El amor ha vuelto a unir a Cayetano Rivera y Blanca Romero 22 años después de su separación. No, no se han dado una segunda oportunidad, pero la casualidad ha querido que ambos sean dos de los protagonistas del momento por su vida sentimental Acaba de conocerse que el diestro ha estado de viaje con Tamara Gorro, con la que mantiene una amistad especial a la que evitan poner la etiqueta de pareja; a la vez, la modelo ha confirmado que sigue con Quique Sánchez-Flores tras los rumores que desataron al dejar de seguirse en redes y borrar sus fotos juntos. En medio de esta situación, la hija de ambos ha anunciado que pone tierra de por medio y se traslada a Australia por un importante motivo.

Lucía RiveraLucía Rivera

«En dos semanas me voy a trabajar a 24 horas de distancia de la gente que quiero. Al otro lado del mundo. Estaré lejos de mi abuelo. De mi abuela. De mis hermanos. De las risas cómplices de mis amigas. De la gente que hace de red cuando siento que me voy al carajo. He pasado de puntillas por todo este proceso por la emoción de alejarme de todo lo que no me gusta«, ha reflexionado Lucía, galardonada con el Premio Gen ¡H! de ¡HOLA! 

GEN ¡H! © Javier AlonsoLa modelo recogiendo el premio GEN ¡H! con su madre, Blanca Romero

«Ahora que veo el billete en la pantalla de mi móvil siento vértigo: ¿quién me escuchará sin prejuicios si de repente todo empieza a temblar? ¿Y si ocurre algo y no puedo volver a tiempo? ¿Y si no me encuentro y la morriña toca la puerta de un apartamento en medio del centro de Sydney? ¿Y si, y si, y si?», ha dicho la modelo. En plena cuenta atrás para este viaje que con toda seguridad será inolvidable, a Lucía Rivera le invaden los temores y sabe que este desafío le permite enfrentarse a sus miedos.

Cayetano Rivera y Lucía Rivera en el Mutua Madrid Open© Getty ImagesCayetano Rivera con su hija en el tenis

«Dice mi psicóloga que el miedo siempre va de la mano de las cosas que nos importan. Quizás esta vez lo mejor es mirarlo de frente y hacerle un sitio en el sofá. Quizás esta vez me hará compañía y prefiera escucharlo antes que ponerme los cascos para silenciarlo. Y ahí ver lo que realmente me importa. Tantos años detrás de una idea: irme lejos. Y que nadie sepa de dónde vengo. Y ahora, tan cerca de ese avión, el miedo, me recuerda una vez más lo mucho que me importa que los míos estén bien«, ha explicado. Cabe recordar que en los últimos meses su abuelo tuvo un problema de salud que hizo que se rompieran todos sus esquemas.

El salto a la interpretación

La modelo se independizó muy joven para lograr su sueño de triunfar en la moda, pero no olvida sus raíces, de las que se siente muy orgullosa. Vive en Madrid por logística, pero considera Asturias como su casa porque «el hogar lo hacen las personas» y es allí donde están gran parte de los suyos. Para ella no hay nada más importante que la familia, a la que define como su joya. Ellos son su núcleo duro, las personas que la apoyan en cada paso que da. El último de ellos tiene como objetivo dar el salto a la interpretación: «No quiero tener expectativas. En la moda empecé con ellas y creo que hay que darse la oportunidad de ser libre y disfrutar las cosas sin miedo», contaba en FASHION.