Europa ha sido, esta vez, más aliada que amenaza para el Surne Bilbao. La ventana FIBA vació el vestuario de Miribilla y dispersó a cinco … hombres de negro por el continente, pero el balance final deja un poso tranquilizador: salvo Harald Frey, que regresó a la capital vizcaína con molestias musculares tras su compromiso con Noruega, no hay ninguna lesión que altere los planes de Jaume Ponsarnau. La mejor noticia posible en la antesala de la vuelta al ruedo de la franquicia de Miribilla.
El cruce de mayor renombre de estas dos semanas lo protagonizaron Tryggvi Hlinason y Margiris Normantas por partida doble. Islandia y Lituania, compañeros en Bilbao y rivales con sus selecciones. En el primer asalto, los islandeses firmaron una victoria histórica sobre la bocina (86-85), un triunfo que aún resuena en Reikiavik. Pero el baloncesto internacional rara vez concede segundas oportunidades sin respuesta.
Esta vez, en territorio lituano, la réplica fue contundente (99-82). Lituania saltó a la pista con hambre de venganza y no dejó margen a la sorpresa. Dominó desde el inicio, impuso su jerarquía física y táctica y cerró el encuentro con holgura, equilibrando el pulso de la ventana y recordando por qué es una potencia continental. Hlinason, como siempre, defendió los aros islandeses durante la mayoría del partido, anotando 15 puntos y recogiendo siete rebotes. Normantas, por su parte, anotó nueve puntos. Ahora, tras este segundo capítulo, tanto pívot como escolta emprenden el regreso a Bilbao.
EL DUELO DEL PARÓN
La Lituania de Margiris Normantas se cobró la revancha (99-82) ante la Islandia de Hlinason
Antes, el pívot islandés había sido protagonista de una de las grandes actuaciones de la ventana: 14 puntos, cinco rebotes, tres tapones y 19 de valoración en el triunfo agónico ante los bálticos. Normantas, más discreto en aquel choque –tres puntos, cuatro rebotes y tres asistencias–, tuvo hoy la oportunidad de cerrar la serie con una sonrisa colectiva.
En Eslovenia, Martin Krampelj vivió una doble jornada de trabajo eficiente. En la contundente victoria ante la República Checa (99-59), el ala-pívot disputó 6:46 minutos, tiempo suficiente para anotar seis puntos y sumar rebotes en un contexto de amplia rotación. El lunes, en un duelo mucho más ajustado (84-86), volvió a aportar seis puntos, tres rebotes y una asistencia. Menos protagonismo del habitual en Miribilla, pero minutos de calidad en un equipo que sigue contando con él.
Melwin Pantzar, por su parte, asumió galones con Suecia. En la derrota ante Estonia (77-88), el base estuvo 32:47 minutos sobre la pista, firmó 16 puntos, capturó dos rebotes y repartió cuatro asistencias, además de robar cinco balones. No bastó para frenar a los bálticos, pero sí para confirmar su peso en el engranaje escandinavo. La revancha llegó días después: victoria sueca (69-79) ante el mismo rival, con Pantzar aportando ocho puntos, seis rebotes y seis asistencias.
A la espera de Harald
La única sombra la dejó Harald Frey. Noruega se impuso a Bulgaria (76-67) en el preclasificatorio para el Eurobasket 2029, pero el base del Surne Bilbao apenas pudo disputar algo más de seis minutos antes de notar una molestia muscular en los isquios. En ese breve lapso dejó siete asistencias, tres rebotes y dos puntos. Suficiente para influir. Insuficiente para continuar. El noruego regresó de inmediato a Bilbao para iniciar su recuperación. Tanto jugador como club confían en que todo quede en un susto.
Con Pantzar y Krampelj ya listos para aterrizar en Euskadi y con Hlinason y Normantas regresando tras su segundo enfrentamiento, Ponsarnau vuelve a disponer de casi todo su plantel, y Miribilla recupera acentos nórdicos, bálticos y balcánicos justo a tiempo.
Porque la marea negra vuelve al ruedo. El primer plato fuerte tras el parón será el asalto al pabellón del San Pablo Burgos, este sábado a las 21:00, en clave ACB. Más de 300 aficionados bilbaínos teñirán de negro las gradas castellanas para empujar a los suyos en el reinicio competitivo. Después tocará cambiar de mapa y de registro: viaje a Turquía para la ida de los cuartos de final de la FIBA Europe Cup ante el Petkimspor.
Europa ya ha soltado a los lobos. Ahora toca volver a cazar en casa… y fuera.