, la institución creada por Donald Trump teóricamente para reconstruir una franja palestina destrozada por los bombardeos de Israel, celebra este viernes la reunión inaugural con una misión dudosa y rodeada de interrogantes. El encuentro, rodeado de interrogantes sobre el futuro de la Franja, se desarrolla entre tambores de guerra, mientras Estados Unidos amasa un enorme despliegue militar en Oriente Próximo y amenaza con atacar Irán si este país no renuncia a su programa nuclear. Según el presidente estadounidense, los países que participan en la Junta de Paz, que surge del acuerdo de alto el fuego, ya han contribuido con 7.000 millones de dólares [unos 5.950 millones de euros] para la reconstrucción en Gaza, y su país aportará otros 10.000 millones.
Más de 45 países se reúnen este jueves en el Instituto Trump de Estados Unidos para la Paz -―hasta el año pasado, sede de un think tank público que el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) ordenó cerrar―.
Muchos de los que participan lo hacen como observadores ―la Unión Europea― o a muy bajo nivel. Buena parte de los países occidentales han rechazado la invitación a formar parte de la nueva entidad, ante la preocupación por las sugerencias de Trump de que pueda intentar competir con la ONU como foro para resolver los problemas globales. Entre los europeos solo participan Bulgaria y Hungría, esta representada por su primer ministro, Viktor Orbán, cercano a Vladímir Putin y amigo de Trump.
El vicepresidente JD Vance; el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio; y yerno de Trump, Jared Kushner escuchan la intervención del presidente Donald Trump, este jueves. Kevin Lamarque (REUTERS)
Donald Trump muestra la resolución firmada de la Junta de Paz para Gaza. Mark Schiefelbein (AP)El presidente de la FIFA, Gianni FIFA Infantino, se prueba una gorra de EE UU durante la Junta de Paz para Gaza.Kevin Lamarque (REUTERS)
Donald Trump durante su intervención en el acto inaugural de la Junta de Paz para Gaza, este jueves. Mark Schiefelbein (AP)Desde la izquierdad superior, el yerno de Trump, Jared Kushner; el secretario de de Estado, Marco Rubio; el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff; el vicepresidente JD Vance y el presidente Donald Trump durante el acto en Washington. Kevin Lamarque (REUTERS)
Momentos antes del comienzo de la Junta de Paz para Gaza en el U.S. Institute of Peace Final en Washington, este jueves. ALESSANDRO DI MEO (EFE)El presidente Donald Trump durante la reunión de este jueves.Kevin Lamarque (REUTERS)
El presidente argentino Javier Milei durante la Junta de Paz para Gaza.Mark Schiefelbein (AP)
Varios invitados durante la Junta de Paz en Washington, este jueves. ALESSANDRO DI MEO (EFE)El presidente Donald Trump interviene durante el acto en Washington, este jueves. Kevin Lamarque (REUTERS)
Ausentes de la reunión están aliados tradicionales de Estados Unidos como Canadá, el Reino Unido, Francia o Japón. Sí participan Israel, las monarquías del golfo Pérsico y países asiáticos, aunque no Rusia ni China.
En su discurso, Trump ha prometido que Estados Unidos aportará 10.000 millones de dólares al fondo de la Junta de Paz para recuperar Gaza. Es una cantidad que dobla la cifra de 7.000 millones de dólares que, según Trump, ya habían sido comprometidos previamente por los países miembros.
El fantasma de una posible nueva guerra, pese a que Estados Unidos e Irán mantienen conversaciones indirectas y la República Islámica ha acordado presentar una propuesta sustancial para acercar posiciones en los próximos días, se ha convertido en protagonista del encuentro, pese a que este se centra en Gaza. El propio Trump ha alentado la incertidumbre en su discurso, al coquetear con la posibilidad de un ataque contra Irán: “Lo descubrirán en diez días”.

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La Junta de Paz de Donald Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (derecha), durante la reunión de la Junta de Paz para Gaza, este jueves en Washington.Foto: Mark Schiefelbein (AP) | Vídeo: AP
“Tenemos trabajo pendiente con Irán. No pueden tener armas nucleares. Es muy simple, no puede haber paz en Oriente Próximo si ellos tienen un arma nuclear, y se lo hemos dicho muy firmemente desde octubre”. “Estamos en buenas conversaciones. Tenemos que llegar a un acuerdo significativo con Teherán; de lo contrario, ocurrirán cosas malas”.