Sentir el terruño con las manos, cerrar los ojos mientras el aire mece tantos verdes, el tacto de la madera, el sabor de la eternidad que nace de una copa. Los tiempos hipertecnológicos y acelerados que vivimos nos han privado de los sentidos y la conexión con el entorno, las cosas bellas y los secretos de la naturaleza. Sin embargo, existe más de un atajo para abrazar ese reencuentro con lo esencial. Y “Hechos Para Sentir” es la propuesta de Bodegas Ramón Bilbao para elevar el concepto de “enoturismo” a nuevos mundos sensoriales donde podríamos quedarnos un fin de semana, o una vida.
Es la respuesta consciente a un mundo que invitar a reiniciar a través de la bodega de Ramón Bilbao en Haro, donde la innovación, el amor por la tierra y el arte dialogan para recordarnos el placer de las pequeñas grandes cosas que aquí resultan casi un sentimiento.
Ramón Bilbao: pararse (para sentir) será esto
Existe el enoturismo… y el enoturismo de Ramón Bilbao.© Cortesía de Ramón Bilbao y Rubén Vela
“Hechos Para Sentir” no es un dicho, es una campaña que encarna la reinvención sin precedentes de Bodegas Ramón Bilbao, referente que eleva la tradicional cata a nuevos niveles experienciales a través de una propuesta única, premium e inmersiva nutrida por de la emoción, la cultura y el arte del vino a través de los cinco sentidos, como mínimo.
Un viaje cuyo preludio comienza entre el aroma sutil del vino, un mural rojizo que conmueve, jardines de plantas aromáticas y un paisaje riojano que nos hace flotar, devolver la mirado al legado en busca de nuevas historias.

Cuando el arte marida con los mejores vinos.© Cortesía de Ramón Bilbao