España está dispuesta a dar apoyo militar a Chipre ante los ataques que está sufirndo por parte de Irán y su aliado libanés Hezbolá, según fuentes gubernamentales. La decisión de no apoyar la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Teherán, y no permitir el uso de las bases españolas de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz) en esta operación no es incompatible con el apoyo militar a un miembro de la UE como es Chipre. En el primer caso se trata de un acto de agresión que vulnera el derecho internacional, carece de cobertura jurídica y un objetivo claro. El segundo es un acto de solidaridad en defensa de un socio que pide ayuda ante un ataque exterior. Uno debilita el orden internacional y otro fortalece a Europa. Para mayor simbolismo, Chipre ostenta este semestre la presidencia de turno de la UE.
El presidente Pedro Sánchez habló el pasado lunes con el presidente chipriota, Nikos Christodoulides, a quien trasladó “todo el apoyo y la solidaridad” de España ante el ataque sufrido el domingo por la noche. El impacto de un dron, atribuido a la milicia libanesa proiraní Hezbolá, en la base británica de Akrotiri obligó a cancelar la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE, prevista para el día siguiente en la isla.
Chipre, que no pertenece a la OTAN, pidió apoyo a sus socios europeos, varios de los cuales se han movilizado, como Grecia, que ha enviado dos fragatas y cazas F-16, y Francia, que ha despachado a la zona una fragata y a su portaviones Charles de Gaulle, con la misión además de apoyar una evacuación de los ciudadanos franceses en Oriente Próximo. También el Reino Unido ha reforzado su presencia militar en el país más oriental de Europa.
España —al igual que Italia— aún no ha tomado una decisión, pero se espera que lo haga de manera inminente. El presidente Pedro Sánchez ya tiene sobre la mesa un menú de opciones militares que van desde el envío a la isla de una unidad de antidrón, una batería antiaérea NASAM, un radar desplegable o una fragata. En todos los casos se trataría de sistemas de defensa antiaérea para protegerse de nuevos ataques con misiles o drones. Sería, en todo caso, la primera participación militar de España en este conflicto, aunque con una dimensión exclusivamente defensiva y europea.
Preguntada por la información de EL PAIS, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha declarado a la Cadena SER que “una cosa es una misión de ataque y otra de defensa” y que “España va a estar siempre con la UE, defendiendo los principios básicos de la paz”. “Si la Unión Europea o países de la Unión Europea piden apoyo, se tendrá en cuenta y se valorará”, ha añadido, subrayando que “en su momento lo que haya que hacer se hará público”.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha dicho en Radio Nacional que el apoyo militar a Chipre “es algo que se puede valorar”. “Nosotros somos solidarios con nuestros socios de la UE y con todo lo que sea garantizar la seguridad de nuestro espacio que es la Unión Europea, pero eso es una cosa y la agresión militar [a Irán] otra”.
“solidaria” con sus socios de la Unión Europea y con “todo lo que sea garantizar la seguridad de nuestro espacio que es la Unión Europea”.
Además de afectar a la UE, el conflicto ha salpicado ya a la OTAN, con la interceptación de un misil dirigido contra el espacio aéreo de Turquía, país miembro de la Alianza Atlántica, aunque Irán ha negado la autoría de su lanzamiento. Robles ha confirmado que el misil fue “monitorizado” por la batería Patriot que el Ejército español tiene en la localidad turca de Adana, cerca de la frontera siria, que “dio la información suficiente para que ese misil fuera derribado”. Su interceptación, según fuentes militares, corrió a cargo de destructor estadounidense desplegado en el Mediterráneo oriental.
Otro grupo de españoles que se encontraban en Oriente Medio acaba de llegar a la base aérea de Torrejón en un avión de @EjercitoAire.
Desde @MAECgob seguimos trabajando para que todas las operaciones de evacuación en marcha culminen con éxito. pic.twitter.com/fZZbKlfiWT
— José Manuel Albares (@jmalbares) March 5, 2026
Por otra parte, este jueves han llegado a la base de Torrejón de Ardoz (Madrid) los 171 ciudadanos españoles que fueron evacuados ayer noche desde el aeropuerto de Mascate (Omán) por un avión Airbus 330 del Ejército del Aire y del Espacio. Se trata del segundo grupo de españoles atrapados por la guerra contra Orán que llega a Madrid, después de que el martes llegaran a Barajas 175 españoles en un vuelo comercial desde Abu Dabi.
Albares ha subrayado que, tras la evacuación por vía terrestre de 22 españoles que ayer cruzaron la frontera de Irán con Azarbaiyán y hoy tienen previsto llegar a Madrid, los españoles que quedan en dicho país (unos 130) no quieren abandonarlo. Además ha señalado que de los alrededor de 31.000 españoles que se encontraban en la región al inicio de la guerra unos 3.000 ya han salido y hay nuevos vuelos del Ejército del Aire en marcha para continuar con las repatriaciones.