Lunes, 2 de marzo 2026, 14:38
Que Picasso fuera ateo y comunista no es óbice para que la muestra que se expone en la Catedral de Burgos busque explorar la intimidad religiosa y el sentido de la trascendencia del pintor, que queda reflejada una bella y plástica exposición en la Sala Valentín Palencia de la seo burgalesa.
Desde este martes 3 de marzo hasta el 29 de junio se podrá visitar la muestra. La jefa de Conservación de Pintura Moderna del Museo Thyssen, Paloma Alarcó, ha resumido la muestra en la exaltación de aspectos como la maternidad y la feminidad del artista.
La exposición es posible gracias a la colaboración entre la Fundación Aline y Bernard Picasso, Fundación Consulado del Mar y el Cabildo de la Catedral. Alarcó ha destacado que es «la primera vez» que se realiza una exposición de Picasso en una catedral. Sin embargo, el artista malagueño cuenta con una faceta «poco conocida» en el ámbito religioso, pero buscó un arte nuevo «con mirada al pasado» . De hecho, Picasso no era creyente e incluso se rebeló contra la cultura católica.
Sin embargo, Alarcó ha destacado que la obra de Picasso está marcada por el humanismo y la trascendencia, pero alejada del dogma ‘Raíces bíblicas’ se articula a través de seis capítulos temáticos que muestran el modo en que el artista se valió la iconografía cristiana para plasmar determinados «interrogantes personales y artísticos».
44 obras de Picasso
Es una muestra de 44 obras de Picasso de las que 31 son de la colección de la Fundación Almine Bretrand Ruiz Picasso. Las otras 13 proceden del Museo de Reina Sofía, Picasso Málaga, Thyssen Bornemisza, París, Montserrat y Barcelona, más una colección particular.
Tanto Alarcó como el nieto de Picasso, Bertrand Ruiz Picasso, han subrayado que el mundo picassiano se presenta como una sucesión de arquetipos bíblicos de evocación religiosa, entrelazados con una temática laica y profana. En la muestra se exalta la maternidad y la feminidad y la muestra invita a meditar sobre la «transitoriedad» de la vida; denuncia la violencia y el dolor de la guerra, reflexiona sobre la muerte y la identidad y transmite un mensaje de esperanza.
Ruiz Picasso ha subrayado que su abuelo es el principal protagonista de la experimentación artística del siglo XX, pero «nunca dejó de volver la vista hacia la tradición en busca de inspiración y saber». La transgresión vanguardista y el impulso secularizador de la era moderna no le impidieron «recobrar las fuentes ancestrales de la cultura occidental», tanto los mitos clásicos grecorromanos como la herencia sacramental judeocristiana.
El Picasso ‘burgalés’
Pablo Ruiz Picasso estuvo una vez en Burgos, fue en 1934, un viaje de incógnito. Se sabe porque siempre ha documentado la presencia de Picasso en su vida, ha destacado su nieto Bertrand Ruiz Picasso quien ha destacado que todas las fotos son momentos importantes. La de Burgos es una instantánea con su mujer Olga y su hijo Paulo.
No se sabe más de aquella visita porque «no hay hemeroteca» que recoja más información; se sabe que estuvo antes en San Sebastián, ciudad en la que le descubre Jiménez Caballero y organiza una cena a la que asiste el fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera. Pasó después a Madrid, de cuya estancia también se sabe poco más y a Toledo, como ha apuntado Alarcó.
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