Oliver Laxe: “Yo creo que Sirat trasciende el me gusta no me gusta. Además, muchas veces hablamos desde la cabeza, pero el cuerpo…, en el cuerpo han sucedido cosas y yo creo que es sano morir. Yo creo que hay que aprender a morir antes de morir”.
Oliver Laxe: “A mí me conmueve mucho la gente rota”.
Oliver Laxe: “Yo creo que los artistas hoy tenemos que dar buenas noticias y tenemos miedo a la sociedad y angustia y yo creo que nosotros que tenemos la capacidad de conectarnos a algo que nos serena, pues transmitir esa serenidad, ¿no?”.
Oliver Laxe: “Escribí esta película bailando con los ojos cerrados e imaginándome los camiones atravesando el desierto”.
Oliver Laxe: “Cannes sigue siendo un lugar de resistencia para el cine con alma”.
Oliver Laxe: “No es que me guste ser un referente, es que debo serlo”.
Oliver Laxe: “Sin engañarme, intento buscar maneras de que el público suba a lomos de mi caballo y luego ya ahí lo llevo donde yo quiero”.
Oliver Laxe: “Alguien decía que la capacidad que tenemos de decisión de cambiar es tan grande como el espacio que hay entre un violín y su estuche. O sea, casi nada”.
Oliver Laxe: “Yo creo que la vida se expresa de manera clara, vehemente, nos agarra por el cuello, nos agita y nos pregunta, ¿quién eres? Yo creo que funciona así la vida, te pone al borde del abismo y te dice, tírate, conéctate contigo, salta para reconectarte contigo”.
Oliver Laxe: “Es algo que me gusta de todos los colectivos un poco alternativos o contraculturales, que conviven con la herida […] Creo que todos estamos heridos, los seres humanos somos todos niños heridos de alguna manera, lo que pasa es que tenemos como una facultad, un mecanismo de defensa siempre de crear una imagen idealizada de nosotros mismos y de no convivir con esa carencia. La película plantea una comunidad de cicatrices”.
Oliver Laxe: “La vida tiene que ser política. Todo es política. Y es lógico que en el mundo occidental en el que vivimos, privilegiado, donde tenemos nuestras pequeñas miserias, estamos obligados a vivir con esta contradicción que supone vivir aquí y disfrutar de la vida de lujo que tenemos todos, nos podemos pagar un café y no nos matan por la calle”.
Oliver Laxe: “Yo vivía en Marruecos en un palmeral y un día empecé a escuchar beats y vi que estaban haciendo una free party. Vivía con uno de mis personajes de Mimosas, un sufí ortodoxo practicante que cuando vio esos raveros dijo: ‘Estos son los musulmanes del futuro’”.
Oliver Laxe: “Me llegará mi Waterloo en algún momento. Habrá un momento donde mi magnanimidad me va a hacer caer, pero por eso me tiro, porque sé que también eso me hará crecer. No tengo ningún miedo”.
Oliver Laxe: “El reto es conectar con la gente”.
Oliver Laxe: “Me gusta la fragilidad. Poner una cámara delante de alguien que no tiene experiencia es muy bello, transmite una magia especial”.
Oliver Laxe: “Hemos entendido el mensaje, la gente quiere libertad en el cine”.
Oliver Laxe: “Entre el cambio climático o la Inteligencia Artificial, la gran pregunta es: ¿Qué es, hoy, ser humano?”.
Oliver Laxe: “He sentido el contacto con la cinefilia internacional en la calle, es decir, la embriaguez, el éxtasis que tenía la gente con la película. ¿Lo habéis vivido, no? No estoy exagerando”.
Oliver Laxe: “¡Mira lo que hago, ámame!”.
Oliver Laxe: “Radical es una palabra que utilizo mucho y me gusta mucho recordar la etimología de la palabra radical, que es raíz radical en latín. Para mí eso siempre ha sido tirarme al abismo, nunca he cogido el camino fácil, por ejemplo, cuando me fui a vivir a Marruecos y asumí que iba a ser un francotirador con mi cámara. Ese camino fue esencial”.
Oliver Laxe: “Sirat es una experiencia física, es un rito de paso, una ceremonia. Hay que dejar que la película haga su efecto”.
Oliver Laxe: “…el grado de éxtasis con el que nos hablaban… Nos preguntaban ‘¿de dónde salís?’”.
Oliver Laxe: “¡Vivan las crisis!”.
Oliver Laxe: “Las mujeres, y perdóname si soy esencialista, ya tenéis el hardware. De base ya estáis conectadas. Ya entendéis y ya sentís de qué va este rollo. Los hombres estamos un poco más desenraizados y nos cuesta un poco más”.
Oliver Laxe: “Marruecos para mí es casa”.
Oliver Laxe: “Es el alma del ser humano la que está en ese desierto”.
Oliver Laxe: “Mi dimensión como artista está poniendo frenos a mi desarrollo espiritual”.
Oliver Laxe: “Intento que mi cine tenga una dimensión de servicio que podría llamarlo ‘mi misión’”.
Oliver Laxe: “He rodado entre incendios y mulas a 3.000 metros, lo del desierto estaba chupado”.
Oliver Laxe: “Nunca se ha hecho una película así aquí. Lo digo muy humildemente”.
Oliver Laxe: “En el fondo yo soy un ravero por condición social, por rabia y por sospecha del mundo y por salvaje”.
Oliver Laxe: “Tengo ganas de sentir, preguntarme por mi roll como cineasta, qué tipo de pelis tengo que hacer… hacerlas más frágiles, más grandes, más pequeñas… Pero estoy cansado. Yo soy muy artesano, estoy en todo, y eso desgasta mucho”.
Oliver Laxe: “Soy aries ascendente virgo”.
Oliver Laxe: “Sirat es esotérica, tiene brujería. Está hecha con unas proporciones que penetran en el cuerpo”.
Oliver Laxe: “Vivimos en un mundo mágico y encantado”.
Oliver Laxe: “¿Y qué es una imagen? ¿Cuál es el poder de una imagen? ¿Cuál es la fuerza tectónica, esencial, de una imagen?”.
Oliver Laxe: “La música electrónica y el islam están conectados”.
Oliver Laxe: “A mí me gusta trabajar, amasar bien mi pan con las mejores harinas, la mejor levadura madre. Sé que el paladar del espectador está acostumbrado al azúcar y que mi cine es un centeno que puede resultar amargo, pero sé también que es sano y que, aunque a la audiencia le pueda resultar duro, en el fondo quiere ese pan, lo desea y lo anhela”.
Oliver Laxe: “O se espiritualiza el cine o se acabará”.
Oliver Laxe: “Hace poco vi fotos mías de niño. Nunca miro a la cámara. Estoy jugando. Estoy solo. Hago películas, podríamos decir”.
Oliver Laxe: “No hay nada más político que hacer vibrar un corazón humano”.
Oliver Laxe: “Empezaré a escribir en abril o mayo. Tengo imágenes, siento la llamada del Amazonas y sé que volveré a tirarme al abismo. Eso es la vida”.
