Científicos de diversos centros chinos están desarrollando un profármaco oral (VV261) derivado de la 4′-fluorouridina, con actividad terapéutica en ratones infectados por el virus Chikungunya (VCK). La dosis más alta de VV261 redujo la carga viral por debajo del límite de detección en localizaciones anatómicas específicas, registrándose además una disminución …

Científicos de diversos centros chinos están desarrollando un profármaco oral (VV261) derivado de la 4′-fluorouridina, con actividad terapéutica en ratones infectados por el virus Chikungunya (VCK). La dosis más alta de VV261 redujo la carga viral por debajo del límite de detección en localizaciones anatómicas específicas, registrándose además una disminución del ARN viral circulante y una reducción de la inflamación en múltiples tejidos. Adicionalmente, la infección cursó con menor gravedad en los animales tratados, que exhibieron mejoras en la fuerza muscular y en la piloerección en comparación con los controles.

Guanghui Tian, investigador de la farmacéutica Vigonvita Shanghai y coautor del estudio, afirma que el beneficio se consiguió con dosis muy inferiores a las asociadas a toxicidad aguda en otros modelos animales. La actividad de VV261 pudo confirmarse en cultivos celulares, donde el fármaco redujo notablemente la producción de dos variantes del VCK, así como la del virus Sindbis, un alfavirus transmitido por mosquitos capaz de producir afectación articular que, en algunos casos, puede volverse crónica.

Tian subraya la relevancia de los hallazgos señalando que, desde 2004, los brotes de VCK se han intensificado globalmente, sin que exista ningún tratamiento aprobado. El científico añade que VV261 ha sido diseñado con el objetivo de mejorar la estabilidad química y las propiedades farmacocinéticas de la 4′-fluorouridina. Además, este profármaco ya cuenta con autorización para ensayos clínicos de fase I en China para otra indicación, concluye el investigador.


SEGUIR LEYENDO