Escándalo en Anoeta. La semifinal entre la Real Sociedad y el Athletic se ha decidido por un más que discutible penalti y una sorprendente intervención … del VAR para perjudicar a los rojiblancos. La acción insólita que ha desatado la polémica es una falta señalada dentro del área tras la irrupción del videoarbitraje, cuando el juego ya había continuado y ambos equipos acababan de realizar hasta tres cambios.

La inédita secuencia es la siguiente. Minuto 82, córner a favor de la Real. Despeja el Athletic, el juego sigue unos instantes y se detiene para realizar tres cambios. Vesga y Navarro han entrado por el equipo rojiblanco y Óskarsson por el donostiarra. Con los cambios ya hechos, el colegiado del VOR, el andaluz Figueroa Vázquez, se pone en contacto con el de campo, César Soto Grado, para alertarle de que algo podía haber pasado en el área rojiblanca al lanzar el saque de esquina.

Después de meter mucho la lupa en la jugada se aprecia que Iñigo Ruiz de Galarreta sujeta ligeramente la camiseta de Yangel Herrera. El balón está lejos de la acción. El realista se deja caer. El colegiado César Soto Grado no señala nada y el juego continúa con total normalidad.

Pero entonces, lo inesperado. Soto Grado detiene el encuentro y acude a revisar la acción al monitor. Los jugadores del Athletic se quedaron atónitos. No solo por la decisión, sino por el momento en que se produjo. En el bando rojiblanco la indignación era evidente. Consideran que el contacto fue mínimo, que el atacante exagera la caída y que no se puede pitar dos minutos después. En medio del clima de incredulidad, Oyarzabal transformó el penalti que lleva a los suyos a Sevilla.

Iñaki Williams se mostraba muy molesto tras el pitido final. «Este tipo de agarrones hay en todos los partidos. El árbitro me ha dicho que es así, que hay muchos agarrones y que hay que cortarlos. O se pitan todos o ninguno». La gestión de la jugada por parte del árbitro le molestó. «Pensaba que estaba el juego parado por los cambios. El árbitro ha echado mano del pinganillo. Galarreta me dice que es un forcejeo y que los dos se van agarrando. De, hay una falta a Aymeric (Laporte)».

También Valverde, que calificó la acción de «disparate» porque «las 30.000 personas en el campo no sabían lo que estaba mirando». «Una vez comprobado… solo te queda rezar», se encogía de hombros en declaraciones a Movistar. «No sabía qué pasaba. He visto a Gorrotxa en el suelo y pensaba que era alguna roja. Ha sido un penalti… no sé, lo que puede suceder en cualquier córner. Ha sido un penalti pues que nadie sabe qué está pasando y sale de la nada», apuntalaba en sala de prensa.