La pérdida de peso se ha convertido en uno de los grandes temas de conversación en redes sociales, consultas sanitarias y conversaciones cotidianas. Métodos rápidos, productos populares y promesas de resultados visibles en poco tiempo circulan a gran velocidad, muchas veces sin un contexto suficiente sobre sus efectos reales en el organismo. En este escenario, cada vez más profesionales de la salud advierten de un riesgo silencioso: centrar todos los esfuerzos en comer menos sin tener en cuenta las necesidades nutricionales puede pasar factura al cuerpo, incluso cuando el objetivo es “mejorar” la salud.
Desde esta perspectiva, la farmacéutica y experta en salud Marta Masi, conocida en redes sociales como @martamasi5, ha compartido un vídeo en Instagram en el que lanza un mensaje sobre los procesos de adelgazamiento. “Como profesionales, hay algo clave que debemos recordar: comer mucho menos no elimina tus necesidades nutricionales”, afirma. De hecho, subraya que ocurre justo lo contrario: “en muchos casos aumentan”.
La experta explica que cuando una persona reduce de forma significativa la cantidad de comida que ingiere, el organismo sigue necesitando vitaminas, minerales, proteínas y ácidos grasos esenciales para funcionar correctamente. Sin embargo, al disminuir las calorías, también se reduce la ingesta de estos nutrientes, lo que puede derivar en déficits si no se hace un seguimiento adecuado. “Cada vez yo veo a más personas que están utilizando este producto tan popular para perder peso”, comenta, en referencia a tratamientos o métodos de adelgazamiento que provocan una fuerte reducción del apetito. Y añade: “como farmacéutica hay algo clave que debes saber: cuando comes mucho menos, las necesidades nutricionales no se apagan. Es más, se ven aumentadas”.
«Comer mucho menos no elimina tus necesidades nutricionales»
Según relata, las consecuencias de estos desequilibrios son cada vez más visibles en consulta. “¿Y qué veo yo ahora en consulta?”, plantea, antes de enumerar algunos de los síntomas más habituales: “muchísimo más cansancio, caída del cabello, la piel más apagada, pérdida de masa muscular”. Señales que muchas personas atribuyen erróneamente al propio proceso de pérdida de peso, cuando en realidad, apunta Masi, “muchas veces esto no es por el método, sino por los déficits nutricionales”.
Ante esta situación, la farmacéutica insiste en la importancia de acompañar cualquier proceso de adelgazamiento con un enfoque integral y personalizado. “Por eso es fundamental acompañar estos procesos con un buen multivitamínico, omega 3, asegurar proteína suficiente y minerales como magnesio o zinc”, señala. No se trata, recalca, de tomar suplementos de forma indiscriminada, sino de hacerlo “siempre de forma personalizada”, atendiendo a las características y necesidades de cada persona.
En el caso del omega 3, Masi destaca su papel tanto a nivel estético como metabólico. “Tomar omega 3 es importante tanto para la piel como para la inflamación”, explica, recordando que una alimentación muy restrictiva puede afectar a la calidad de la piel y a los procesos inflamatorios del organismo. La proteína, por su parte, resulta clave para evitar la pérdida de masa muscular, un efecto indeseado pero frecuente cuando se pierde peso de forma rápida. Y minerales como el magnesio o el zinc participan en funciones esenciales relacionadas con la energía, el sistema inmunitario y la salud del cabello y la piel.
“Perder peso no debería significar perder salud”
El mensaje de fondo que lanza la experta es claro: adelgazar no debería implicar un deterioro del bienestar general. “Perder peso no debería significar perder salud”. En un contexto en el que la báscula se convierte a menudo en el único indicador de éxito, Masi recuerda que el verdadero objetivo debería ser mantener un cuerpo fuerte, nutrido y funcional, incluso (y especialmente) cuando se está en un proceso de reducción de peso.
Su intervención se suma a la de otros profesionales sanitarios que reclaman una mirada más responsable y menos simplista sobre el adelgazamiento. Comer menos no siempre es sinónimo de comer mejor, y hacerlo sin supervisión puede generar carencias que, a medio y largo plazo, afectan a la calidad de vida. La clave, concluyen, está en entender que el cuerpo no solo necesita menos calorías, sino los nutrientes adecuados para sostener la salud mientras el peso disminuye.
*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas
especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No
obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea
consultada con un profesional del ámbito sanitario.
