Entre 50 y 60 millones de personas en todo el mundo, aproximadamente, sufren una lesión cerebral traumática (LCT) cada año, lo que causa importantes cargas económicas y de salud en todo el mundo. De los que sobreviven a una LCT, aproximadamente el 43 % experimenta discapacidad funcional crónica.Una consecuencia común de la LCT es …


Entre 50 y 60 millones de personas en todo el mundo,
aproximadamente, sufren una lesión cerebral traumática (LCT) cada año, lo que
causa importantes cargas económicas y de salud en todo el mundo. De los que
sobreviven a una LCT, aproximadamente el 43 % experimenta discapacidad
funcional crónica.

Una consecuencia común de la LCT es la lesión axonal
traumática (LAT), que se caracteriza por cambios morfológicos en los axones,
desequilibrio iónico y transporte axonal impedido. Además, la alteración
inducida por la LTA en la materia blanca cerebral conduce a una cascada de
deterioros  en la velocidad de
procesamiento, la atención, la memoria y la función ejecutiva. Estos déficits
cognitivos afectan profundamente el funcionamiento diario, impactando el
empleo, la interacción social y la calidad de vida en general.


Cada vez hay más pruebas que demuestran la eficacia de las intervenciones restaurativas computarizadas basadas en la neuroplasticidad, que es la capacidad del cerebro para modificar y reorganizar las fibras nerviosas responsables del aprendizaje y el procesamiento.

En este contexto, los hallazgos de investigadores de la Universidad de Nueva York (NYU) (EEUU) ofrecen una nueva perspectiva sobre la resiliencia del cerebro y su capacidad de autorrepararse. «Nuestro estudio demuestra cambios en la sustancia blanca cerebral y demuestra que la rehabilitación cognitiva computarizada en adultos con lesión cerebral crónica puede inducir neuroplasticidad. Se basa en nuestros estudios previos que muestran cómo estos videojuegos pueden mejorar la cognición, así como modificar las conexiones entre las regiones cerebrales y la estructura de las vías que las conectan», afirma el autor principal Gerald Voelbel, profesor asociado de neurociencia cognitiva en NYU Steinhardt.

Los autores del trabajo, publicado en ‘Journal of Neurotrauma’,  asignaron aleatoriamente a 17 adultos (de 24 a 56 años) con LCT crónico a un grupo experimental que jugaba videojuegos o a un grupo de control. El grupo experimental utilizó el Programa de Aptitud Cerebral 2.0, un programa informático con juegos cognitivos que incluyen recordar secuencias de sílabas, distinguir entre diferentes frecuencias de sonido y recordar detalles de una historia verbal. Los participantes completaron 40 sesiones de una hora durante 14 semanas.

Los científicos utilizaron imágenes de resonancia magnética de difusión, que miden la velocidad y la dirección de las moléculas de agua que viajan a través del cerebro. A partir de ahí, observaron que los participantes que completaron los juegos vieron cambios significativos en la neuroplasticidad a lo largo del tiempo en comparación con el grupo que no los completó. Dichos cambios se relacionaron con mejoras en las medidas objetivas de la velocidad de procesamiento, la atención y la memoria de trabajo de los participantes.

 «Este estudio revela que los cambios en las fibras nerviosas, como el aumento de la fuerza y ​​la estabilidad, se relacionaron con la mejora de la capacidad cognitiva en adultos con lesión cerebral crónica. Esto proporciona una sólida evidencia de que el cerebro puede cambiar con el tiempo, incluso en personas con lesión cerebral, gracias a ejercicios informáticos que mejoran las capacidades cognitivas», concluyó el prof. Voelbel.


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