El CAB renueva sus exposiciones con tres muestras donde el individuo deja de ser el centro de atención. Las exposiciones ponen el foco en aspectos como el paisaje (y su representación cultural), las abejas (como seres vivos con identidad propia) y Roma como lugar en el imaginario. Firman las muestras, en el mismo orden, Matías Ercole, la pareja formada por María Castellanos y Alberto Valverde y el fotógrafo David Jiménez.

El argentino Matías Ercole titula su trabajo «Me olvidé de mis ojos». Visitable en la planta -1, construye una selva pictórica creada en papel y esgrafiado, una técnica que consiste en pintar raspando sobre la superficie, lo que no deja de ser una especie de excavación. El artista utiliza los códigos de representación del paisaje desde la baja Edad Media hasta la actualidad y abre puertas para enlazar la visión de Europa y la de América.

María Castellanos y Alberto Valverde presentan ‘Cartografías afectivas para el Simbioceno’ en la planta -2. La obra surge de un proyecto de investigación que supuso registrar con sensores las temperaturas, vibración, humedad y actividad interna de una colmena de producción ecológica. Con las conclusiones han creado instalaciones sonoras y esculturas que centran la atención sobre las abejas. «Lo relevante es dónde se pone el foco. No es en la producción, sino en ellas», ha matizado el director de Arte del CAB, Javier del Campo.

Por último, David Jiménez retrata su idea de Roma, creando un mosaico con una inmensa cantidad de fotografías: 400 conforman su visión presentada en forma, precisamente, de mosaico; 3.000 ha utilizado para el audiovisual y como exposición ha seleccionado 80 piezas de un total de 100.000 que realizó para este trabajo. Lo exhibe en la primera planta.

Las tres exposiciones estarán abierta hasta el 7 de junio.