No imaginaban en el Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia que la sexta Noche de la Arquitectura iba a tener un éxito tan rotundo. Que … nadie se quisiera perder el evento anual que reúne a la profesión. Quizás porque este año tiene nueva ubicación, que no podía ser otra que el pabellón Roig Arena.

Fue un mega evento. Novecientos invitados en el Roig Arena. Y no fueron más no porque el edificio no lo permita, sino por la limitación del catering. «Nunca antes habíamos vivido una noche así», recuerda el arquitecto Carlos Salazar. «El efecto Roig Arena atrajo a toda la profesión, esta gala nunca pasaba de cuatrocientos invitados y este año hemos sido más del doble».

La preparación de la gala fue todo un reto. Los invitados visitaron primero la terraza exterior del edificio. Luego pasaron al photocall de nueve metros y entraron en la pista del auditorio, dividida en dos espacios, uno para el cóctel y otro para la cena, con noventa mesas para diez comensales cada una. Entre ambos espacios, como línea de separación, una exposición con los 150 proyectos más votados de la arquitectura valenciana reciente por los propios profesionales. La gala fue conducida por el humorista Eugeni Alemany y el momento principal fue la entrega del Premio CTAV al Fomento de la Arquitectura al Instituto Valenciano de la Edificación (IVE), que recogió Sebastián Fernández Miralles, secretario autonómico de Vivienda, y Begoña Serrano, directora del IVE.

«La Noche de la Arquitectura se consolida como una cita estratégica para reforzar la cohesión de la profesión y para proyectar, desde el CTAV, una voz fuerte y coordinada en la defensa de la arquitectura y de la ciudad», señala Pablo Peñín, secretario del CTAV.

En la gala habló también Marina Sender, presidenta del Colegio de Arquitectos, y Amparo Roig y Jose Martí, socios de ERRE, el estudio de arquitectura responsable de diseño del Roig Arena junto a Hok, que dijeron que el mejor reconocimiento que podrían recibir era celebrar la Noche de la Arquitectura «en un espacio pensado para disfrutar del espectáculo los 365 días del año, donde la esencia de nuestra ciudad se vive y se comparte, y que esperamos que todos podáis sentir como propio».

El encuentro contó con el apoyo de 40 empresas patrocinadoras, que además regalaron viajes y muebles que se sortearon entre los colegiados. La gala terminó pasadas las dos de la madrugada, con barra de bebidas y música.

La semana tuvo más citas, como la visita a la exposición Clásicos y Modernos de la colección del BBVA en el Museo de Bellas Artes y la visita del Comité Trébol del Casino de Agricultura al Museo de la Seda.