El guitarrista de Manowar, Michael Angelo Batio, recorrió el pasado sábado las calles del Casco Histórico de Toledo, donde disfrutó del ambiente monumental y del trazado medieval de la ciudad.

Las estrechas vías y la estética histórica llamaron la atención del virtuoso músico, referente internacional del heavy metal, que no dudó en compartir su impresión con sus seguidores a través de las redes sociales.

En su publicación, Batio calificó Toledo como «una de las ciudades más ‘metaleras’ de la historia» y la definió como un «impresionante lugar». Un elogio inesperado que conecta la imagen poderosa del género con el carácter monumental y sobrio de la capital castellano-manchega.

 

 

Nacido en Chicago en 1956, Batio es uno de los grandes virtuosos del heavy metal. Alcanzó notoriedad en los años ochenta con la banda Nitro y se convirtió en un icono del shred por su velocidad y su dominio técnico, especialmente con guitarras de doble mástil.

Además de su carrera en solitario, ha desarrollado una intensa labor pedagógica, publicando métodos y vídeos formativos que lo han consolidado como referencia para generaciones de guitarristas. Ahora, también es un enamorado de Toledo.