MAYHEM

+ MARDUK + IMMOLATION

Domingo 15 de Febrero de 2026 – Sala La Riviera – Madrid 

Con mes y medio gastado ya de este 2026 llegaba tempranera la que a la postre va a ser, seguro, una de las giras de metal extremo del año. Y es que un cartel como el que se nos presentaba en la tarde del pasado domingo día 15 en la Riviera es difícilmente repetible, así como el emplazamiento, una de las salas más míticas de todo Madrid donde hasta hace no tanto era prácticamente impensable presenciar un concierto de estas características, síntoma a su vez de la buena salud que goza el metal extremo, incluso me atrevería a decir que también a escala subsuelo.

No ha sido raro, desde luego, presenciar el directo de MAYHEM en los últimos años en nuestro país aunque esta vez, quizás por el cartel tan especial o por el aura que rodeaba el espacio, teníamos la sensación de estar ante algo mucho más grande.

IMMOLATION - Sala La Riviera - Madrid IMMOLATION - Sala La Riviera - Madrid

Así, con fecha única en nuestro país y un novísimo “Liturgy Of Death” editado hace escasos 10 días, la ocasión era única para ver de qué es capaz en la actualidad en directo la legendaria banda noruega, acompañada de otra leyenda del black metal como son sus vecinos de MARDUK, y para abrir boca unos IMMOLATION que le daban al cartel ese puntito de variedad que siempre gusta con su ‘death metal’ de la vieja guardia.

Los del barrio de Yonkers comenzaban la velada, con el sol brillando fuera, en Madrid Río, casi por vez primera en varias semanas, y la oscuridad cerrándose sobre una Riviera ya muy bien poblada a eso de las 18:30 de la tarde.

Siempre he pensado que IMMOLATION son la banda de ‘death metal’ más infravalorada de toda su época, y el mejor ejemplo de que “unos cardan la lana y otros llevan la fama”.

IMMOLATION - Sala La Riviera - Madrid IMMOLATION - Sala La Riviera - Madrid

La banda neoyorquina es un ejemplo de profesionalidad, de constancia y de devoción por un género que interpretan como nadie, como una máquina perfecta, y eso se traduce tanto en una discografía sin puntos negros como en un directo que no hace concesiones. Salían a abrir la tarde con la parsimonia que dan casi cuatro décadas de trayectoria ejemplar, con la ‘intro’ del hasta ahora su último trabajo, “Acts Of God”, para enganchar rápido con el primer tema del disco y sumirnos en las profundidades. La banda estuvo más bien lejos de sonar perfecta, con un sonido realmente embarullado que no mejoró demasiado con el paso de los temas. Además, la guitarra de Alex Bouks se nos hizo prácticamente imperceptible durante todo el concierto, lo que se tradujo en un sonido excesivamente cavernario que no iría mejorando demasiado con el paso de un ‘set’ muy repartido, que habló por ellos mucho más que su clásica y sobria puesta en escena, típica de las bandas ‘oldschool’ de la época.

Aun así, poco que reprocharle a Ross Dolan y compañía, que dieron lo mejor de sí dado el contexto dejando el pabellón muy alto. Ahora que estamos a escasos dos meses de un nuevo LP en estudio, esperamos poder disfrutar de la banda como se merece, como cabezas de cartel aunque sea en un espacio más recogido.

Setlist IMMOLATION:

  1. Abandoned (Intro)
  2. An Act of God
  3. Swarm of Terror
  4. Majesty and Decay
  5. Adversary
  6. Dawn of Possession
  7. Blooded
  8. Higher Coward
  9. Rise the Heretics
  10. Nailed to Gold
  11. The Age of No Light

Con MARDUK el sentir general ya era otro, quizás porque entrábamos en los pantanosos páramos del ‘black metal’ o quizás porque consciente o subconscientemente sabíamos que podría ser, perfectamente, el concierto de la noche, y probablemente terminó siéndolo. Hablamos, no en vano, de una de las mejores bandas del género de todos los tiempos, para mí la mejor de su ‘ola’ y seguramente también la más constante y profesionalizada a lo largo de los años, y qué gustazo poder disfrutarles en un escenario como el de la Riviera…

