Uno de los mallorquines más conocidos que residen en el centro de Dubái es el pintor Domingo Zapata, quien desde su casa en la céntrica zona de Downtown Dubai se muestra tranquilo ante los últimos acontecimientos, aunque también muy pendiente en cada momento de las informaciones que ofrecen los medios. Como otros mallorquines, que viven allí o a los que el conflicto les ha sorprendido de vacaciones, asegura no sentir inseguridad: «Hemos oído algunos ruidos fuertes, pero nada que haya parecido una amenaza preocupante. Lo que pasa es que está todo cerrado y aconsejan no salir de casa, así que estamos tranquilos», asegura Zapata quien en este ‘confinamiento’ voluntario aprovecha para pintar y crear algunas obras.
Además de Zapata, otros residentes mallorquines como Marta Montaño, docente en un colegio internacional, y David Devis, empresario, coinciden en que, aunque el sonido de las explosiones y las interceptaciones de misiles resulta inquietante, mantienen la calma gracias a la seguridad transmitida por las autoridades. «Se siente la tensión en el aire, pero sabemos que no somos el objetivo y que los sistemas de defensa funcionan», explica Devis, mientras Montaño añade que el teletrabajo y las clases online han ayudado a reducir desplazamientos y mantener un entorno seguro para todos. Marta recuerda cómo escucharon durante el sábado detonaciones de misiles o drones cerca de su casa y cómo los interceptores emiratíes neutralizaron cerca de 300 misiles, lo que les hizo sentir miedo, pero también confianza en las medidas de seguridad.
Desde su piso, Zapata puede contemplar los imponentes edificios como el Burj Khalifa, y mirar al cielo ante la posible presencia de algún dron u otra amenaza. La vida cotidiana se adapta a la situación: otros mallorquines como Alexei Vaquer, asesor financiero, decidieron permanecer en casa tras ver cómo algunos drones interceptados caían cerca de zonas emblemáticas como Palm Jumeirah y Citywalk. Vaquer relata que incluso él y su esposa, Marina Silnova, se vieron obligados a desplazarse con precaución mientras la ciudad se acordonaba parcialmente y la policía patrullaba la zona. Algunos amigos de Vaquer optaron por refugiarse en parkings o sótanos de hoteles, como el Hotel Five Palm Jumeirah, ante la intensidad de las alertas nocturnas.
Por su parte, Antonia Alemany, que se encuentra en Abu Dabi, resalta la tranquilidad que le brinda conocer la ciudad y la seguridad que transmite el país. A pesar de las alertas de misiles durante la noche y la mañana del 1 de marzo, se mantiene serena y señala que no le preocupa retrasar su vuelo previsto de regreso a España, gracias al apoyo de amigos que le acogen en la ciudad. «Estamos siguiendo por televisión todos los acontecimientos. Además, están informando continuamente, para mí es un país con una seguridad increíble», asegura.
Preocupación desde la isla
Zapata recibió desde el primer momento numerosas llamadas y mensajes de amigos y conocidos interesados por su seguridad. A través de las redes sociales, publicó: «Gracias por los mensajes de apoyo y cariño. Efectivamente estamos en Dubái. Estamos sanos y salvos. Todo está muy tranquilo por aquí. Una sensación extraña… pero no de inseguridad». Mientras tanto, Vaquer, Montaño, Devis y Alemany coinciden en que la comunicación constante con familiares y amigos es clave para mantener la calma, y que recibir confirmación de que todos están bien ayuda mucho, incluso mientras Dubái adapta su ritmo a la mezcla de normalidad y precaución que exige la situación.
Durante las últimas horas, Zapata observa cómo la ciudad baja en intensidad de tráfico. «Se nota que circulan mucho menos vehículos. La gente prefiere quedarse en casa, aunque vuelvo a decir que todo parece tranquilo y no percibo inseguridad», comenta. Los medios de comunicación informan en cada momento, aunque destaca que «en las redes sociales se están dando muchas informaciones e imágenes realizadas con inteligencia artificial, por lo que hay que hacer caso a los medios tradicionales».
Este lunes por la tarde, Dubái anunció la reapertura parcial de su espacio aéreo y Emirates comunicó que iba a reubicar a los pasajeros con reservas en otros vuelos. Una familia mallorquina esperar regresar a la isla el miércoles, previa escala en Madrid, y si la tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel, lo permite. El Gobierno, por su parte, también informó de que está barajando todas las opciones para poder evacuar, tanto por vía aérea como terrestre, al mayor número de españoles que se encuentran bloqueados en países de Oriente Medio debido a la escalada bélica en la región.