Para la ceremonia de los Bafta 2023, celebrada en el Royal Festival Hall del Southbank Centre, Kate Middleton —convertida ya en princesa de Gales, tras la muerte de Isabel II— decidió apostar por el mismo vestido blanco de Alexander McQueen de un solo hombro que lució en 2019, aunque con un nuevo drapeado añadido al hombro. La máxima atención se la llevaron sus guantes largos negros, pero también sus pendientes: esta vez no pertenecían al joyero real, sino que se trataba de una cascada de pétalos, salpicados de diamantes de imitación, de Zara. ¿Su precio? Unos 20€.