Han pasado muchas cosas desde junio en el universo baskonista. Pero entonces, antes incluso de cerrar el nombre de Paolo Galbiati como entrenador primero y … profeta después, el director deportivo del Kosner Baskonia hizo un augurio que ahora ha dado en la diana: «Forrest va a jugar mejor el año que viene sin ninguna duda», dijo Félix Fernández. Ya venía de un año bueno, en un constante proceso de adaptación entre esa calidad incuestionable que mostró desde el principio y las acusaciones de ser demasiado lento para la superélite europea. Ese ‘sí, pero…’ continuo que el tiempo se ha dedicado de derribar hasta las cenizas.
Lo suyo, en realidad, es un puro trabajo de insistencia. La misma que tiene para adiestrar a su perro, Chief, fiel compañero. «Es el que me mantiene con los pies en el suelo», confesaba ayer. Sonríe poco y cuando lo hace su cara apenas registra una mueca. Tampoco habla demasiado. Es como si fuera poco a poco ahorrando energía para activarse cuando se viste de corto. Algo contracultural, una patada a esa impostada obligación de estar siempre al máximo, incluso aunque todo sea mera fachada. Él sabe cuándo se requieren sus servicios y ahí llega el momento de entregarlo todo.
Su perro, Chief, es su inseparable compañero y el que le «mantiene con los pies en el suelo»
De él se decía al principio que no era para tanto. Que un conjunto pobre, condenado a la mediocridad durante toda la temporada pasada, tenía un base que no elevaba el nivel. Mucho NBA, mucha calidad, pero poco más. ¡Qué lento! ¿Cómo va a funcionar el Baskonia con un base así? Pero el baloncesto se empieza a ganar antes de dar el primer paso, sin siquiera botar el balón. Que se lo digan a Omoruyi, otro base atrapado en un cuerpo de interior guerrero. Forrest también piensa mucho y bien. Y eso es lo que le ha convertido en uno de los bases más decisivo en la historia de la entidad.
También necesitaba tiempo, superar ese jet-lag baloncestístico que requiere algo más que unas horas de sueño. Son días de trabajo, vídeo y adaptación a un universo muy diferente. «Es duro venir desde Estados Unidos para todos. El estilo es distinto. La gente no habla tu idioma. También el estilo de vida y hay que encontrar el equilibrio», apuntaba. Pero con esas cualidades, también físicas, todo es más sencillo. Su primer paso es letal. Cuando empieza la penetración ya sólo con esa zancada tiene mucho ganado. Una fuerza de la naturaleza. Pocos dudan ya de que el Baskonia tiene en él a uno de los mejores. Y decían que era lento…
Se le acusó de ser demasiado lento para Europa, pero su calidad se ha impuesto a todo
Aquel día de junio, mientras el Baskonia se lamía las heridas de un curso tan decepcionante que llegó a ser doloroso, Félix Fernández también pronunció una frase curiosa que generó bromas y conversaciones entre los presentes a su comparecencia. «Forrest ya sabe dónde están La Florida y la calle Dato y lo que es jugar en Europa, que era su primera vez». Vaya que si lo sabe. Ahí, junto al Caminante, pueden colocar su trono el rey Trent Forrest I.