Entre la comunidad científica era habitual pensar que las mitocondrias, a menudo consideradas la central eléctrica de la célula debido a su función en la producción de energía, se generaban y mantenían únicamente dentro de las células individuales. Sin embargo, la evidencia acumulada sugiere que las mitocondrias pueden transferirse entre células.En ello se centró …



Entre la comunidad científica era habitual pensar que las mitocondrias, a menudo
consideradas la central eléctrica de la célula debido a su función en la
producción de energía, se generaban y mantenían únicamente dentro de las
células individuales. Sin embargo, la evidencia acumulada sugiere que las
mitocondrias pueden transferirse entre células.

En ello se centró un equipo de investigación de la Universidad de Duke, en Durham (EEUU), más concretamente en  las células gliales satélite: las diminutas células de soporte que envuelven las neuronas sensoriales en los ganglios de la raíz dorsal, un centro que envía señales de tacto, temperatura y dolor al cerebro.  Los resultados los difundieron a través de ‘Nature’.

Estos científicos pudieron observar que estas células gliales pueden transportar mitocondrias directamente a las neuronas a través de diminutos canales llamados nanotubos de tunelización  (TNT). Cuando esta transferencia mitocondrial se interrumpe  las fibras nerviosas comienzan a degenerarse, lo que provoca dolor, hormigueo y entumecimiento, a menudo en las manos y los pies , el tramo más alejado de las fibras nerviosas.

Sin embargo, utilizando  tejido humano  y modelos murinos pudieron constatar que la reposición de mitocondrias  reducía significativamente el dolor asociado con la neuropatía diabética y el daño nervioso inducido por la quimioterapia . En algunos casos, el alivio duró hasta 48 horas.


«Al inyectar mitocondrias nuevas a los nervios dañados, o al ayudarlos a producir más, podemos reducir la inflamación y favorecer la curación», explicó el autor principal del estudio,  el Dr. Ru-Rong Ji , director del  Centro de Medicina Traslacional del Dolor  del  Departamento de Anestesiología  de la Facultad de Medicina de Duke. «Este enfoque tiene el potencial de aliviar el dolor de una forma completamente nueva», agregó.

En concreto, el estudio  mostró que aumentar el intercambio de energía natural redujo los comportamientos de dolor en ratones entre un 40 y un 50 % en un día.   

Además, los investigadores probaron un enfoque más directo. Inyectar mitocondrias aisladas directamente en los  ganglios de la raíz dorsal  alivió el dolor durante días, pero solo cuando las mitocondrias del donante estaban sanas. Las muestras de personas con diabetes no tuvieron ningún efecto.  

El equipo también identificó una proteína clave, MYO10, que ayuda a construir los nanotubos  necesarios  para este  intercambio de energía.  Cuando  se desactivó MYO10 ,   el dolor empeoró , lo que indica que esta proteína es esencial para el transporte de mitocondrias entre células.    

En definitiva, este estudio refleja un principio  que está surgiendo  en la biología celular :  que  las células  pueden compartir energía cuando están bajo  estrés. 

Los científicos aseguran que si pueden aumentar o restaurar estos intercambios de energía, podrían ayudar a las células dañadas a recuperarse e influir en una amplia gama de afecciones, desde la obesidad hasta los accidentes cerebrovasculares y el cáncer. No obstante, consideran que se necesita más trabajo , incluyendo imágenes de alta resolución para confirmar con precisión cómo los nanotubos  ayudan  a entregar mitocondrias frescas  a las fibras nerviosas.