El Mallorca ya tiene su dosis de vitamina D. El equipo balear asistía este fin de semana a su particular cambio de gobierno en el banquillo y empezaba a moverse al compás de su nuevo jefe: el exfutbolista Martín Gastón Demichelis. El argentino, ajeno al ruido y la contaminación que hay en torno a la plantilla, ya ha dirigido sus primeras sesiones de trabajo en la ciudad deportiva de Son Bibiloni y está totalmente centrado en preparar el partido del sábado en Pamplona, con el que se estrenará en la primera fila de escaparate europeo. El extécnico de River Plate y Rayados ha levantado el campamento en la Isla rodeado de gente de su confianza y ha puesto en marcha a su propio ejército para combatir por su gran desafío: la permanencia en Primera División.
La salida de Jagoba Arrasate también provocó la marcha de sus dos grandes puntos de apoyo, Bittor Alkiza y Sergi Pérez, y la de Pablo Iriarte, que había llegado el pasado verano de Osasuna para enriquecer un staff que ahora, de una semana a otra, ha cambiado por completo. En su lugar ha entrado con todo Demichelis, desplazado a Palma junto a una tropa de ayudantes con unas funciones muy bien delimitadas y la misión intentar reconducir a un Mallorca en depresión.
Si hay un integrante del nuevo cuerpo técnico que no necesita presentación es Germán Darío Lux. El Poroto, que cuenta con la máxima confianza de Demichelis, conoce perfectamente la oficina en la que trabajará, como mínimo, hasta que acabe el curso. Como futbolista, el Mallorca ya fue el primer club europeo de su carrera y jugó en Son Moix cuatro temporadas (2007-11) al salir de River Plate. Aquí nacieron sus hijos y aunque le costó tener continuidad por la feroz competencia del momento —conicidió con porteros como Miquel Àngel Moyà y Dudu Aouate— vivió buenos momentos, siempre en Primera División, antes de marcharse al Deportivo. Ha estado al lado de Micho —el sobrenombre con el que se conoce al nuevo entrenador rojinegro— tanto en Argentina, donde ganaron tres títulos con River, como en México, de donde salieron antes de tiempo de Rayados.
Diego Gabriel Raimondi es otro de los asistentes de campo del cuerpo técnico. Como Demichelis y Lux, completó una dilatada carrera como jugador que en su caso transcurrió, sobre todo, en Italia tras salir de Argentina y hacer una escala previa en Venezuela. Jugó como defensa y protagonizó varios ascensos partiendo desde el Casarano y pasando después por Gallipoli, Pisa, en dos etapas, Perugia, Cosenza y Pontedera. En la otra parte del campo ha seguido un camino curioso. Fue asistente del exmallorquinista Christian Díaz en Chile, de Sinisa Mihajlovic en el Torino y el Bolonia, y de Diego Alonso en la selección uruguaya —estuvo a su lado en el Mundial de Qatar y después siguió un tiempo con Marcelo Bielsa—, el Sevilla y el Panathinaikos griego. Además, ha dirigido como primer entrenador al Sestri Levante italiano, al Rimini y al América de Cali colmbiano, donde trabajó hasta final de verano. Vio el partido contra la Real Sociedad desde el palco de Son Moix, sentado a la izquierda del entrenador, y seguro que tomó sus primeros apuntes.
El videoanalista que se ha traído Martín Demichelis a Mallorca es Mariano Cambursano, que desde 2022 también le ha acompañado en sus dos principales aventuras por los banquillos. Será el encargado de estudiar y analizar los movimientos de los rivales a los que se enfrentará el conjunto balear, empezando por Osasuna, así como sus acciones de estrategia y otras situaciones del juego.
El responsable de que la plantilla del Mallorca tenga lleno el depósito de combustible será el profe Jorge Rey. El nuevo preparador físico bermellón ha trabajado en la selección absoluta de Uruguay bajo el mando de Óscar Washington Tabárez y acompañó a otro histórico, Miguel Àngel Russo, en Rosario Central y en el Al-Nassr de Arabia Saudí.
El Team Demichelis se completa estos días en Mallorca con David Quintana, que le acompañó en su presentación y que se encarga de la logística entre el cuerpo técnico y la entidad bermellona.