A los 28 años, Cristina Bucsa ha ganado su primer título individual de la WTA. Y lo ha hecho además con doblete. Eran las 19. … 23 de la tarde en Yucatán cuando se sacó un golpe ganador que desarboló a una combativa Magdalena Frech para darle la victoria en el Mérida Open tras una competición impecable en la que no había cedido un solo set. Un día después de dejar la imagen de la jornada, aquel abrazo con su padre tras derrotar a Paolini (número siete del mundo) y clasificarse para la final, alzaba por primera vez en su carrera un torneo del circuito WTA. Un WTA 500, para más señas. México coronaba a última hora de la tarde, en plena madrugada en horario español, a la cántabra de Chisinau. Un 6-1, 4-6, 6-4 tuvo la culpa. Despues iba a redondear su gran éxito con la victoria en el doble. Esta sin compolicaciones, por la vía rápida, para certificar el doblete cuando estaba a punto de salir el sol en España.
Cuando regrese a Torrelavega Cristina Bucsa será además la número 31 del mundo, pulverizando su anterior mejor clasificación, y la primera raqueta española. Otro premio añadido tras una larguísima final, de casi dos horas y media, que encarriló varias veces, pero en la que le costó sentenciar. Al final de una final larga y exigente, su cara lo decía todo, entre la felicidad y la emoción. Como la que mostraba su padre en la grada, casi a pie de pista y captado por las cámaras.

Un último punto que por momentos pareció eterno, con un incesante peloteo desde el fondo de la pista, sin que ninguna de las aspirantes se decidiera a subir a la red, terminó con la polaca corriendo de lado a lado de la pista y devolviendo un golpe depensivo que Bucsa aprovechó para lanzar una volea ganadora con la que finiquitó el duelo.


En una rápida ceremonia de entrega de premios (a la ganadora la esperaba aún la final de dobles), Flich puso la anécdota cuando parecieron interrumpirla antes de que terminara la alocución y una y otra jugadora tuvieron guiños entre sí: «Hemos demostrado lo fuertes que somos. Te deseo una recuperación muy rápida para Indian Wells y espero verte en muchas finales más», decía la del Besaya a su rival ya con el trofeo en sus manos.

Junto a Jiang Xinyu tras ganar el doble.
Efe

«Has jugado de maravilla. Lo di todo en la pista; me dejé el corazón, pero no fue suficiente porque jugaste realmente bien. Solo quiero felicitaros a ti y a tu equipo por el gran trabajo. Seguro que esta no será la última final para ti. Te deseo mucha suerte para el resto de la temporada», le había dicho antes la polaca entre las sonrisas y el aplauso de la cántabra.
El partido
Arrancó la cántabra llevando la iniciativa, con un juego ofensivo y cómoda en el intercambio de golpes, lo que pese al deuce inicial le sirvió para comenzar el partido rompiendo el servicio de la polaca para acto seguido adjudicarse el suyo y sumar un nuevo break que encarrilaba el primer set con un 3-0 y el saque.
No pudo rematar a la primera, y Frech forzó un deuce remontando un 40-15 en el cuarto juego, en el que terminó con la racha triunfal de la española para sumar su primer break (iba a ser el último de la manga) y recortar distancia. Pero, rotura por rotura, Bucsa se anotó el quinto, cedió dos puntos antes de colocarse con 5-1 y se anotó un nuevo break para concluir una arrolladora primera manga con un elocuente 6-1.
Muy segura, sin apenas errores no forzados y cómoda en los intercambios largos esperando el error de su rival, la torrelaveguense tenía cogida la medida a su rival y se ponía por delante tras 45 minutos de juego.
Sin embargo, el escenario cambió en el segundo set. Quizá fueran los nervios o tal vez era tan sencillo como que la polaca había encontrado el modo de contrarrestar su juego, pero en una situación inversa a la del primero Bucsa se topó con un break en contra a las primeras de cambio, también con deuce incluido, para ver después cómo Frech retenía su saque (otra de las claves fue la mejora de la polaca al servicio) y le permitía hacer un solo punto en el tercer juego. De pronto un 0-3 cambiaba el guion de la final entre los gestos de incomodidad de una Cristina Bucsa a la que no le salían las cosas y que de pronto cometía más errores de la cuenta.
Reaccionó la española con un nuevo break, pero no fue suficiente ante una rival de pronto mucho más segura al servicio que dejó avanzar el juego mientras cada una se llevaba lo suyo, reteniendo disciplinadamente su saque tras el festival de roturas, para cerrar la manga con 4-6 y el consiguiente empate que las llevaba al tercer set.
Hora y tres cuartos de juego después, y con la perspectiva de otra final, la de dobles, en ciernes, precedieron a la inauguración del set, en el que ya recuperada anímicamente y muy entera en lo físico Cristina Bucsa volvió a ser la del principio del partido. Se anotó los dos primeros saques en blanco, mientras que Frech cedía un solo punto con el suyo para colocar el 2-1 en el marcador.
Recta final
Llegó entonces el primer punto de inflexión, aunque no el definitivo. De nuevo con buenos intercambios, lograba una pelota de break al final de un igualado set que aprovechó en la primera para conseguir una ventaja decisiva en el último tramo de la final: 3-1 a favor y un servicio que retuvo con alguna dificultad, pero con la solvencia suficiente para colocarse con 4-1, a solo dos juegos de su primera victoria profesional.

Sobre la pista de Mérida.
Reuters

No tiró la raqueta Flech. Retuvo de nuevo sus saques mientras Bucsa se anotaba con cierta dificultad pero solvencia el suyo para llegar al 5-3. De pronto servía para ganar el torneo, pero iba a tardar más en cerrar el duelo. La polaca rompía su servicio y arañaba un 5-4 que le permitía seguir viva.
Pero la cántabra había sido mejor e iba a demostrarlo en el momento decisivo. Respondiendo una vez más a un break con otro, rubricó el definitivo 6-4 antes de celebrar emocionada la victoria, como lo hacía su padre y entrenador, Ion Bucsa, desde la grada.
Los dobles
Muy pocas horas habían pasado cuando salió de nuevo a la pista., esta vez en compañía de Jiang Xinyu para disputar la final de dobles frente a la neerlandesa Isabelle Haverlag y la británica Maia Lumsden, y en este caso resolvió por la vía rápida (4-6, 1-6). Una semana con la que cerraba su espectacular actuación de la semana en México y que le permitía adornar su primer triunfo individual con un doblete y engrosar de nuevo su palmarés en dobles, aunque aún sin haber optado por mantener una misma compañera durante todo el circuito.

Cristina Bucsa y Jiang Xinyu celebran sobre la pista.

En las cuatro rondas de las que constaba la competición en su versión doblista, la cántabra y la china, que lucieron además una gran complicidad sobre la pista, han cedido un solo set y no dejaron opciones en el último acto a sus rivales en un partido en el que la cántabra no pareció acusar el esfuerzo realizado ante Frech, sino que acreditó con autoridad la condición de segunda cabeza de serie junto a la china con la que había llegado a Yucatán.