Día de memoria, reconocimiento y desagravio en lo más profundo de Fuerteventura. El Gobierno de España ha declarado este viernes Lugar de Memoria Democrática la antigua Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, en el árido centro de la isla canaria de Fuerteventura. Este espacio, primer Lugar de Memoria de Canarias y primero de España dedicado a las personas LGTBIQ+, albergó entre 1954 y 1966 un campo de trabajos forzados para personas homosexuales durante la dictadura, por el que pasaron alrededor de 100 reclusos, que vivieron en condiciones infrahumanas.

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El acto ha servido, además, para rendir homenaje a las víctimas por la represalia en las islas y en España, y de reconocimiento a la lucha del colectivo LGTBI+, en un acto con continuadas referencias al resurgimiento de la extrema derecha. “Nacer en libertad no es garantia de morir en libertad”, ha advertido en su discurso el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.

Esta lucha se ha personalizado en diez galardonados, quienes durante el acto recibieron declaraciones de Reconocimiento y Reparación a víctimas y a personas destacadas del movimiento LGTBI+. “Ya no son personas sin papeles”, les ha asegurado Torres.

“Gracias por resistir”

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, también se dirigió a los homenajeados, a los que agradeció su “perseverancia”, y dedicó unas palabras a las generaciones más jóvenes. “La libertad no es un regalo sino una conquista de cada día”. Y ha sentenciado. “Durante demasiados años este territorio arido aislado fue escenario de castigo para personas cuyo unico delito fue amar, vivir y pensar de una forma que el régimen no admitia”.

Los diez galardonados han sido Octavio García Hernández (fallecido en 2018), recluido en Tefía de 1956 a 1957; Juan Curbelo Oramas (fallecido 2004), primera persona que en 2001 habló públicamente de su encarcelamiento en Tefía en 2001; Empar Pineda, referente del feminismo y del activismo lésbico en España; el bilbaíno José Antonio Nielfa, La Otxoa, autor del himno Libérate, que marcó un hito en la visibilidad del movimiento gay en 1979; el exsacerdote carmelita Antonio Roig, finalista del Premio Planeta en 1977 por Todos los parques no son un paraíso, expulsado de la orden por defender los derechos del colectivo; Marcela Rodríguez, quien encabezó la primera manifestación del orgullo que se organizó en Canarias en junio de 1978; Montserrat González, presidenta del colectivo grancanario LGTBIQ+ Gamá; la senadora y exdiputada socialista tinerfeña Carla Antonelli; el colectivo majorero (natural de Fuerteventura) Altihay, que lleva más de 24 años de en defensa de la dignidad, la igualdad, los derechos, la participación social y la visibilidad de las personas LGTBIQ+; así como del diputado y abogado Pedro Zerolo (fallecido en 2015), quien fue clave en la defensa y aprobación del matrimonio igualitario y uno de lps principales impulsores de la reforma del Código Civil aprobada en 2005.

En el acto también participaron el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, y la presidenta del Cabildo insular, Lola García.

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, conversa con Manolita Chen (centro) durante el acto de reparación a la comunidad homosexual por la represión que sufrió en la dictadura franquista que se ha celebrado este viernes en la antigua Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, en Fuerteventura, nuevo Lugar de Memoria. Histórica activista y vedette española, Manuela Saborido Muñoz, de nombre artístico Manolita Chen, fue la primera mujer transexual que consiguió en España hacer constar en el DNI su cambio de nombre y sexo.
Carlos de Saá (EFE)

La Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía fue una de las instalaciones previstas en la Ley de Vagos y Maleantes de 1933, destinadas a la rehabilitación de personas que tuvieran “tendencias delictivas”. El régimen franquista añadió en el año 1954 al catálogo de categorías establecidas en la ley, como las de vagos habituales, rufianes, proxenetas, mendigos profesionales o ebrios y toxicómanos habituales —entre otros— a los homosexuales que, a partir de ese año, podían ser declarados en “estado peligroso” y sometidos a las medidas de seguridad fijadas en esa ley.

Esta norma se aplicaba como instrumento de represión y control social y político, uso este último que el régimen franquista dio a la ley sin complejos hasta su derogación y su sustitución por la Ley de Peligrosidad Social de 1970. Las instalaciones donde se ubicó la colonia agrícola habían sido un aeropuerto que en ese momento se encontraba abandonado. La Colonia Agrícola de Tefía abrió en 1954 y permaneció abierta hasta 1966.