El arte asturiano ya luce en la Semana del Arte, que arrancó este martes y se prolongará hasta el domingo y que inundará Madrid de obras, creadores y galeristas.

Arco, que se celebra en Ifema, con 206 galerías y 1.300 artistas de 31 países, es el buque insignia de toda esta semana, donde también lucirán otras ferias como Art Madrid, JustMad, Hybrid y Can Art, entre otras.

Asturias, que es la cuarta región en número de galerías, está presente en Arco. La presencia del Principado en esta importante feria se reparte entre varios creadores que exponen en los stands de diferentes galerías, pero solo una galería de la región participa con su propio espacio en Arco: la gijonesa ATM, cuyo propietario y director es el gijonés Diego Suárez. ATM repite en esta feria por sexto año consecutivo tras un paréntesis de una década.

Estar en Arco ya es un éxito. Los comités de selección son muy estrictos y pasar todos los filtros supone una certificación del trabajo que realiza una galería”, explica Suárez a LA NUEVA ESPAÑA durante un recorrido por su stand.

ATM presenta en esta edición dos proyectos. El primero es una muestra común que pone en diálogo la obra del asturiano David Martínez Suárez (La Hueria, San Martín del Rey Aurelio, 1984) y la artista brasileña Sacha Jauregui (1984), formada en el País Vasco. Sus trabajos se entrelazan en el stand a partir de una reflexión común sobre el tiempo, la memoria y la transformación de los materiales.

Diego Suárez y Adolfo Bimer, en el stand de ATM

Diego Suárez y Adolfo Bimer, en el stand de ATM, en la recreación de una sala de hospital / LNE

Las piezas de David Martínez Suárez remiten directamente al paisaje industrial asturiano. Algunas de ellas están realizadas sobre papel con una técnica poco convencional: el artista mezcla aceite de motor, grasas y otros derivados del petróleo con ramas naturales recogidas en el entorno y, tras componer la imagen sobre una plancha de madera, coloca el papel encima y lo prensa pasando su propio coche sobre la superficie. El resultado son imágenes que evocan el mundo de la minería y la huella que dejó en el territorio.

La materialidad recuerda a la industria extractiva y al mundo del carbón”, señala Suárez, quien interpreta estas obras como una reflexión sobre “territorios donde hubo dinero y empleo y hoy quedan restos de ese pasado”.

El segundo proyecto que presenta la galería es una instalación del artista chileno Adolfo Bimer, quien ha realizado dos residencias en Asturias con ATM. Su propuesta recrea una sala de espera hospitalaria a partir de materiales poco habituales en pintura, como azufre, carbonato de calcio o sulfato de cobre.

Avelino Alonso, junto a sus dos piezas

Avelino Alonso, junto a sus dos piezas / LNE

La obra nace de una experiencia personal: desde hace dos décadas acompaña regularmente a su madre a un hospital en Santiago de Chile. “Estos lugares se han vuelto muy familiares para mí”, explica. En sus piezas, el artista explora el deterioro del cuerpo y de los espacios institucionales, transformando esa experiencia íntima en una reflexión artística. “De alguna manera canalizo esa experiencia en este tipo de piezas. Pensar en el proyecto me llevó unos cuatro o cinco meses”.

Diego Suárez, Vanesa Gutiérrrez y Lydia Santamarina (directora del Museo Barjola)

Diego Suárez, Vanesa Gutiérrrez y Lydia Santamarina (directora del Museo Barjola) / LNE

El stand de ATM acoge diez piezas del proyecto a dúo entre David Martínez Suárez y Sacha Jauregui, además de la instalación de Bimer. Las obras de la galería, a la venta tanto para el público profesional (los asistentes hasta el viernes) como para el general (el fin de semana), oscilan entre 1.600 y 18.000 euros.

El montaje del espacio requirió 24 horas de trabajo repartidas en dos jornadas y con la participación de cinco personas. “Es muy importante estar aquí. Arco es la principal plataforma de arte contemporáneo en España. Asturias, a su vez, es un espacio muy potente para generar arte; estamos en un buen momento”, indicó Suárez.

Vanesa Gutiérrez, consejera de Cultura, estuvo esta mañana en Arco, se acercó al stand de ATM y dialogó con varios artistas asturianos. «La presencia de galerías y artistas asturianos en Arco es una constante que viene avalada por años de trabajo y profesionalidad por parte del sector en Asturias. Un sector que cuenta con prestigio en la escena estatal e internacional, como se puede comprobar tanto en ARCO como en el resto de citas paralelas donde galerías y creadores son esperados tanto por coleccionistas como por comisarios, instituciones, medios especializados y otros agentes del sector de las artes plásticas», aseguró.

«Es un orgullo acompañar la importante presencia asturiana en esta cita, pero sobre todo es una responsabilidad ilusionante acompañar el desarrollo y la internacionalización del sector a través del diseño de políticas públicas que lo favorezcan de manera integral, con acciones específicas dirigidas a los diferentes agentes, profesionales e instituciones que sean diseñadas de su mano, desde su experiencia y perspectiva, con un absoluto compromiso por parte del Gobierno», destacó la Consejera.

