Domingo, 22 de febrero 2026, 06:30
El microbiólogo Raúl Rivas advierte con ironía el enorme riesgo que se avecina con el retorno del sarampión: «Un importante brote de sarampión afecta a varias escuelas del norte de Londres y deja a decenas de niños no vacunados infectados. Seguimos para bingo», explicaba en sus redes sociales.
Aunque Salamanca no registra casos de sarampión desde hace 14 años, el virus vuelve a situarse cerca. A apenas dos horas, en la Comunidad de Madrid, ya se ha confirmado la circulación comunitaria y en apenas dos meses ya se contabilizan más casos que en todo el año anterior.
Por otra parte, España ha perdido la condición de país libre de la enfermedad otorgada por la Organización Mundial de la Salud. En este contexto, la provincia de Salamanca mantiene una barrera sólida —con coberturas vacunales cercanas al 97%— que genera la llamada ‘inmunidad de rebaño’, pero surge una pregunta clave: quién está realmente protegido y quién está en riesgo.
Quién se considera inmunizado según el año de nacimiento
Los expertos en epidemiología señalan que, en términos generales, las personas nacidas antes de 1965 suelen ser inmunes porque lo más probable es que pasaran la enfermedad en la infancia. Entre 1965 y finales de los años setenta pueden existir dudas, ya que los programas de vacunación no estaban plenamente consolidados. A partir de finales de los setenta y especialmente en las décadas posteriores, la vacunación sistemática ofrece mayor garantía de protección gracias a la introducción progresiva de la triple vírica. «Hay un periodo entre los 70 y principios de los 80 que se vacunaba con una única dosis. Antes de esa fecha, dado que el sarampión es tan transmisible, se asume que todos lo cogieron. La gripe tiene un R1: cada persona contagiada tiene capacidad de contagiar a otra persona, pero el sarampión tiene un R12-18. Es altísimo», explica Rivas.
Cuánto dura la inmunidad
La pauta completa —dos dosis— confiere una protección muy duradera, en la práctica de por vida en la mayoría de los casos. Las infecciones en personas correctamente vacunadas son muy poco frecuentes.
Qué ocurre si un adulto se contagia
El sarampión no es solo una enfermedad infantil. En adultos puede provocar cuadros más severos, con mayor riesgo de complicaciones respiratorias como neumonía o, en casos poco frecuentes, afectación neurológica. Por ello, las autoridades sanitarias insisten en revisar el estado vacunal en la edad adulta, especialmente si no existe constancia de inmunización. «Es una enfermedad grave que todavía sigue causando más de 100.000 muertes al año».
Cómo saber si se está protegido
Existen tres vías: revisar la cartilla de vacunación si se conserva, consultar la historia clínica en el sistema sanitario o realizar un análisis de sangre para comprobar la presencia de anticuerpos. Esta última opción permite confirmar la inmunidad cuando no hay documentación disponible.
¿Conviene revacunarse si hay dudas?
Los especialistas coinciden en que, ante la incertidumbre, revacunarse es seguro y recomendable, siempre bajo valoración médica. No supone riesgo recibir una dosis adicional si ya se estaba inmunizado.
La situación en Salamanca
La provincia mantiene coberturas infantiles superiores al 95%, el umbral necesario para la inmunidad colectiva, lo que ha contribuido a que no se registren contagios desde 2012. Sin embargo, el aumento de casos en otras comunidades y en Europa, junto con la existencia de bolsas de población adulta no vacunada, obliga a extremar la vigilancia.
El sarampión es uno de los virus más contagiosos conocidos —cada caso puede infectar a entre 12 y 18 personas en una población susceptible—, lo que explica que, aunque lleve años sin aparecer en Salamanca, los expertos adviertan de que el riesgo no ha desaparecido y que la mejor defensa sigue siendo comprobar la inmunización.
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