Los evidentes gestos de dolor sobre el césped de Anoeta no invitaban al optimismo y ayer se confirmaron los peores presagios. Álvaro Odriozola sufre una … rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda y se pierde lo que resta de temporada y el inicio de la siguiente tras la fea torsión de rodilla cuando fue a encimar a Chaira durante el Real-Oviedo disputado el sábado. El lateral estará entre seis y ocho meses alejado de los terrenos de juego, el tiempo estimado de recuperación para una dolencia de este tipo.

El donostiarra entró al campo en el minuto 53 en sustitución de Jon Mikel Aramburu con el objetivo de revertir el 0-2 que lucía en ese momento en el marcador, pero cuando apenas habían transcurrido unos segundos sufrió una torsión en la rodilla izquierda y se fue al suelo con claras muestras de dolor. Rápidamente entraron las asistencias para atender a un Odriozola que tuvo que abandonar el terreno de juego con lágrimas en los ojos. Aunque intentó hacerlo por su propio pie, tuvo que ser auxiliado por el fisio Imanol Soroa y el doctor Xabi Valencia hasta los vestuarios mientras Anoeta lo despedía con una gran ovación. Aritz Elustondo tuvo que sustituirle de inmediato.

El ’20’ realista se marchó del estadio con muletas y, al contrario que en este tipo de ocasiones, se fue directamente a casa, sin pasar por Policlínica para conocer el alcance de su lesión al estar completamente hundido. El resultado llegó a primera hora de la tarde de ayer. «Las pruebas realizadas por los servicios médicos revelan que el futbolista sufre una rotura del ligamento cruzado anterior», indicó el club mediante un comunicado.

Odriozola, que estaba empezando a contar con asiduidad desde la llegada de Pellegrino Matarazzo, no está teniendo suerte con las lesiones y dice adiós a una temporada en la que volvía a ser protagonista. «En los próximos días se determinará la fecha para la intervención quirúrgica», añadió la Real, que también mandó un mensaje de ánimo para el canterano. «Volverás más fuerte que nunca. Siempre contigo, en las buenas y en las malas. Eutsi, Álvaro!».

El lateral, que llegó a estar sin dorsal y el club le invitó a que se buscara una salida, comenzaba a recordar por momentos a aquel futbolista por el que el Real Madrid pagó 32 millones de euros en el verano de 2018. Esta temporada ha jugado nueve partidos, acumulando 436 minutos y siendo una buena alternativa para Aramburu como agitador de encuentros en las segundas partes. El defensa, de 30 años y con contrato hasta 2029, se reivindicó con un buen partido frente al Barcelona en la primera vuelta de la liga, todavía con Sergio Francisco, y con la llegada del técnico estadounidense había recobrado protagonismo siendo de la partida en siete encuentros.

En una reciente rueda de prensa declaró que «hay que aprovechar el momento, sobre todo disfrutarlo porque en esta vida no sabes cuándo viene lo bueno o lo malo». Desafortunadamente, ahora le ha llegado esto último.

Casi uno por temporada

La lesión de Odriozola es la undécima lesión de este alcance en los últimos trece años; es decir, casi una por temporada, lo que le hace sumarse a una extensa lista que conforman Granero, Canales, Carlos Martínez, Merquelanz, Fernández, Oyarzabal, Sadiq, Aihen, Silva y Traoré desde 2013.

Una mirada al pasado produce un profundo escalofrío solo de repasar la nómina de blanquiazules que han sufrido esta maldita lesión. Y lo peor es que en los últimos tiempos estos percances han sido cada vez más frecuentes, con hasta siete roturas de cruzado en un lustro desde que Carlos Fernández se rompiera el 31 de julio de 2021 en un amistoso contra el AZ Alkmaar en Holanda. A la del sevillano se añadieron posteriormente las de Oyarzabal, Sadiq, Aihen, David Silva, Traoré y ahora Odriozola.

El último precedente en el vestuario txuri-urdin data del 1 de septiembre de 2024, cuando en un partido frente al Getafe Traoré dijo adiós a la temporada después de sufrir este mismo percance. Precisamente ese fue el duelo en el que Aihen regresaba a los terrenos de juego 225 días después de sufrir la misma dolencia. Entre medias, David Silva tuvo que colgar las botas al romperse también la rodilla en los primeros entrenamientos de la pretemporada 2023.

Un año antes fue ni más ni menos que Mikel Oyarzabal el que tuvo que pasar por esta grave lesión. El eibartarra cayó en un entrenamiento en Zubieta al hacerse daño en su rodilla izquierda. En 2021 Carlos Fernández, que recién había fichado por la Real, se rompió también el cruzado.

Un dato bastante significativo en el repaso a los once realistas que se han roto el cruzado desde 2013 es que seis (Silva, Merquelanz, Traoré, Sadiq y Granero) se lesionaron en verano.