Abrían con “Frontschwein”, y después del trallazo que encajamos con “Wolves” acto seguido ya no tardaríamos demasiado en darnos cuenta de dos cosas; la primera, que en lo que se refiere a la sonorización MARDUK habían dado en el clavo, entregándonos un sonido sencillamente perfecto, increíblemente disfrutable y absolutamente masivo que es lo que viene siendo en los últimos tiempos el sonido de la Riviera, y en segundo lugar, que la banda sueca no iba a dejar títere con cabeza en un concierto donde, encima, iban a tirar de fondo de catálogo más que otras veces seguramente de forma más que intencionada. La suma dio como resultado un soberano “bolazo” de puro ‘black metal’, sin apenas aditivos ni florituras de tipo alguno, con un Mortuus inconmensurable a las voces, y como decía un sonido absolutamente demencial durante la hora que nos tuvieron ojipláticos.

MARDUK - Sala La Riviera - Madrid MARDUK - Sala La Riviera - Madrid

Hubo ‘moshpits’, y sobre todo un público verdaderamente entregado especialmente en una segunda parte del concierto en la que el cuarteto subió el nivel de lo lindo y puso a sus pies una sala muy ansiosa de movimiento, que necesitaba poco y recibió mucho. Temas como “On Darkened Wings” o “The Black” fueron clave para llegar al jolgorio final, donde “Panzer Division Marduk” y “The Blond Beast” abrocharon una hora redonda que nos dejó una sensación de sencillez y de honestidad imborrables.

Setlist MARDUK:

  1. Frontschwein
  2. Wolves
  3. Throne of Rats
  4. Shovel Beats Sceptre
  5. Cloven Hoof
  6. Sulphur Souls
  7. On Darkened Wings
  8. Infernal Eternal
  9. The Black…
  10. Panzer Division Marduk
  11. The Blond Beast

Daban las 9 de la noche -un par de minutos antes para ser más exactos- cuando comenzaban a sonar los susurros y la música ceremonial que hacían de antesala, casi de gruta, hacia otra estancia mucho más amplia, magnificente y lúgubre donde MAYHEM comenzaban con “Real Of Endless Misery”, de su recién estrenado nuevo trabajo, envueltos en un halo casi onírico y provocando un caos telúrico muy diferente a lo que habíamos vivido hacía unos instantes. La banda salió en tres tandas, primero Hellhammer, al que apenas pudo ver nadie en todo el show por tocar (como suele ser habitual) tan hundido junto con Teloch y Ghul a las guitarras, para después hacer acto de presencia Necrobutcher al bajo y momentos después, a tiempo para sus primeras líneas vocales, un Attila ataviado como una suerte de Papa negro.

A nivel de escenografía, la banda noruega seguramente se encuentra en su momento más top; se nota y mucho que en su proceso de profesionalización de los últimos años, unos cuantos ya desde que dejaron atrás sus historias personales y se asentaron, el grupo ha puesto énfasis en transmitir una experiencia que va más allá de lo auditivo, y lo consiguen.

Con varios estandartes a ambos lados del escenario bastante sencillos y una pantalla con proyecciones constantes como telón de fondo, el grupo transmite y juega con imágenes a su antojo, creando un ambiente muy propicio para el ritual de ‘black metal’ en que convierten su concierto.

Después del comienzo, las imágenes de fondo sugerían un viajecito en el tiempo y “Buried By Time And Dust” y “Cursed In Eternity” nos lo confirmaban, aunque el público no parecía salir de un estado contemplativo del que salvo en los bises -que fueron otro mundo aparte- no salió nadie.

