La moderación en el consumo de bebidas y alimentos y la falta de ingresos atípicos como los que hubo en 2024 han pasado factura a los resultados de 2025 del fabricante de envases de vidrio Vidrala. El grupo de Laudio/Llodio (Álava) ganó 219,6 millones netos el año pasado, un 26,38% menos, con un descenso de las ventas del 5,4%, que alcanzaron los 1.465,2 millones. En la comparativa de balances, hay que tener en cuenta que Vidrala vendió en 2024 una fábrica en Italia y obtuvo unas plusvalías de 100 millones. Sin incluir este atípico, el descenso del beneficio hubiera sido del 6,8%.

Con una generación de caja de 200,1 millones, la corporación ha dejado la deuda neta en 105,3 millones, equivalente a 0,2 veces el beneficio bruto de explotación (ebitda). Sobre esta base, Vidrala ha anunciado que incrementará un 15% el dividendo con cargo a los resultados de 2025.

Repartirá 1,7505 euros por acción. Con una primera retribución realizada el pasado día 13 de este mismo mes de 1,2318 euros por título, a la que seguirá un pago complementario de 0,4687 euros el próximo 15 de julio. Antes, en mayo y por la celebración de la junta de accionistas, el grupo abonará 0,05 euros por acción como prima de asistencia al encuentro, que se suele celebrar en su centro de Laudio/Llodio. Además, el grupo comprará 350.000 acciones propias, equivalentes al 1% del capital. Invertirá un máximo de 33 millones para elevar el ratio del beneficio por acción.

En 2025, el ebitda fue de 441 millones, similar al de 2024. Con la deuda bajo control y una alta generación de caja, desde Vidrala avanzan que esta “capacidad financiera del negocio” permite “impulsar planes de inversión”.

Raúl Gómez, consejero delegado de Vidrala, ha manifestado que la compañía genera valor “incluso en un ciclo general desfavorable”. Lo que ha permitido la diversificación hacia Sudamérica, con mayor volumen de consumo que Europa y donde el grupo ha comprado empresas del sector en Brasil y más recientemente en Chile.

Gómez ha añadido que “el vidrio se consolidará como el material de envase definitivo”, por la tendencia hacia la economía circular y la cultura de los consumidores de reciclar y reutilizar. El vidrio puede recuperarse para su uso en un ciclo sin fin.

Con la adquisición en Chile de Cristalerías Toro, ubicado en el área metropolitana de Santiago de Chile, Vidrala completa una red industrial que se extiende por Brasil, la Península Ibérica, Reino Unido e Irlanda.