La jueza de Catarroja (Valencia) que investiga la dana, Nuria Ruiz Tobarra, ha dado el primer paso para investigar al expresidente de la Generalitat Carlos Mazón en la causa que indaga la responsabilidad penal en las 230 muertes que dejó el temporal del 29 de octubre de 2024. La magistrada ha presentado una exposición razonada a la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJCV), paso previo para imputar al exdirigente, según confirman a EL PAÍS fuentes judiciales. Al ser aforado (el político es diputado autonómico), Mazón sólo puede ser investigado por el TSJCV y no por el juzgado de instrucción.

La magistrada ha ofrecido tres veces a Mazón desde hace un año declarar voluntariamente como investigado y el exdirigente ha declinado la oferta.

La exposición razonada de Ruiz Tobarra deja ahora la pelota en el tejado del Tsjcv, que se enfrenta a tres posibles escenarios: asumir íntegramente la causa, pedirle a la jueza de Catarroja que argumente mejor sus motivos paraindagar a Mazón o rechazar la solicitud, según fuentes judiciales.

Tras más de 15 meses de pesquisas, la jueza instructora toma esta decisión tras haber escuchado a más de 500 testigos y peritos en una causa en la que, hasta el momento, sólo figuraban como investigados dos altos cargos de Mazón: la que fuera durante la riada consejera de Justicia e Interior, Salomé Pradas; y su número dos, el entonces director de Emergencias, Emilio Argüeso.

Los indicios incriminatorios contra el expresident en esta causa que indaga los delitos de homicidios y lesiones imprudentes se dispararon en las últimas semanas. Las recientes declaraciones en el juzgado de los tres escoltas y del chófer afloraron las contradicciones de su relato exculpatorio y salpicado de grietas. Entre las incoherencias, los testigos señalaron que Mazón llegó al Palau de la Generalitat el día de la tragedia casi a las 20.00 horas —tal y como informó este diario— y no a las 17.00, como sostenían el mandatario, el PP y el argumentario de la Generalitat.

Tras una comida de casi cuatro horas en el restaurante El Ventorro (Valencia) con la periodista Maribel Vilaplana, Mazón acompañó a la informadora a un céntrico aparcamiento en Valencia y, de allí, se fue a la sede de su Gobierno para dirigirse al Cecopi, el órgano en L’Eliana (Valencia) que gestionó la crisis, y donde llegó a las 20.28 horas tras el envío de la alerta masiva a móviles. Una notificación que, si se hubiera enviado antes, habría salvado vidas, según la magistrada, que considera el Es Alert la piedra angular de las pesquisas.

Durante la ausencia de Mazón, arreciaron algunos de los episodios más graves de la desgracia, como el desbordamiento del barranco del Poyo, génesis de la tragedia al inundar municipios como Paiporta o Catarroja, donde la riada dejó 55 y 45 muertos, respectivamente.