Aunque el terror siempre ha sido un género con gran popularidad dentro del mundo de los videojuegos, nadie puede negar que en los últimos años ha sido cuando se ha vivido un auge del survival horror en primera persona. Este campo ha sido uno de los que más se ha beneficiado de las mejoras técnicas de las últimas consolas, y Nintendo ha sido la última en unirse a esta fiesta.
Con la llegada de Switch 2 se presuponía que un gran abanico de opciones iban a ir aterrizando en la gran N, y así está ocurriendo. Una de las franquicias más recientes en traer sus últimos lanzamientos a la consola ha sido Resident Evil, que parece que ha encontrado el momento ideal ahora que su aclamado Requiem ya está disponible.
A este nuevo título le ha acompañado uno de los más mejor valorados en la era moderna de la saga, Resident Evil 7: Biohazard. Cuando el juego de Capcom redefinió la marca en 2017, lo hizo cambiando por completo su lenguaje, desde su uso de la cámara en primera persona hasta el tipo de terror.
Ha pasado casi una década para que este juego pueda disfrutarse de forma nativa en una consola portátil moderna, sin streaming ni compromisos estructurales. Una prueba más para Nintendo Switch 2 demuestre si no le da miedo acoger a producciones de esta envergadura.
Tabla de contenidos
- Un gusto volver a verles, familia Baker
- Valoración final de Resident Evil 7 Biohazard para Nintendo Switch 2
Un gusto volver a verles, familia Baker
Como decía, Resident Evil 7: Biohazard fue lanzado hace ya casi 10 años, allá por 2017. En ese momento supuso una reinvención profunda para una saga que llevaba años debatiéndose entre la acción y el terror.
En esta ocasión, la historia abandonó a los héroes habituales de la franquicia arriesgando por nuevas caras y encontrando a su protagonista en Ethan Winters, un hombre corriente que viaja a una plantación abandonada de Luisiana tras recibir una misteriosa señal de vida de su esposa desaparecida.
Lo que encuentra allí, aunque muchos de nosotros lo sabemos ya de sobra, es a la perturbadora familia Baker y una amenaza biológica que conecta, de forma más sutil pero canónica, con el universo de la serie.
Dejando de lado la temática, como ya he mencionado antes, el gran cambio que trajo Resident Evil 7 fue la perspectiva en primera persona, pero no fue el único. Se apostó por un diseño mucho más contenido y opresivo, centrado en la exploración, la gestión de recursos y la evasión de la pelea más que en el combate directo. Ese giro permitió a la saga conectar con sus seguidores más fieles, volviendo a sus raíces de survival horror, pero también atraer a nuevos jugadores con esa modernización.
Un déjà vu de terror
Te encontrarás a la familia al completo tal y como la recuerdas
La llegada de Resident Evil 7: Biohazard a Nintendo Switch 2 puede ser uno de los lanzamientos más significativos de todo el catálogo actual de la nueva consola híbrida. Hay que recordar que el título ya estuvo disponible para Switch, pero recurriendo a la nube para que el hardware de la anterior generación pudiese con toda la carga técnica del juego.
Ahora, con esas cadenas rotas, era la hora de ver el salto cualitativo con una ejecución nativa. Y la verdad es que es para medalla olímpica.
A nivel técnico, el objetivo de rendimiento se sitúa en los 60 fotogramas por segundo tanto en modo portátil como en sobremesa, con un comportamiento que se mantiene muy estable durante la mayor parte de la aventura. Creo que todos dábamos por hecho que en situaciones de más calma esta fluidez se mantendría, pero, para los más ateos que dudaban de que en enfrentamientos intensos o en secciones con mayor carga de efectos hiciese lo propio, os adelanto que sí.
La imagen no sufre caídas de frames en ningún momento, ni en persecuciones, saltos, al atravesar puertas o demás acciones con un poco más de exigencia. El ritmo es constante, lo que refuerza la sensación de que Switch 2 puede mover con solvencia un título concebido originalmente para la generación de PS4 y Xbox One y que después fue adaptado.
La iluminación en todo momento es magistral
En lo visual, la adaptación mantiene la base gráfica del original con ajustes acordes al hardware. La resolución se mueve en torno a 1080p en modo portátil y es superior en dock. Hay una buena nitidez general y un uso de iluminación que está a la altura de lo que supuso en su día, siendo uno de los pilares estéticos del juego. Además, el RE Engine continúa destacando en interiores cerrados y en la representación de luz indirecta, con sombras y materiales orgánicos que son clave en la atmósfera que se respira dentro de la casa de los Baker.
Si te empeñas en buscar fallos, alguno encontrarás
Esto no significa que no haya pequeñas concesiones, porque sí, las hay. Detalles como el cabello de los personajes presenta un aspecto y un movimiento bastante poco natural, transmitiendo una sensación de rigidez que rompe con la fluidez del resto de la imagen.
El pelo de los personajes puede ser la mayor asignatura pendiente
Otro pequeño fallo son las texturas de superficies muy pequeñas o muy alejadas. Estas tienen una resolución ligeramente menor que vas a apreciar, sobre todo, si ya jugaste al título en otras plataformas. Si no es así y no te mueves por el juego mirando todo con lupa, que no es lo más normal, ni te darás cuenta de este problema.
Por último, respecto al tema de las cargas, yo no he tenido ningún altercado. Puede que si se compara con un cronómetro en mano aquí todo sea un pelín más lento, pero, de nuevo, nada perceptible para un usuario que solo quiere disfrutar del juego.
