La decisión del cese de Jagoba Arrasate fue exclusivamente de Andy Kohlberg, según ha podido saber en exclusiva Ultima Hora. El presidente y máximo accionista del club contactó con Pablo Ortells (CEO de Fútbol) este pasado lunes 23 pasadas las 17.00 horas y le comunicó que debía despedir al técnico vizcaíno en una decisión que no tenía marcha atrás y que estaba totalmente decidida. El responsable deportivo no tenía ninguna intención de prescindir de los servicios del de Berriatua e intentó durante algunas horas, aunque sin éxito, convencer al propietario norteamericano.

Ortells acató las órdenes de la propiedad y sobre las 20.00 horas, tal y como había informado este diario y después confirmó Arrasate en la rueda de prensa de su despedida, llamó al entrenador vizcaíno para comunicarle la decisión de Kohlberg, para nada compartida por el responsable deportivo, que no le quedó mas remedio que aceptarlo. Lo hizo fuera del estadio, concretamente en Son Vida. El CEO de Negocio Alfonso Díaz, igual que Ortells, tampoco pudo hacer nada para frenar la decisión, aunque esto involucraba únicamente al CEO de Fútbol, encargado de todos los temas deportivos.

Esta situación explica las informaciones que transmitieron desde el club durante todo el día, donde aseguraron que Arrasate no corría peligro y que se sentaría en el banquillo ante la Real Sociedad. Así fue durante todo el día hasta que llegó la llamada de Kohlberg, momento en el que se encendieron todas las alarmas en lo que iba a ser una tarde-noche de nervios totalmente inesperada. Con Ortells sin conseguir dar marcha atrás en la decisión y Díaz al tanto, llegó el momento, sobre las 20 horas, de pedir a Arrasate reunirse con ellos de manera urgente, lejos de Son Moix. En el caso del CEO de Negocio, mantuvo toda su agenda, incluida su asistencia a un partido de veteranos en el que finalmente no pudo participar, ya que igual que Ortells, no esperaba el movimiento del máximo accionista, totalmente inesperado.

El mal partido de los bermellones ante el Celta en Balaídos convenció a Kohlberg para tomar la decisión junto al resto del accionariado que forma la entidad. Durante la jornada del lunes no hubo nada previsto, no se iba a mover ficha. Ortells estaba decidido a llegar hasta el final de la temporada con Arrasate, por eso le ratificó antes del partido ante el Celta. Su confianza era máxima, pero tuvo que dar el paso por orden del presidente. Al responsable deportivo le sentó como un jarro de agua fría dar la noticia a Arrasate. Sobre las 21.00 horas del lunes fue un momento muy duro entre las partes, justo antes del anuncio oficial, producido a las 21:49 horas.

Todo esto ha acabado con la dirección deportiva teniendo que acudir de manera totalmente inesperada al mercado de entrenadores. La situación deportiva no era buena por razones obvias, ya que el equipo ocupa posiciones de descenso, pero en la planta noble confiaban en sacar adelante la situación y cumplir los objetivos. La orden de Kohlberg ha obligado a Ortells a tener que buscar deprisa y corriendo un nuevo técnico. Es por ello por lo que tras destituir a Arrasate el Mallorca está necesitando tiempo para cerrar su sustituto, motivo por el cual Xisco Campos dirigirá la sesión de este miércoles.

Con Javi Gracia como primera opción y nombres secundarios como el de García Pimienta, el futuro del banquillo se espera que pueda resolverse pronto. El papelón en Vigo decidió a Kohlberg, que considera que hay plantilla de sobra para salvar la categoría y que el cambio debía ser en el banquillo. Con o sin la aprobación de Ortells, el dueño del club sentenció a Jagoba. El ejecutivo castellonense se queda sin su gran apuesta para el banquillo, a quien firmó tres temporadas. Seguía confiando en Arrasate, pero no le quedó otra que prescindir de él.