El rechazo del Gobierno español al ataque protagonizado por Israel y Estados Unidos en Irán ha empezado ya a mostrar sus primeros efectos. El primero ha sido la decisión del Pentágono de reubicar en otras bases europeas los aviones cisterna que se encontraban en las … bases españolas de Morón y Rota.
El movimiento se produjo durante la tarde de este domingo, según se puede comprobar en páginas de seguimiento de vuelo. Los sistemas de radar registran la salida de varias aeronaves de la Fuerza Aérea norteamericana de Morón, en Sevilla, con destino a otros países europeos, como la base de Ramstein en Alemania.
El objetivo de Estados Unidos con este paso es la reubicación en otras zonas de los medios aéreos que pudieran dar apoyo logístico al conflicto iniciado este fin de semana con el ataque a Irán, algo que no podría realizar desde España ante la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a apoyar la ofensiva contra el régimen de los ayatolás.
El convenio bilateral de defensa entre Estados Unidos y España, que ampara el uso de las bases de Morón y Rota, estipula que cualquier operación que suponga un uso de las bases fuera de lo estipulado requiere de la autorización del Gobierno, algo que no es previsible en estos momentos dada la postura marcada por el Palacio de la Moncloa desde que se conocieron los ataques.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, lo ha dejado claro este lunes tras una visita a la escuela militar de helicópteros en Armilla (Granada). «Los aviones cisterna han salido porque desde aquí no iban a realizar ninguna actuación», ha confirmado la titular de Defensa achacando el movimiento a una decisión «soberana» de Estados Unidos pero dejando clara la postura del Ejecutivo español.
Robles, como ya hiciera el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado que desde las bases de Morón y Rota no se ha dado hasta el momento ningún apoyo al ataque a Irán y ha sostenido que así seguirá siendo mientras que la operación no tenga el respaldo de alguna organización internacional. Solo ha deslizado una salvedad, que sería su uso para operaciones de evacuación con motivos humanitarios.
El Gobierno considera que los ataques iniciados este fin de semana se están produciendo «unilateralmente y sin apoyo internacional» y por tanto no están incluidos en el convenio de defensa vigente con Washington. «En este momento Israel y Estados Unidos están actuando unilateralmente sin apoyo internacional y no están utilizando esas bases», ha insistido Robles. La ministra no ha aclarado si ha habido un contacto directo entre ambas administraciones, pero ha dado por hecho que la decisión estadounidense ha estado marcada por la postura del Ejecutivo español: «Los aviones cisterna desde aquí ni han realizado ni van a realizar ninguna actuación de apoyo. Probablemente por eso hayan tomado la decisión soberanamente».
Frente a ello, la ministra ha expresado la postura del Gobierno español de apoyo a las vías diplomáticas y el derecho internacional, sin el uso de la violencia. Ha condenado el régimen de Irán y su represión a la población, sobre todo a las mujeres, pero cree que «el pueblo iraní es el que tiene que liberarse».
Precisamente este lunes los gobiernos de Francia, Alemania y Reino Unido han suscrito una declaración conjunta en defensa de sus intereses y los de sus aliados en Oriente Próximo. Al mismo tiempo, el embajador de Irán en España, Reza Zabib, ha avisado de que cualquier localización usada en la «agresión» contra Irán será considerada un «objetivo legítimo».
Militares españoles en la zona
En la zona hay alrededor de un millar de militares españoles desplegados en diferentes misiones internacionales. Los más cercanos al conflicto son los efectivos ubicados en Líbano dentro de una misión de Naciones Unidas, aunque también hay soldados españoles en Irak y Turquía.
Todas estas misiones han reforzado las medidas de seguridad tras la violencia iniciada este fin de semana, según ha revelado Margarita Robles. En concreto, los efectivos de Líbano han tenido que pasar la noche en búnkeres tras el intercambio de ataques entre Israel y las milicias de Hezbolá.
También han reforzado su seguridad los miembros de la misión desplegada en Irak, mientras que están por el momento tranquilos los efectivos desplegados con una batería antimisiles en Turquía.
