Cuatro familias del barrio del Rafal Vivero de Palma están al borde del desahucio. Una empresa dedicada a la promoción inmobiliaria radicada en Barcelona, Creative Technology Investment, adquirió el edificio a la SAREB en 2025. Ahora ha solicitado el desalojo de las cuatro viviendas del inmueble, en las que residen varios adultos y al menos cuatro menores.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) asesora a estas personas, que a finales de marzo afrontarán un juicio para dirimir la demanda de desahucio. Viven en este inmueble de la calle Crèdit Balear desde hace años y no ocultan que, al menos tres de las cuatro familias, entraron en el inmueble de manera irregular.

Pero reclaman ayuda al Ayuntamiento de Palma para que los proporcione un alquiler asequible ya que, señalan, con sus ingresos no pueden optar a los arrendamientos que se comercializan en el mercado libre de la ciudad.

El inmueble de la calle Crèdit Balear que subastó la SAREB.

El inmueble de la calle Crèdit Balear que subastó la SAREB. / B. Ramon

«La casa estaba destrozada, aquí no vivían ni las ratas. Nosotros entramos por necesidad y con la ayuda de los vecinos pudimos hacer la casa habitable», explica Inés, que habita una de las cuatro viviendas con su marido y sus dos hijos, uno de ellos menor.

Desde la PAH critican la operación inmobiliaria que terminó con el edificio en manos de Creative Technology Investment. El inmueble pertenecía a la SAREB, una sociedad creada hace años para gestionar los activos tóxicos de los bancos y que está participada en más de un 50% por el Estado. En este sentido, la PAH denuncia que, pese a que estaba valorado en más de un millón de euros, el edificio de Crèdit Balear terminó siendo subastado por solo 350.000 euros.

Familias desconcertadas

«Fue un procedimiento de ejecución hipotecaria y en plena crisis habitacional lo transmitió a este fondo de inversión por un precio muy bajo y sin preocuparse de que allí viven cuatro familias», denuncian en la PAH.

Este hecho también desconcierta a las familias ahora amenazadas de desahucio. «¿Cómo es posible?», se pregunta Inés. «Por ese precio, ¿por qué no nos ofrecieron la oportunidad de comprarlo a las cuatro familias?», señala esta afectada, que al igual que las otras tres familias afronta a finales de este mes afrontan un juicio.

«Por ahora el Ayuntamiento no nos ofrece ninguna solución. Entiendo que la vivienda en Palma está muy complicada, pero no nos pueden dejar en la calle con niños», manifiesta Inés.

Subraya que las cuatro familias trabajan y podrían pagar un alquiler asequible, aunque asume que son inexistentes en Palma. n

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