La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán llega este martes a su cuarta jornada sin un límite temporal ni unos objetivos claros. Israel ha vuelto a bombardear Teherán y ha avanzado sus tropas en el sur del Líbano. Mientras, Irán continúa con los ataques de represalia contra bases u otros intereses de EE.UU. en la región, y este martes ha alcanzado la embajada estadounidense en Arabia Saudí.

El número de víctimas en esta guerra supera ya las 800, después de que la Media Luna Roja haya cifrado en 787 los muertos solo en Irán.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha dicho que la «gran ola» de ataques está aún por llegar, y que guerra puede durar «cuatro o cinco semanas», pero ha advertido que se extenderá todo el tiempo que sea necesario y que enviará más tropas. La Administración Trump no ha dejado claros los objetivos, que, según quien responda, oscilan entre un cambio de régimen, la paralización del programa nuclear o la eliminación de los misiles balísticos iraníes.

Nuevos bombardeos en Teherán

Los bombardeos sobre Irán continúan. EE.UU. ha asegurado haber destruido bases de los Guardianes de la Revolución, «instalaciones de mando y control», capacidades de defensa aérea, lugares de lanzamiento de misiles y drones, y aeródromos militares.

Israel ha atacado este martes el complejo de la radiotelevisión estatal iraní, IRIB, en Teherán. A última hora del lunes, Israel bombardeó cuarteles del Ministerio de Inteligencia iraní y un centro de comando perteneciente a la Fuerza Al Quds, una unidad especial de la Guardia Revolucionaria para operaciones en el extranjero.

Al menos cinco miembros de la Guardia Revolucionaria han muerto en ataques en las ciudades de Jam y Dir (provincia de Bushehr, sur del país), según medios iraníes. También se han registrado ataques en Karaj, ciudad al oeste de Teherán, e Isfahan (centro del país).

Los medios iraníes, que citan a la Media Luna Roja, aseguran que el número de muertos por los bombardeos de EE.UU. e Israel contra Irán asciende ya a 787.

La embajada de EE.UU. en Riad, alcanzada por drones

La embajada de EE.UU. en Arabia Saudí, situada en Riad, ha sido alcanzada por varios drones. El Ministerio de Defensa saudí ha indicado que la Embajada ha sufrido daños materiales «menores» por un incendio «limitado» como consecuencia del ataque, que ha obligado a cerrar la delegación. El Ministerio no ha confirmado el origen de los drones, pero Trump ya ha prometido «venganza» por este bombardeo.

Otros ocho drones han sido interceptados antes de llegar a Riad.

La Guardia Revolucionaria iraní ha afirmado además que sus fuerzas navales han destruido el principal edificio de mando y cuartel general de la base de EE.UU. en Baréin. Según esta fuente, la base ha sido alcanzada por 20 drones y tres misiles. EE.UU. no ha confirmado daños de momento.

Un día más se han registrado ataques en Kuwait, Omán (una reserva de carburante ha sido alcanzada) y Emiratos Árabes (un incendio en el complejo industrial petrolero de Fuyairah). También se han escuchado explosiones sobre Jerusalén, y el Ejército israelí ha informado de que sus defensas están interceptando misiles iraníes.

EE.UU. ha ordenado al personal no esencial de sus delegaciones diplomáticas que abandone Catar, Kuwait, Baréin, Irak y Jordania y ha cerrado varias misiones diplomáticas en la región.

Israel avanza sus posiciones en el sur del Líbano

La guerra se extendió el lunes a Líbano, cuando Hizbulá disparó varios cohetes contra el norte de Israel, e Israel respondió bombardeando Beirut y el sur del Líbano. No hay que olvidar que Israel no ha dejado de bombardear el Líbano desde el 8 de octubre de 2023, y a pesar del supuesto alto el fuego pactado en noviembre de 2024.

Hizbulá ha justificado ese primer ataque como una «reacción ante la agresión» israelí de estos últimos 15 meses. Además, Hizbulá ha reivindicado tres nuevos ataques contra dos bases aéreas y un cuartel militar en el norte de Israel.

Ante esta situación en su frente norte, Israel ha avanzado sus posiciones en Líbano. Testigos citados por las agencias internacionales han relatado que el Ejército libanés se ha retirado de al menos siete puntos en la frontera.

«Nuestros soldados están operando en el sur del Líbano, en algunas posiciones cerca de la zona fronteriza como parte de una postura defensiva avanzada mejorada», ha explicado por su parte el portavoz militar Nadav Shoshani.

El Ejército israelí mantenía tropas en cinco posiciones que considera estratégicas en territorio libanés desde el alto el fuego. En esa zona están los cascos azules de la misión de la ONU en Líbano, entre ellos españoles.

Israel ha afirmado también haber matado en Beirut a Reza Juzai, a quien acusa de ser el jefe del programa de armamento de Hizbulá y formar parte de la Fuerza Al Quds iraní.

La operación militar a gran escala iniciada por EE.UU. e Israel el sábado, y que supone una violación de la legalidad internacional, ha provocado la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, además de varios altos cargos militares. Irán ha respondido bombardeando a su vez Israel y los países de la región que albergan bases militares de EE.UU. La guerra se ha extendido en un conflicto regional con implicaciones en la energía y la economía.