El 22 de enero pudimos asistir a la presentación de contenidos de Netflix en la que la plataforma sacó pecho anunciando abundante producción local pero también mostrando los cinco primeros minutos de metraje de la esperadísima película Peaky Blinders: El hombre inmortal. Fue apenas un vistazo de lo que nos espera a partir del 6 de marzo en cines (donde tendrá un estreno limitado) y a partir del 20 de marzo en streaming, de forma global.

Ya desde su mismísimo arranque da un puñetazo sobre la mesa dejando claro el altísimo nivel de sus valores de producción y su voluntad de conmover a la audiencia, a la que vapulea con un golpe de efecto bestial con la ayuda claro está, del salto temporal hacia el futuro, que nos emplaza a uno de los eventos más traumáticos del siglo XX.

«La familia muchas veces es el refugio en la tormenta, y otras veces es la propia tormenta»

La cinta supone el final definitivo de la historia de Tommy Shelby, a tenor de lo expresado por su creador, Steven Knight, que prepara una despedida épica para un personaje que trascendió la pantalla para convertirse en un icono popular. La duda que nos queda es si, con la espectacular presentación de personajes nuevos que van a desembarcar en El hombre inmortal, no estaremos ante el inicio de nuevas historias que se desarrollen en el mismo universo ficcional, aunque cambiando el foco central. Algo deseable, ya sea en nuevas películas que exigirán una dosis de paciencia extra o en formato seriado.

A los hechos nos remitimos: se incorporan al reparto estrellas del calibre de Rebecca Ferguson, Barry Keoghan, Tim Roth o Jay Lycurgo. Vaya por delante que Keoghan es en realidad un recast interpretando el papel de Duke del que se hizo cargo Conrad Khan en la sexta temporada de la serie pero, sea como fuere, es un fichaje excepcional si tenemos en cuenta la carrera de este intérprete que nunca pasa desapercibido.

También es fácil predecir que éste no será un aldabonazo a Peaky Blinders si tenemos en cuenta el «hambre» de más que hay entre los espectadores, que han esperado este proyecto desde 2022, ávidos de conocer cómo se desarrollará la historia en los años 40, con la Segunda Guerra Mundial asolando Europa.

Shelby regresará de su propio autoexilio a una Birmingham bombardeada y sumida en el caos para lidiar con el comportamiento temerario de su hijo, nuevo líder de la banda en un contexto que recuerda a la violencia de 1919. La película trazará un diálogo entre el pasado y el presente del personaje, por tanto.

Pero los conflictos no se van a quedar delimitados en el ámbito doméstico ni el local. La trama de El hombre inmortal abocará a Shelby a tomar decisiones que podrían marcar el destino de la nación contando con una enigmática agente del MI6 llamada Eleanor Blackwood como enlace. 

El irlandés Cillian Murphy, en la cresta de su popularidad tras recibir el Óscar por su papel en Oppenheimer y retomar su papel en la popular saga 28 años después, va a ser un personaje central con una dificilísima misión: decidir si abraza o quema su legado. El destino de Shelby estará sellado en esta ficción, pero qué improbable parece que sea el canto del cisne de la saga en su conjunto. Aquí hay demasiado talento involucrado como para suponer un punto y aparte y la audiencia, manda. Serán los números los que decanten de qué lado cae la moneda.