Isabel II se consolidó como monarca en un mundo dominado por hombres, asumiendo el papel de jefa de Estado con una firmeza inquebrantable. Su estilo de vida estuvo marcado por la rectitud de quien debía demostrar —de manera constante— que esa posición también podía pertenecer a una mujer. No obstante, a lo largo de su reinado fue protagonista en más de una ocasión al romper, sutilmente, las reglas de su propio protocolo. La madre del rey Carlos III mantuvo el reconocimiento internacional por su estricto respeto a las normas, lo cual no significaba que –de vez en cuando– se convirtiera en símbolo de cercanía. Pequeños gestos la vinculaban con su ciudadanía y contribuían a humanizarla a través de momentos memorables de la vida pública. Uno de los episodios más recordados ocurrió junto a Michelle Obama, cuando la Reina desafió el protocolo durante una visita de Estado.

La reina Isabel II junto a Michelle Obama© Getty ImagesLa reina Isabel II junto a Michelle Obama

Fue la propia ex primera dama quien recordó la escena: “Tenía todo este protocolo zumbando en la cabeza y pensaba: ‘No te tropieces por las escaleras y no toques a nadie, hagas lo que hagas’. Entonces la Reina le dijo: ‘Simplemente entra, siéntate donde quieras’. Tú recuerdas el protocolo, y ella añadió: ‘Oh, todo esto es una tontería, simplemente entra’”.

La regla que la Reina se atrevió a romper

Es así como Isabel IIconsideraba el protocolo como algo propio, pero que, según el momento, podía ser más que flexible. Sin embargo, otras mujeres de la realeza como Kate Middleton —princesa de Gales— y Sophie, duquesa de Edimburgo, siempre han respetado la norma que la Reina sí se atrevió a romper. Y es que ambas suelen aparecer en público de manera especialmente impecable: bien peinadas, maquilladas y con estilismos cuidados al detalle que las sitúan en la mejor de las esferas. Por ello, resulta impensable verlas prepararse ante las cámaras, algo que sí ocurrió, de forma excepcional, con la monarca. En tres ocasiones, la madre de Carlos III fue vista rompiendo públicamente esta regla —no escrita— al pintarse los labios ante los ojos del mundo.

La Reina pintando sus labios© Getty ImagesLa Reina pintando sus labios

En 2014 se la pudo ver retocando su maquillaje durante la ceremonia de apertura de los Juegos de la Commonwealth de Glasgow. Mientras tanto, allá por 1985, fue fotografiada aplicándose un labial rosa amapola mientras presenciaba el Windsor Horse Show desde el palco real. Aunque los seguidores de la realeza podrían imaginar a la Reina rodeada de maquilladores y peluqueros antes de cada aparición pública, su modista personal, Angela Kelly, aseguró que su rutina de preparación era mucho más sencilla de lo que muchos pensaban.

La Reina siempre llevaba un pintalabios de color intenso consigo© Getty ImagesLa Reina siempre llevaba un pintalabios de color intenso consigo

Isabel II, una mujer elegante© Getty ImagesLa reina Isabel II se aplica el lápiz labial en un evento durante una visita a Fiji con el príncipe Felipe en 1977
¿La Reina se maquillaba ella misma?

En el libro El otro lado de la moneda: La Reina, la cómoda y el armario, su autora, Angela Kelly, explicó que la retransmisión anual del mensaje de Navidad era la única excepción a la regla habitual de Isabel II: “Quizás le sorprenda saber que esta es la única ocasión del año en que su majestad no se maquilla ella misma”.

Kate, entonces duquesa de Cambridge, junto a la reina Isabel II© Getty ImagesKate, entonces duquesa de Cambridge, junto a la reina Isabel II

Es decir, la Reina solía maquillarse sin ayuda para sus compromisos públicos, salvo en ese discurso televisado de especial relevancia. Aunque la difunta monarca no temía, en ocasiones puntuales, traspasar ciertos límites del protocolo, la ahora Princesa de Gales ha sido admirada durante años por su natural adaptación a las normas reales. De hecho, según diversas fuentes, recibió orientación privada sobre etiqueta directamente de la propia Reina.