La Guardia Civil ha presentado ante el Juzgado de Montoro un primer informe a modo de resumen de las actuaciones que ha practicado por el accidente ferroviario de Adamuz, que costó la vida de 46 personas y dejó a más de un centenar de … heridos. Los investigadores no han descartado ninguna hipótesis y plasman vías tan distintas como un «sabotaje» o la «rotura de la soldadura», según el documento al que ha tenido acceso ABC.

Este informe esta fechado el pasado 5 de febrero y fue elaborado por los agentes de la Zona de Andalucía de la Comandancia de Córdoba. «Tras la remisión de las primeras diligencias instruidas por esta unidad y remitidas con fecha de 22 de enero de 2026 en las que se ponía de manifiesto cuales eran los objetivos de la unidad en cuanto a tratar de esclarecer y determinar, en su caso, posibles responsabilidades de orden penal», comienza el escrito.

Los objetivos de la Guardia Civil eran los siguientes: el lugar donde se produce el accidente, el modo, los trenes implicados, pasajeros y tripulación, la identidad de las personas fallecidas y causa o causas que dieron lugar al mismo.

Posteriormente, los agentes del Instituto Armado remarcan que las primeras diligencias no han permitido resolver de «forma definitiva» donde se produjo el accidente. «Se estudia la hipótesis de que el origen del accidente, se produce en la vía férrea a la altura del punto kilométrico 318,693 en el sentido Madrid, correspondiendo al término municipal de Adamuz, próximo al Cerro de la Majaharta.

Los investigadores ya han podido visualizar las cámaras de seguridad del edificio que dispone Adif en la zona. Así han conseguido indicios sobre la hora pero no permiten confirmar «cómo se produce, al no observarse el momento de la colisión».

Sobre las causas del accidente, los agentes de la Guardia Civil reconocen que «sigue aún sin poder resolverse». Para llegar a este objetivo cuentan con el respaldo de los especialistas de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Entre los escenarios que manejan está un problema en la infraestructura ferroviaria. Se produjo la rotura de un riel y de la soldadura.

Con ello, los investigadores citan que pudo haber sido un carril o riel de fabricación defectuoso que tenía la inscripción «Ensidesa» del 2023. Por eso se requirió a Adif que aportase el lote de rieles utilizados en el tramo.

También se cita una soldadura defectuosa. Este elemento conectaba carriles de diferentes épocas, uno de 1989. También se solicitó la filiación de los operarios que llevaron a cabo la soldadura de los rieles. Unas peticiones que se han tenido que volver a realizar.

La Guardia Civil ha requerido los ensayos de calidad realizados tanto por la empresa ejecutora de los trabajos como la receptora de la obra. «Incluyéndose en la petición la razón social y datos de contacto de ambos laboratorios», sostiene.

«Toda vez que tanto por la causa de rotura de riel o de soldadura, se hubo de producir una caída de tensión en los circuitos de la vía que, si bien no pudo apreciarse en los datos recibidos, si podría establecer el momento en el que se produjo la rotura», remarcan los agentes.

Hipótesis

Otra de las hipótesis que se manejan es el estado general del conjunto consistente en traviesas, balasto, carril, clips y soldaduras. Para ello se han solicitado más datos a las empresas que han participado en toda la reforma del tramo.

Los agentes también considera que el accidente pudo producirse «debido a algún incidente con la estructura del propio tren, como la caída de una pieza o enganche con la infraestructura ferroviaria». Se requirió el último informe de inspección técnica del Iryo.

El tercer escenario que contemplan es un accidente por «conducción negligente o imprudente». Los testificales recabados no desvelan «ninguna actuación anómala, negligente o imprudente, siendo el accidente totalmente sorpresivo y sin tiempo de reacción para el maquinista». En el caso del Alvia el maquinista falleció. En el caso del Iryo, que resultó ileso, dio negativo en alcohol y drogas.

El último apartado del informe habla de «causas aún no determinadas». Entre ellas cita la actuación de «sabotaje o terroristas». «No se puede, a fecha actual, descartar este supuesto a falta de recabar la información pendiente», subraya la Guardia Civil por la necesidad de analizar en el laboratorio parte del material que han intervenido.

Los agentes también manejan como causas del accidente aspectos como la falta de prevención, como una mala ejecución de la soldadura, la falta de mantenimiento, o el uso de materiales inadecuados. «Actualmente no se puede descartar ni corroborar ninguna de las líneas de investigación al completo», concluyen.