Aquellos dos temas sobre todo, y dos temas menos “esenciales” quizás o de trabajos mucho más nuevos como “Bad Blood” (“Daemon”) y “Life Is A Corpse You Drag” de su última obra nos refrendaron que el concierto de MAYHEM iba a ser eso, un ritual más que un concierto en sí, en parte por un sonido muy intencionado que les restó muchísima pegada, que dificultó que muchos temas hasta costase reconocerlos, y que en definitiva los temas mostrasen su verdadero potencial.

Sonaron como desde ultratumba. La batería, muy lejana, se equiparaba a unas guitarras también difuminadas hasta rozar lo ausente, mientras el protagonismo se lo llevaban los bombos de Hellhammer y el bajo de Necrobutcher junto con la voz de Attila que, desde luego, sonó imperial. Eso al final se tradujo en un sonido bastante descompensado, y como si la banda estuviese tocando en una catedral abovedada de lo menos 50 metros de altura. Habrá por supuesto quien disfrutase de aquello, porque insisto en que tuvieron el sonido que ellos mismos quisieron, nada casual o fruto de un mal trabajo por parte de nadie y que iba totalmente con la puesta en escena del grupo, pero en mi opinión, en lo que desembocó fue en un concierto muy plano (hasta los bises), donde la banda se mostró estática (previsible) y donde no dejé de tener la sensación de estar viviendo el mismo instante una y otra vez.

Algo que directamente no me gustó fue que cada vez que Attila cambiaba de indumentaria, lo que sucedió cuatro veces si no conté mal, llegaba al siguiente tema a la mitad como mínimo. Puede ser una chorrada sin importancia, pero la imagen que me transmitió fue de falta de profesionalidad o incluso de dejadez, aunque después también hay que reconocer que el vocalista fue de lo mejor de su banda, y sus vestimentas una parte fundamental del ‘show’.

Como comentaba, su concierto fue transcurriendo así con carácter ritualístico, con buenos momentos, como puedan ser por supuesto “Freezing Moon”, que fue uno de los ‘highlighs’ más esperados, o “Whore”, que acompañaron de imágenes de Dead, o “Ancient Skin” que para mí fue una sorpresa de un trabajo que me encanta como es “Wolf’s Lair Abyss”, pero el caso es que aquello no terminaba de enganchar, de arrastrarle a uno. Así pasó una hora larga, hasta que la banda se marchó y regresó con los bises, con el último ‘outfit’ de Attila Csihar, y el concierto pareció cambiar por completo.

La banda decidió que, para terminar, se iban a tocar el “Deathcrush” casi al completo y así lo hicieron, consiguiendo por primera vez que la gente empezase a soltarse, quizás cuando ya era un poco tarde. Igualmente, disfrutamos enormemente un final tan diferente a lo que llevábamos presenciando algo más de una hora, en el que además la banda proyectaba fotos antiguas e imágenes que nos daban una bonita perspectiva del tiempo, un final que nos dejó un buen sabor de boca, pero que invita a la reflexión sobre cómo deberían armar sus repertorios y sobre, a mayores, cómo deberían enfocar MAYHEM sus puestas en escena.

Honestamente creo que a un repertorio razonablemente bueno como el que nos trajeron se le pudo haber sacado mucho más partido.

Setlist MAYHEM:

  1. Realm of Endless Misery
  2. Buried by Time and Dust
  3. Cursed in Eternity
  4. Bad Blood
  5. Life Is a Corpse You Drag
  6. Ancient Skin
  7. Psywar
  8. To Daimonion
  9. View From Nihil
  10. Whore
  11. Freezing Moon
  12. Weep for Nothing
  13. Chimera
  14. From the Dark Past
  15. Silvester Anfang/ Deathcrush (bis)
  16. Chainsaw Gutsfuck (bis)
  17. Carnage (bis)
  18. Pure Fucking Armageddon (bis)
  19. Weird (Manheim) (bis/ outro)

Texto: Jorge del Amo (jorge_del_amo@rafabasa.com)
X: @Jorge_del_amo

Fotos: Alvaro Ochoa

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