El Valencia Basket no pudo tener mejor actuación para afrontar el tramo clave de competición con plenas garantías. Forma parte de su proceso, del crecimiento de una plantilla hambrienta de éxitos y que cada vez fluye con mejores sensaciones sobre el parqué. El equipo dirigido por Rubén Burgos tumbó con solvencia al Cadí La Seu con un resultado muy abultado (77-44) y donde, a partir del descanso, impuso su ley para no dejar escapar a su adversario, conseguir una sólida ventaja y empezar a activar diferentes piezas y automatismos en su plantilla con vistas a un calendario exigente, en el que la lucha por los títulos empezará a estar latente en los alrededores del Roig Arena.

El poderío de Valencia Basket, con jugadoras de altura como Awa Fam o Raquel Carrera para incomodar a la defensa rival bajo el aro, se notó desde el primer momento, sin dar ninguna opción a Cadi La Seu y llevando un ritmo anotador que, transcurridos cinco minutos de partido, el parcial de 7-0 ya daba a entender hacia dónde iría el choque. Sus movimientos en defensa le hicieron ser efectivas en ataque, pero el conjunto catalán no le perdió la cara al choque a pesar de sentirse un peldaño por debajo de las taronja, en el que debutó con muy buenas sensaciones Khaalia Hillsman, autora de 9 puntos, 5 rebotes y 13 de valoración en apenas 15 minutos.

Versión arrolladora

Sin embargo, el paso por vestuarios elevó las pretensiones de un Valencia Basket imparable. Tal fue la superioridad, que los puntos en el tercer cuarto se tiñeron de naranja, y no fue hasta faltando 5 minutos cuando las visitantes anotaron sus primeros dos puntos, desde el tiro libre. Pese a ello, las de Rubén Burgos no levantaron el pie del acelerador… y afrontaron el último asalto con un parcial demoledor: 24-9. Diferencia imponente que se vio reflejado en un luminoso de 57-31.

Además, había tiempo para disfrutar también del regreso de una Leo Fiebich que se perdió los últimos partidos por lesión y que sumó 16 puntos, con 8 puntos, 4 asistencias y 2 rebotes, para 10 de valoración. Un doble dígito que superaron hasta ocho de las jugadoras taronja.

Tiempo para coger aire

Tras el descanso, el Valencia Basket despegó como un cohete, mostró dinamismo y mantuvo una disposición defensiva que, acompañada de su presión, supuso su base para construir una victoria imponente. Es más, la ventaja en el marcador, cada vez más rota y donde un triple de Queralt no solo despertó a la parroquia, sino que reventó una diferencia de 30 puntos a favor, le valió a Rubén Burgos para dar descanso a sus jugadoras más importantes, hacer probaturas y mover piezas de su banquillo para activar a toda su plantilla. Después de un 77-44 imponente, Valencia Basket gana seguridad y confianza para un tramo de competición donde la lucha por los títulos empezará a subir de temperatura.