Noemí Iglesias y Avelino Alonso: «Hay que estar aquí»

Entre los artistas asturianos presentes en ARCO también se encontraba Noemí Iglesias Barrios (La Felguera, 1987), que expone con la galería madrileña Moisés Pérez de Albéniz. La artista presenta dos piezas realizadas con flores de porcelana, una técnica artesanal desarrollada en las fábricas de cerámica del siglo XIX y principios del XX y que tradicionalmente era realizada por mujeres. Cada una de las flores está elaborada pétalo a pétalo, sin moldes, recuperando un procedimiento que la artista considera olvidado y que históricamente fue considerado un arte menor.

En su trabajo, Iglesias Barrios utiliza esa técnica para abordar cuestiones contemporáneas. “Recupero esta técnica para hablar del consumismo romántico y de la capitalización de las emociones”, explica. Las piezas que presenta en ARCO se inspiran en el mito del rapto de Europa y reflexionan sobre la construcción simbólica del continente. Para ello emplea los colores azul y amarillo, asociados a la identidad visual europea, y utiliza además cobalto reciclado de baterías de teléfonos móviles, un material históricamente ligado a la cerámica pero hoy fundamental para la tecnología digital.

Noemí Iglesias, junto a sus obras

Noemí Iglesias, junto a sus obras / LNE

Otro de los artistas asturianos presentes en ARCO es Avelino Alonso (Gijón, 1972), que expone con la galería barcelonesa ADN, con la que trabaja desde hace más de una década. El creador, que actualmente reside en Madrid, acumula ya una larga trayectoria en la feria madrileña: esta es su vigésima participación.

Alonso presenta dos piezas que dialogan con la historia de la ciencia y sus zonas más ambiguas. Una de ellas, titulada “El hombre criminal”, parte de las teorías del criminólogo italiano Cesare Lombroso y de la frenología, una pseudociencia del siglo XIX que pretendía identificar rasgos morales y criminales a partir de la forma del cráneo. El artista interviene un busto frenológico de cerámica —procedente de reproducciones del modelo que se fabricaba en la Cartuja de Sevilla— cubriendo con pan de oro las partes del cerebro consideradas positivas y trasladándolas a una serie de libros, de modo que en la cabeza solo permanecen los rasgos negativos.

La segunda obra continúa esa reflexión sobre la tensión entre conocimiento y superstición. En ella, la figura de Atenea, símbolo de la razón y la ciencia, se enfrenta a un conjunto de libros dorados que reproducen antiguos tratados de alquimia. La pieza establece así un contraste entre la racionalidad científica y los intentos históricos de convertir metales en oro.

En Arco siempre pasan cosas, hay que estar aquí. Es el espacio donde se visibiliza una vez al año el arte de este país”, aseguró a LA NUEVA ESPAÑA.

Hugo Fontela e Irma Álvarez-Laviada, también presentes

El pintor asturiano Hugo Fontela (Grado, 1986) también expone en Arco, en esta ocasión en el stand de la galería madrileña Espacio Valverde. Fontela muestra dos obras, “Lluvia” y “El lirio y la siega”, con las que aborda su percepción de la naturaleza y el paisaje. “Nuestra ilusión era contar con Hugo en nuestra escudería, es un lujo”, destacó Asela Pérez, codirectora de la galería, que busca internacionalizar a sus artistas.

Las obras de Hugo Fontela, en Arco

Las obras de Hugo Fontela, en Arco / LNE

Irma Álvarez-Laviada (Gijón, 1978) también expone en Arco, en este caso tres piezas en la galería Luis Adelantado, de Valencia, siguiendo su línea de trabajos vinculados a materiales industriales. Además, presenta una serie de monotipos en la galería La Caja Negra, de Madrid.

En ARCO también estuvo presente LABoral Centro de Arte y Creación Industrial, dirigido por Semíramis González, quien realizó un recorrido por la feria junto a representantes de tres instituciones internacionales: Onassis Stegi (Atenas), la Bienal Elektra (Montréal) y HEK – House of Electronic Arts Basel (Münchenstein). En el stand de Rafael Ortiz Proyectos participa el madrileño de origen asturiano Carlos Fernández-Pello, junto con Julián Cruz, con su proyecto “Rawda al-Ghalib”.

Irma Álvarez-Laviada, con una pieza que se expone en Arco

Irma Álvarez-Laviada, con una pieza que se expone en Arco / LNE

La Semana del Arte también cuenta con presencia asturiana en otras ferias. En JustMad, en el Palacio de Neptuno, la gijonesa Sala Sola se estrena con dos artistas: VictoRuiz (Albacete, 1988) y Sara Canteli (Oviedo, 1999).

A Can Art (Contemporary Art Now) viajarán las gijonesas Diana Llamazares y Espacio Líquido, esta última junto a La Gran.

El ovetense Iyán Castaño, por su parte, recibirá el jueves el Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente en Art Madrid, de la mano de Arancha Osoro, presidenta de la Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de Asturias. En Art Madrid también expone el ovetense Iván Quesada (1975), con la galería Aurora Vigil, que en esta ocasión da a conocer una obra basada en retrasos clásicos pero versionados con un toque actual, junto con obras nuevas de estilo figurativo.