El medicamento Monjauro ya era conocido en España. La tirzepatida -el nombre no comercial del Mounjaro- ya estaba aprobado para tratar la diabetes tipo 2. … La novedad es que ahora la Agencia Europea del Medicamento ha aprobado su uso para el tratamiento de la obesidad y un tipo de insuficiencia cardiaca en adultos. Una alternativa a Ozempic, un fármaco que a diferencia de Monjauro, sí está financiado por la Seguridad Social.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) advierte que el Monjauro «está sujeto a seguimiento adicional» e invita a los profesionales sanitarios «a notificar las sospechas de reacciones adversas».

Por ahora, las reacciones adversas notificadas con mayor frecuencia en los estudios de fase 3 -el más avanzado- fueron «trastornos gastrointestinales» y en su mayoría de «gravedad leve o moderada». «Náuseas, diarrea y vómitos» con el aumento de dosis y que , según afirman, disminuyen con el tiempo.

En orden de frecuencia, los efectos secundarios del Monjauro son los siguientes:

Muy frecuentes: Hipoglucemia, cuando se usa con sulfonilurea o insulina- náuseas, diarrea, vómitos, dolor abdominal y estreñimiento.

Frecuentes: Reacciones de hipersensibilidad, hipoglucemia, cuando se usa con metformina y SGLT2i, disminución del apetito, mareos, dispepsia, distensión abdominal, eructos, flatulencia, enfermedad por reflujo gastroesofágico, pérdida de cabello, fatiga, reacciones en la zona de inyección, aumento de la frecuencia cardíaca, de la lipasa, de la amilasa y de la calcitonina en sangre.

Poco frecuentes: Hipoglucemia, cuando se usa con metformina, disminución del peso, disgeusia, disestesia, colelitiasis, colecistitis, pancreatitis aguda, retraso en el vaciado gástrico y dolor en la zona de inyección.

Raras: Reacción anafiláctica y angioedema.

Además se recomienda a las mujeres en edad fértil que usen anticonceptivos cuando estén en tratamiento con tirzepatida y, aunque no hay suficientes datos, desde la Aemps no recomiendan su uso en mujeres embarazadas.

Más allá de los efectos secundarios notificados por las autoridades, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) también advierte de un «efecto rebote» en los tratamientos con Monjauro -tirzepatida- y Ozempic. «El efecto fisiológico del fármaco tiene un peso determinante, y al retirarlo el organismo tiende a recuperar el peso perdido», aseguran. Según sus cálculos, el peso se recupera «a un ritmo medio de 0,8 kilos al mes».