Que Valencia Basket cometió más de un error de bulto en el último minuto de partido no es incompatible con decir que, a lo largo del partido, una serie de decisiones arbitrales perjudicaron gravemente al conjunto taronja y beneficiaron, una vez más, al Real Madrid. Es la tónica habitual para cualquier equipo cuando se trata de medirse al conjunto blanco, pero no por reincidente deja de ser sorprendente, y mucho menos deja de ser motivo de denuncia.
Valencia Basket llegó a los últimos dos minutos de partido con el partido en su control. Un +6 que, tras un intercambio de canastas, apenas se movió hasta el +5 a falta de solo 18 segundos. Es un distancia que debió ser suficiente con tan poco tiempo en el crono, pero que, triste y cruelmente, no lo fue. Sin embargo, la realidad es que es diferencia debía ser incluso mayor si el trío arbitral hubiese hecho bien su trabajo en una serie de jugadas que mantuvieron con vida en el partido a los de Sergio Scariolo.

Decepción en los jugadores del Valencia Basket tras la derrota en la semifinal. / F. Calabuig
Tavares y las faltas, la mejor historia de amor
Hablar de Eddy Tavares, además de un magnífico jugador de baloncesto, significa hablar de faltas. El jugador caboverdiano goza de un idilio con las personales permitido por el estamento arbitral que parece no tener fin. A la hora de realizarlas tiene una impunidad que le permite acabar partidos que no debería y, cuando las recibe, el listón de permisividad suele estar bastante más abajo.
Y de ese estatus se volvió a aprovechar Tavares durante los 40 minutos de la semifinal contra Valencia Basket. Durante todo el partido el pívot cometió más de una falta que no fue soñada por ninguno de los tres árbitros, pero sin duda la más flagrante fue una cometida en ataque sobre Sergio De Larrea, que no solo fue atribuida al caboverdiano sino que se pitó en contra del base español de forma incomprensible. De Larrea se plantó y, sin moverse un centímetro, fue atropellado por el jugador del Real Madrid, que recibió la falta a favor.
Distinto criterio para las antideportivas
En otro momento clave del partido, la disparidad de criterio arbitral volvió a perjudicar gravemente a los taronja. Costello fue castigado con falta antideportiva por pegar un manotazo a los brazos del jugador Del Real Madrid que entraba solo a canasta. Una decisión bastante comprensiva. El problema vino cuando, en una acción idéntica o incluso más clara, los colegiados dejaron en falta normal el manotazo de Gabi Deck sobre De Larrea en su entrada a canasta. Una doble vara de medir arbitral clarísima.
Una línea pisada clarísimamente
El colmo llegó en los últimos minutos del partido, con Valencia dominando el marcador 97-86 y una clara oportunidad de sentenciarlo todo. Ponía la pelota en juego el Madrid desde la línea de fondo y VBC ejecutó a la perfección la presión, provocando que Theo Maledon, con la pelota en su poder, pisara de forma muy evidente la línea que delimita lo que es fuera y lo que no. Evidente para cualquiera menos para el trío arbitral, que una vez más decidió mirar para otro lado. Lo que debió ser posesión para los toronja con +11 en el marcador se convirtió en posesión para el Real Madrid y la oportunidad de recortar distancias.
A lo largo del partido hubiera otro detalles, pequeños pero que van haciendo mella, y todos caían, casualmente, del lado madridista. Un entorno complicado para competir para cualquiera que no sea jugador del Real Madrid.