Marina Ortiz Cortés

01/03/2026

Actualizado a las 09:19h.

Kim Kardashian ha sabido sacarle rentabilidad a una fama que buscaba desde que era joven. En un vídeo casero de 1994, cuando apenas era una adolescente de 13 años, decía: «Espero que estés grabando esto para que cuando sea famosa podáis recordarme como esta preciosa niña pequeña». Cuando finalmente lo consiguió con ‘Keeping Up with the Kardashians‘ no fue suficiente y sus aspiraciones no dejaron de crecer. Ahora, con 45 años y cuatro hijos, sigue teniendo grandes planes para su futuro y el de su prole.

North, Saint, Psalm y Chicago son los cuatro hijos que tuvo fruto de su relación con Kanye West, que duró desde 2012 hasta 2021, cuando finalizaron su divorcio. Llegaron a un acuerdo en el que tenían custodia compartida sin estipulaciones para ver a sus hijos, aunque estos permanecían con Kim Kardashian y el artista le pagaba 200.000 dólares de manutención.

Un acuerdo que se ha disputado en varias ocasiones, puesto que Kanye -que recientemente ha pedido perdón por sus arranques de ira públicos- ha asegurado que Kim no le dejaba ver a sus hijos. Ella, por su parte, dejaba claro en octubre que el cantante siempre tuvo acceso a las dos niñas y dos niños, pero que hacía meses que ni siquiera les llamaba. Mientras, su hija mayor, North West, sigue los pasos de su padre y muestra interés no solo en la música, sino también en la moda y en el arte como expresión personal.

De hecho ya ha sacado varias canciones en colaboración con otros artistas e incluso ha puesto voz a un personaje de la película de animación de ‘La patrulla canina’.

Precisamente sus trabajos musicales habrían sido motivo de enfrentamiento entre sus padres. Cuando Kanye quiso sacar la canción ‘Lonely Roads Still Go to Sunshine’, en donde colaboraban su hija North y Diddy, a punto de recibir su condena por tráfico sexual, Kim se opuso diametralmente. Y pudo hacerlo, porque cuando nacieron cada uno de sus hijos registró sus nombres y hasta su mayoría de edad es la responsable de aceptar o denegar cada una de las creaciones que salgan con su nombre.

Un movimiento que enfureció a Kanye, que publicó en sus redes sociales una de sus habituales diatribas alegando que «una mujer blanca», haciendo referencia a Kim como si fuera una persona ajena, controlaba a sus «hijos negros». En mensajes que el cantante de ‘Power’ hizo públicos se veía como su exmujer se justificaba diciendo que cuando nacieron los niños ella le dijo que iba a pedir copyright por sus nombres y él no se opuso. «Cuando tenga 18 será suyo. Así que para. Mandé esos papeles para que no estuviera en la canción con Diddy, para protegerla. Una persona tiene que pedir los derechos, nos pusimos de acuerdo cuando nacieron para que nadie se los quitara», respondía la empresaria en esas conversaciones privadas.

De esta manera Kim dejaba claro que controlaba el nombre de sus hijos para impedir que otros lo hicieran. Pero además, cualquier tipo de beneficio que surja de utilizar estos derechos con copyright van a ella. Algo relativamente habitual y que también hemos visto en el caso de los Beckham: Brooklyn señalaba que sus padres le habían querido obligar a firmar un documento con el que renunciaba a los derechos de su apellido para uso comercial. Algo que le habría afectado a él, a su mujer, y a sus futuros hijos, tal y como él mismo señaló en su explosivo comunicado.

(gtres)

Los planes de North

Recientemente el rapero ha pedido perdón por su comportamiento en los últimos años, explicando que ha pasado por episodios maniacos en los que hizo daño a los que más quería. Quizás incluso, sin darse cuenta, a sus hijos que han sido víctimas colaterales de sus peores momentos. North es la más pública de sus cuatro hijos, no solo por las canciones varias en las que ya ha participado, también por sus originales estilismos y sus publicaciones en redes sociales. En un directo de Tik Tok hace apenas unos días, la joven preadolescente admitía que está preparando nueva música y nuevos proyectos.

Quizás entre ellos están incluidos otros productos, porque Kim ha ampliado recientemente la marca registrada del nombre de North West. Según publicaba ‘The Sun’, la creadora de SKIMS ha pedido derechos de juguetes, muñecas, puzles, juegos de mesa e incluso marionetas, entre otros elementos relacionados con el entretenimiento. No se ha confirmado para qué, y parece que todavía no está creando sus propias muñecas, pero este movimiento podría indicar que sí está entre sus planes el monetizar la incipiente influencia de su hija. De hecho, en el pódcast de su hermana Khloé Kardashian la fundadora de ‘Skims’ contó que su hija tiene clases particulares de emprendimiento para que en el futuro sepa gestionar los detalles más complicados de crear una empresa de cero. Quizás con la idea de que esa posibilidad esté más próxima de lo que se podría pensar.

Al final Kim Kardashian ha aprendido de su propia madre, Kris Jenner, a la que se conoce popularmente como ‘momager’ (un juego de palabras entre madre y mánager), las mejores artes para construir y mantener la fama.

Sobre todo porque North West alcanza ya los 20 millones de seguidores en Tik Tok, en la cuenta que tiene monitorizada por su madre. En este perfil publica vídeos de sus ‘looks’, sus pelucas y sus accesorios. Algunos de ellos especialmente polémicos, porque incluyen grillz (fundas de quita y pon para los dientes), pelucas, uñas postizas, corsés o piercings. Por lo tanto, una muñeca de esta joven de 12 años sería bastante identificable, ¿pero querrían las niñas jugar con ella? ¿O sería más bien un objeto de coleccionismo para los acérrimos fans de su madre? E incluso cabría preguntarse, ¿les gustaría a los padres de preadolescentes que su hija o hijo emulara la rebeldía de la que presume la hija mayor de Kanye West?