Lo importante aquí es que esta versión de Switch 2 no tiene nada que envidiarle a las mejores ediciones de este Resident Evil. Su rendimiento se sitúa muy próximo, con puntos muy positivos como ese rendimiento estable a 60 fps y la portabilidad, manteniendo intacto el contenido de la Gold Edition original, incluidos todos los contenidos descargables.
Con todo esto lo que quiero decir es que el port está más que conseguido y cualquiera que juegue al título va a disfrutar de la misma manera en cualquier consola a nivel técnico, que esto es lo que al final del día busca toda adaptación.
Lo mejor: me he vuelto a asustar como el primer día
En ningún caso el terror que transmite este Resident Evil se ve comprometido
Más allá de las cifras, que yo soy el primero que no es muy fan de ellas, están las sensaciones, y con un juego de terror son más importantes si caben. En lo visual, esta versión en Nintendo Switch 2 consigue algo que hace unos años habría parecido improbable: trasladar completamente intacta la atmósfera opresiva y el detalle ambiental del título original.
La iluminación, los materiales orgánicos y la densidad de interiores siguen funcionando con gran solidez. Consigue transmitir la misma sensación de estar en un entorno peligroso y asqueroso a partes iguales, logrando que percibas ese ambiente opresivo como el primer día.
En todo momento la nitidez resulta convincente, con todo tipo de siluetas bien definidas, especialmente en los objetos o zonas con las que puedes interactuar. Como he dicho antes, y esto no es algo exclusivo de este port, también hay elementos concretos que evidencian algunos recortes.
Puede que en las escenas más rápidas algunas heridas no se vean tan bien como hoy en día
Sin embargo, no creo que a nadie le saque del juego que en primeros planos las heridas del padre no se vean ultrarrealistas o que las sombres o reflejos no sean completamente definidos si te paras a mirarlos con detenimiento.
Sí, son diferencias reales que están presentes y con las que parece que cualquier usuario que tenga una Nintendo Switch 2 para jugar a juegos AAA va a tener que lidiar, pero en la práctica quedan completamente diluidas por el propio diseño del juego.
Todas las virtudes de Resident Evil 7 están presentes y son palpables, adaptando a la perfección los espacios interiores y manteniendo una coherencia visual muy alta prácticamente toda la aventura y todas las habitaciones de la casa.
Además, aunque este tipo de juego siguen llegando sin aprovechar funciones específicas del hardware de Nintendo, como la función ratón de los Joy-Con 2; cada vez me convencen más para jugar sin necesidad del mando pro. Probablemente con este último la experiencia sea todavía más agradable, pero no es un requisito para disfrutar del juego.
La conclusión es que el gran resultado de este port a Switch 2 no se explica solo con cifras, sino con la certeza de que la fidelidad al título original es total para que, con ajustes localizados y previsibles, tú como jugador tenga las mismas sensaciones que en cualquier otra consola de última generación.
Un port convincente en televisión, sorprendente en portátil
Al final tú y yo sí que nos dimos un paseo gracias a la versión portátil de Switch 2
Uno puede pensar que todas estas buenas palabras hacia este RE 7 están dirigidas a la experiencia jugando en televisión, donde se alcanza una resolución mayor, pero la verdad es que no.
Si hay un aspecto donde esta versión de Switch 2 confirma el buen trabajo de adaptación es en el rendimiento. La fluidez se mantiene por completo tanto con la consola en el dock como en nuestras manos, y es precisamente de esta segunda forma en la que los mínimos ajustes gráfico mencionados previamente pasan todavía más desapercibidos.
La combinación del tamaño de la pantalla, la nitidez y la estabilidad hace que el juego se perciba casi más sólido tanto en situaciones de mucha carga de trabajo como en otras más livianas.
Con la consola en modo híbrido apenas hay oscilaciones de rendimiento y, cuando aparecen, son de muy baja intensidad y en momentos concretos que no llegan a romper la fluidez ni a interferir en la jugabilidad. Unos pequeños peros que no consiguen ocultar lo increíble que es que se esté jugando en una consola portátil un título moderno concebido para hardware doméstico.
Resident Evil 7 Biohazard
90 / 100
Pros
- Rendimiento estable a 60 fps tanto en dock como en portátil
- Ha conseguido capturar por completo la atmósfera original
- Experiencia portátil sorprendentemente sólida
- Incluye la Gold Edition completa, con todos los DLC
Contras
- Algunos modelados y texturas están un paso por detrás
Valoración final de Resident Evil 7 Biohazard para Nintendo Switch 2
Esta vez ya no me sorprendiste como la primera, abuela
La llegada nativa de Resident Evil 7: Biohazard a Switch 2 no es solo una buena noticia para los amantes de la franquicia o del terror en general, sino también una declaración de intenciones para la consola. Donde antes hubo streaming y limitaciones, ahora hay una ejecución directa, estabilidad y una adaptación que respeta por completo la identidad del original.
Puede que el port no compita con las versiones más recientes en potencia bruta, pero tampoco lo necesita para ofrecer una experiencia a la misma altura. Para mí, su objetivo de trasladar la experiencia íntegra de 2017 a un formato híbrido está más que cumplido al haberlo logrado sin sacrificar fluidez ni atmósfera.
El único apartado con pequeños peros es el gráfico, y solo por algunos recortes que son visibles si se observan con lupa, pero que en ningún caso no afectan ni a la tensión ni a la jugabilidad.
Lo importante es que Resident Evil 7 vuelve a asustar como siempre, y ahora, encima, puede hacerlo en cualquier lugar gracias al gran rendimiento que ofrece en su variante portátil. No es que les tenga mucho cariño familia Baker, pero ha sido un gusto volver a visitarles.